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como hacer punto de la virgen en bolillos, Punto de la Virgen en bolillos sobre almohadilla con hilo claro y oscuro
manualidades ·#3636 ·Lectura 11 min. · Redactor: Laura Hernandez

¿Como hacer punto de la virgen en bolillos?

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Los cruces 7 y 8 cierran el cuadrado del punto de la Virgen: sin ellos, el motivo queda abierto. No los olvides antes de pasar al siguiente punto del diseño.

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Punto de la Virgen en bolillos: el motivo que da vida al encaje de torchón

El punto de la Virgen es uno de esos motivos decorativos que convierten una pieza de encaje de bolillos en algo verdaderamente especial. Dentro del encaje de torchón, este punto comparte los movimientos básicos con arañas, milanos y otros elementos, pero tiene un carácter propio que lo hace reconocible al instante. Junto con las arañas, es de los puntos que más variantes admite, y esa versatilidad es justo lo que lo hace tan querido entre las encajeras.

Lo primero que hay que entender es que este punto no vive solo. Se teje sobre un fondo, normalmente medio punto, y se coloca dentro del diseño como un motivo decorativo. Al igual que una flor sobre un vestido, el punto de la Virgen adorna, estructura y da ritmo a la labor. El fondo se teje siguiendo el picado con la secuencia calado-torchón, alfiler, calado-torchón, y cuando se llega al primer motivo, se disponen los pares centrales que van a construir el dibujo.

Para trabajar este punto se necesitan, como norma general, cuatro pares de bolillos, es decir, ocho bolillos en total. Eso es lo mínimo. Pero si estás aprendiendo y quieres ver claramente qué par cruza con qué par, la recomendación es devanar incluso doce pares: ocho en un color claro y cuatro en un color oscuro. Esa separación cromática te permite seguir visualmente cada cruce sin perder el hilo del trabajo, y hace que el motivo sea mucho más visible mientras practicas.

Los bolillos pueden bajar directamente del picado que se esté trabajando, o colgarse de alfileres colocados expresamente para empezar la labor. En el ejercicio clásico se sujetan dos pares de hilo claro en cada uno de los alfileres señalados, se cuelgan dos pares de hilo oscuro en los alfileres centrales, y luego se tira de todos los pares una vez para igualar la tensión antes de empezar a tejer. Ese pequeño gesto de igualar la tensión marca la diferencia entre un trabajo limpio y uno que se deshilacha.

La versión más sencilla y extendida se hace a medio punto (vuelta y cruce), pinchando cuatro alfileres formando una cruz. Para comprenderla, se numeran los lugares donde se van a hacer los cruces. Los cruces 1 y 2 se trabajan con dos pares cada uno, a medio punto, es decir vuelta y cruce, sin poner alfiler. Es un arranque tranquilo, sin complicaciones.

El cruce 3 se forma con el par de la derecha del cruce 1 más el par de la izquierda del cruce 2, y se trabaja con la secuencia vuelta-cruce-alfiler-vuelta y cruce. A partir de ahí, el cruce 4 se forma con el par de la izquierda del cruce 1 más el par de la izquierda del cruce 3, también a vuelta-cruce-alfiler-vuelta y cruce. El cruce 5 se hace con el par de la derecha del cruce 2 más el par de la derecha del cruce 3, con la misma secuencia, y el cruce 6 se teje con el par de la derecha del cruce 4 más el par de la izquierda del cruce 5, igualmente con vuelta-cruce-alfiler-vuelta y cruce.

El punto se remata con los cruces 7 y 8, que se trabajan con el par de la izquierda del cruce 4 y el par de la derecha del cruce 5, a vuelta-cruce y sin alfiler. Estos dos cruces son los que cierran el cuadrado, y es muy importante no olvidar hacerlos antes de empezar el punto siguiente, sea otro punto de la Virgen o cualquier otro del diseño. Si te saltas esos dos cruces finales, el motivo queda abierto y el encaje pierde forma.

En la notación abreviada de los manuales, el punto se resume así:

  • Se trabaja un par de la izquierda con vuelta-cruce
  • Se trabaja un par de su derecha con vuelta-cruce
  • Se trabaja los dos pares del centro con vuelta-cruce-alfiler-vuelta-cruce
  • Se trabaja los dos pares de la izquierda con vuelta-cruce-alfiler-vuelta-cruce
  • Se trabaja los dos pares de la derecha con vuelta-cruce-alfiler-vuelta-cruce
  • Se cierra trabajando los dos pares del centro con vuelta-cruce-alfiler-vuelta-cruce

La representación más habitual en los patrones es una cruz (+), aunque en el mercado existen picados que lo dibujan de formas muy distintas. Esa cruz es la pista visual de que estás ante un punto de la Virgen cuando abres un patrón.

La versatilidad del punto es enorme: varía según se trabaje con punto entero o medio punto, con vueltas o sin vueltas, y según se pinchen ocho alfileres, cuatro o dos. Algunas variantes han recibido nombre propio, como el punto eslavo o la cota de malla, que no dejan de ser variaciones del punto de la Virgen. Con experiencia, puede trabajarse también sobre cualquier base u orilla de punto entero, no solo sobre medio punto.

Dos notas prácticas que aparecen en los manuales y que conviene tener presentes. La primera: al par que entra al pie hay que trabajarlo antes con vuelta-cruce junto con el par anterior que queda solo. La segunda, referida al puntito que queda solo en los extremos: se trabaja los dos pares previos a la guía con vuelta-cruce-alfiler-vuelta-cruce, o bien con vuelta-cruce-vuelta-cruce-alfiler-vuelta-cruce, y al que entra al pie se le da una vuelta y se mete con la guía. Estas notas resuelven los casos en que el punto se encadena en una cenefa o se remata en los bordes.

Para preparar el trabajo: picado montado, almohadilla lista, bolillos devanados (mínimo cuatro pares, ocho bolillos, y doce pares si practicas con colores), fondo a medio punto tejido hasta el motivo, pares colgados en los alfileres indicados, un tirón para igualar tensión, y a tejer la serie de cruces. La secuencia se repite con los siguientes puntos de la Virgen y, al terminar, se vuelve a tejer el fondo en medio punto hasta encontrar el siguiente grupo.

“Para practicar, devana 12 bolillos: 8 en color claro y 4 en oscuro. Verás exactamente qué par cruza con cuál y el motivo se hace visible.”

Dato clave
como hacer punto de la virgen en bolillos, Cenefa de encaje con motivos de punto de la Virgen en ejecución
Imagen

Cenefa de encaje con motivos de punto de la Virgen en ejecución

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Secuencia, variantes y trucos para tejer este punto decorativo con soltura

La variante de rejilla del punto de la Virgen es especialmente apreciada por las encajeras que buscan un efecto más abierto y luminoso. Se hace a medio punto y lo que la hace interesante es la colocación de los alfileres y de sus cruces. Esta variante se presta a trabajar en piezas como el abanico pericón de encaje de bolillos, donde cada encajera puede elegir la variante que prefiera y conseguir que cada abanico sea único. No hay dos rejillas exactamente iguales, y eso es parte de su encanto.

La rejilla como punto de fondo se obtiene cogiendo un par de la izquierda y el de su derecha y trabajando calado, alfiler, torchón. Esa pista sobre el fondo te da una idea de cómo se asientan estas variantes sobre la base del encaje. Es un fondo que respira, que deja ver la almohadilla entre los hilos, y que contrasta con la densidad del motivo central.

Existe también la versión trabajada íntegramente a punto de tejido, aplicando la secuencia cruz-vuelta-cruz en todos los cruces, tanto en los que llevan alfiler como en los que no lo llevan. El resultado es un motivo más compacto y cerrado que el obtenido a medio punto. Si te gusta el encaje denso, con poco aire entre los hilos, esta versión es tu opción.

Para trabajar la versión a punto de tejido conviene descargar el patrón o picado adecuado y adecuar el tamaño del dibujo al grosor del hilo que se vaya a utilizar. Comprobar previamente qué hilo es el apropiado para el patrón elegido evita sorpresas a mitad de la labor: un hilo demasiado grueso sobre un picado pequeño te va a dejar los cruces apretados y difíciles de cerrar, y uno demasiado fino sobre un picado grande te va a dar un encaje flojo que no mantiene la forma.

La formulación del curso de encajes describe la secuencia de forma equivalente a la notación abreviada. Con los pares 1 y 2 y los pares 3 y 4 se hace medio punto sin alfiler en los dos primeros cruces. Con los pares 2 y 3 se hace medio punto con alfiler en el cruce central. Después se teje medio punto con alfiler con los pares 1 y 2, con los pares 3 y 4, y con los pares 2 y 3 en los siguientes vértices. Finalmente, para formar los vértices que cierran el cuadrado, se teje medio punto sin alfiler con los pares 1 y 2 y con los pares 3 y 4.

Un dato práctico sobre materiales:

ElementoDetalle
Pares mínimos4 pares (8 bolillos)
Pares para práctica con colores6 pares (12 bolillos): 8 claros + 4 oscuros
Alfileres del motivo4 alfileres formando cruz
Punto de fondo habitualMedio punto (calado-torchón)
Símbolo en el picadoCruz (+)

En cuanto a las variantes con nombre propio, el punto eslavo y la cota de malla son las más citadas. Ambas parten del mismo esqueleto de cruces a medio punto, pero cambian la disposición de los alfileres o la secuencia de vueltas para dar un efecto visual distinto. El punto eslavo tiende a una mayor apertura, la cota de malla a un entrelazado más regular que recuerda a una pequeña red.

Cuando el punto se encadena en una cenefa continua, los cruces finales de un motivo pasan a ser los iniciales del siguiente, y ahí es donde las notas prácticas sobre los pares que entran al pie cobran toda su importancia. Sin esas pequeñas adaptaciones, la cenefa queda irregular o con huecos entre motivos.

Si te inicias en este punto, el consejo más repetido entre profesoras de encaje es: empieza con el ejercicio de colores. Ocho bolillos claros, cuatro oscuros, un picado sencillo con dos o tres motivos, y practica la secuencia completa sin mirar el reloj. La memoria muscular llega sola tras repetir la serie varias veces, y cuando ya no piensas en qué par cruza con cuál, el punto sale casi por inercia.

Con experiencia, el punto de la Virgen puede trabajarse sobre cualquier base u orilla de punto entero, no solo sobre medio punto. Eso abre un abanico enorme de posibilidades para piezas más avanzadas: mantones, abanicos, centros de mesa con cenefas mixtas donde conviven arañas, milanos y puntos de la Virgen en distintas densidades.

Conclusión:

¿como hacer punto de la virgen en bolillos?

El punto de la Virgen es de esos motivos que, una vez que los tienes en las manos, te acompañan durante años en piezas cada vez más ambiciosas. Empieza con la cruz a medio punto, con los colores separados, repite la secuencia hasta que los dedos respondan solos, y luego ya puedes jugar con la rejilla, con el punto de tejido, con el eslavo. Cada variante te va dando un lenguaje visual distinto sobre la misma base. Y si algún cruce te sale torcido, no pasa nada: deshaz, repite, y vuelve a tirar de los pares para igualar tensión antes del siguiente motivo. El encaje se aprende haciéndolo, una y otra vez, hasta que la cruz del picado te parece una amiga conocida.

Redacción: Laura Hernandez · Actualizado en: 09/10/2026
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