Cómo quitar las marcas de revisión en Word paso a paso
Las marcas de revisión, también conocidas como marcas de edición o track changes, son una herramienta fundamental en Microsoft Word que registra cada modificación realizada en un documento: inserciones, eliminaciones, cambios de formato y comentarios. Aunque son muy útiles durante la fase de colaboración, en la etapa final del documento resulta necesario eliminarlas por completo para presentar un archivo limpio y profesional.
La forma más rápida de quitar todas las marcas de revisión de una sola vez es a través de la pestaña Revisar en la cinta de opciones. Una vez dentro, localiza el grupo Grupo de ediciones y haz clic en el botón Aceptar (con forma de palomita verde) y selecciona 'Aceptar todas las revisiones y detener'. Con un solo clic, Word aceptará todas las inserciones, eliminará todas las tachas y limpiará el documento por completo.
Si prefieres tener un control más fino y no quieres aceptar ciegamente todas las modificaciones, puedes trabajar de forma selectiva. En la misma pestaña Revisar, utiliza las flechas Anterior y Siguiente para navegar marca a marca. En cada una de ellas, decidirás si pulsas Aceptar para conservar ese cambio concreto o Rechazar para deshacerlo. Este método es ideal cuando un revisor ha realizado correcciones que no quieres incorporar todas.
Existe un segundo escenario frecuente: el documento ya tiene todas las marcas aceptadas o rechazadas, pero sigues viendo subrayados, colores o anotaciones residuales. En ese caso, el problema no son las revisiones pendientes sino la visualización activa. Ve a Revisar y en el grupo Rastrear cambios comprueba que el selector de vista está en Todas las marcas y no en Mostrar solo marcas finales. Si aún así ves restos, selecciona todo el documento con Ctrl + A y aplica un formato de fuente limpio (negrita, cursiva y tachado desactivados) para eliminar cualquier resto visual.
Para desactivar el seguimiento de cambios de forma permanente y evitar que nuevas ediciones queden marcadas, simplemente haz clic en el botón Rastrear cambios (o 'Track Changes' en inglés) dentro del grupo de edición. Cuando el botón aparece en estado activo (con fondo gris o resaltado), significa que Word está grabando cada movimiento. Al pulsarlo, se desactiva y cualquier cambio posterior se aplicará directamente al texto sin dejar rastro.
Un truco poco conocido pero muy útil: si el documento contiene comentarios (los cuadros de texto en el margen con el nombre del autor), estos no se eliminan con 'Aceptar todas las revisiones'. Para borrarlos, selecciona cada comentario y pulsa la tecla Supr, o bien ve a Revisar > Eliminar > 'Eliminar todos los comentarios del documento'. De esta forma, el archivo quedará completamente exento de cualquier anotación externa.
Si trabajas con documentos que se comparten frecuentemente entre varias personas, te recomendamos crear una plantilla base con el seguimiento de cambios desactivado por defecto. Así, cada nuevo documento que generes a partir de esa plantilla no arrastrará marcas de revisión heredadas. Para hacerlo: guarda tu documento limpio como plantilla (.dotx) en la carpeta de plantillas predeterminada de Word y utilízala como punto de partida para futuros trabajos.
Los comentarios del margen NO se eliminan al aceptar revisiones; debes borrarlos manualmente con Supr o mediante 'Eliminar todos los comentarios del documento'.
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