Cómo hacer que el punto jersey no se enrolle
El punto jersey, también llamado punto media o stockinette, es el punto más popular en tejido de dos agujas. Elástico, liviano y muy expresivo con los colores, se teje alternando una vuelta del derecho y una del revés, creando una cara lisa y otra con pequeños granitos. Su popularidad es enorme, pero arrastra un problema estructural que ninguna tejedora puede evitar: el enrollado natural en los bordes.
Ese enrollado no es un fallo técnico, ni falta de tensión, ni un defecto del patrón. Es una consecuencia directa de la propia estructura del punto. Los puntos del derecho son ligeramente más cortos y estrechos que los del revés. En un tejido que mezcla derechos y revés en ambas caras, esa diferencia se compensa. Pero en el jersey, todos los derechos se concentran en una cara y todos los revés en la otra. Esa tensión no equilibrada hace que la tela busque estabilidad enrollándose hacia adentro, llegando a formar un tubo si se deja libre.
Si tejes una muestra plana, la cierras y la sueltas, verás cómo los bordes se curvan. Al tejer en circular, los bordes de montado y cierre también se curvan. En prendas que no pueden enrollarse por ambos extremos, como un suéter o un gorro de bebé, el tejido se curva por el borde suelto formando lo que se llama borde enrollado o rolled edge. En muchos patrones de moda este enrollado es incluso un recurso de diseño intencionado.
La forma más común y eficaz de evitarlo es añadir puntos de borde tejidos en un patrón distinto al jersey, que incluyan derechos y revés de forma equilibrada. Los bordes anclan la tela y neutralizan la tensión que provoca el enrollado, igual que hacen los puños y cuellos de los suéteres comerciales.
Los bordes más habituales son:
- Punto elástico (1x1 o 2x2) → alterna derechos y revés en cada vuelta, neutraliza la tensión lateral de forma inmediata.
- Punto bobo → todas las vueltas del derecho, textura densa y plana, ideal para bajos de bufandas y mantas.
- Punto arroz o punto de semilla → un derecho, un revés alternando por vuelta, muy plano y con buena estabilidad.
- Borde calado decorativo → punto del derecho, hebra enrollada, dos puntos juntos; suma tres puntos extra en cada extremo, seis en total.
Para que el borde sea eficaz, conviene dejar entre tres y cinco puntos de arroz o elástico al principio y al final de cada vuelta, y entre cuatro y ocho vueltas de ese mismo punto al inicio y al final de la labor. Algunas lanas se enrollan más que otras, así que el ancho puede variar un par de puntos, pero el mínimo recomendable es de dos puntos del derecho a cada lado si optas por un borde simple.
Existe un borde en punto deslizado, menos conocido pero muy útil porque no altera el aspecto del jersey. Se trabaja en cuatro vueltas: se desliza sin tejer el primer y último punto, se teje el resto del derecho; vuelta del revés; tercera vuelta se deslizan, tejen y deslizan alternando los primeros y últimos tres puntos. Al deslizar esos puntos se aísla el borde, de modo que solo esos puntos se enrollan y quedan más gorditos, manteniendo el resto plano.
Si la prenda ya está terminada y los bordes se enrollan, la solución clásica es bloquearla. Se sumerge la pieza en agua tibia con jabón neutro durante unos treinta minutos sin agitarla, se enjuaga con cuidado, se escurre el exceso enrollándola en una toalla y presionando suavemente, y después se extiende sobre una superficie plana fijándola con alfileres con la forma final hasta que se seque.
El bloqueo no siempre es definitivo. Como el enrollado depende de la forma del hilo en el punto y no de cómo se teje, la pieza puede verse perfecta con alfileres y volver a enrollarse al usarla. En fibras animales el bloqueo funciona bien; en materiales sintéticos es más temporal.
Para hilados acrílicos existe la técnica de killing: una plancha funde ligeramente las fibras y las fija en su posición de forma permanente, eliminando el enrollado. Altera notablemente el aspecto y la textura del hilo, así que conviene probar siempre antes en una muestra.
La elección del material influye directamente. La lana afeltrada tiene puntos tan apretados que no se curva; el acrílico matado por calor pierde elasticidad y tampoco se enrolla. En ambos casos la prenda cambia de tamaño, textura y caída, por lo que es imprescindible experimentar con una muestra antes de lanzarse.
Para piezas terminadas, también puedes añadir un borde exterior: tejer una banda en punto bobo o arroz y coserla, crochetear un remate alrededor, o incluso usar tela. Pocas puntadas de crochet se enrollan, y el peso de esa franja extra mantiene el jersey en su sitio. Una simple vuelta de punto bajo puede bastar, y permite añadir color o calados decorativos.
“Dejar 3-5 puntos de arroz o elástico a cada lado y 4-8 vueltas al inicio y final ancla la tela y neutraliza el enrollado lateral.”
Dato clave