Cómo hacer punto para zurdos: todo lo que necesitas para tejer con la mano izquierda
Tejer siendo zurdo es perfectamente posible y, con los ajustes adecuados, tan fluido y cómodo como hacerlo con la mano derecha. La mayoría de tutoriales, patrones y herramientas están diseñados para diestros, lo que obliga a quien usa la izquierda a invertir direcciones, adaptar instrucciones y buscar materiales más cómodos. Lejos del mito de que una persona zurda no puede dominar las agujas de tejer, los zurdos destacan precisamente por desafiar límites y redefinir normas. Con pequeños cambios logran tejer de forma fluida, cómoda y efectiva.
La principal diferencia entre el punto para zurdos y para diestros está en la posición de las manos. Los zurdos suelen sostener la aguja de trabajo en la mano izquierda y la aguja vacía en la derecha, mientras que los diestros hacen exactamente lo contrario. Esta simple inversión afecta por sí sola a la dirección de los puntos y al flujo del hilo, y es la raíz de la mayoría de las adaptaciones necesarias en cualquier técnica de tejido.
Al seguir un patrón, los tejedores zurdos necesitan invertir la dirección de ciertos puntos. Si un patrón indica 'tejer dos puntos juntos', un zurdo debe 'tejer dos puntos del revés juntos' para lograr un punto inclinado en la dirección requerida. Esto se aplica especialmente a disminuciones, aumentos, moldeado, trabajos de color y encajes, donde la forma debe lograrse en dirección opuesta a la escrita en el patrón original.
La forma de montar los puntos también varía. En el punto para diestros los puntos se montan habitualmente con el bucle frontal por delante de la aguja, mientras que en el punto para zurdos el bucle delantero queda por detrás de la aguja. Conviene ser consciente de este detalle desde el principio para que la labor no quede torcida ni con una tensión irregular que arruine el proyecto.
Uno de los consejos más recomendados es experimentar con diferentes estilos de tejido, y en particular probar el estilo continental. En lugar de sostener el hilo en la mano derecha, se sostiene en la mano izquierda, lo que se alinea con la mano dominante del zurdo, da más libertad para mover las agujas y facilita enormemente el trabajo. Este estilo es conocido por su eficiencia y velocidad, ya que el hilo se sostiene más cerca de las agujas y las puntadas se toman con la aguja derecha, reduciendo movimientos excesivos.
El estilo continental, recomendado por autoras como Debbie Stoller en su libro Stitch 'n Bitch, no solo es más rápido que el método inglés convencional, sino que resulta más fácil para los zurdos porque el control de la lana recae en la mano izquierda. Quienes tienen dificultades con los estilos tradicionales suelen descubrir que con el continental manipulan las puntadas de manera más suave y rápida, manteniendo un ritmo y un flujo consistentes entre puntada y puntada.
Los tejedores zurdos deben leer los patrones gráficos de izquierda a derecha, en lugar de derecha a izquierda. Esto significa que la parte delantera derecha de un cárdigan se tejerá con las instrucciones indicadas para la parte delantera izquierda. En patrones asimétricos, seguir las instrucciones tal como están escritas dará como resultado una pieza que parece la imagen opuesta a la original, algo que se resuelve leyendo el gráfico en sentido inverso.
Un truco muy útil y poco conocido es tejer frente a un espejo. Al percibir las manos invertidas, el zurdo puede observar los movimientos de la mano y la manipulación de las puntadas desde una perspectiva que imita la forma de tejer del diestro. Esto permite ver cómo están posicionadas las manos, cómo se sostiene y enrolla el hilo alrededor de las agujas, y también inspeccionar visualmente el trabajo para detectar irregularidades o inconsistencias que pasan desapercibidas a simple vista.
Para montar puntos con la mano izquierda se pueden hacer nudos corredizos: se sujeta el palillo con la mano derecha y con la izquierda se crea un bucle en forma de lazo, con el extremo suelto de la lana hacia arriba, se sostiene entre pulgar e índice, se gira hacia la izquierda y se coloca en el palillo, ajustándolo para que se sujete sin quedar demasiado apretado. Se repite el proceso deslizando los bucles por el palillo hasta tener el número de puntos deseado.
Para tejer el punto derecho se sostiene el palillo con los puntos montados en la mano derecha (palillo estacionado) y el palillo de trabajo en la izquierda. Se inserta el palillo de trabajo en el primer punto del estacionado, se sujetan los palillos en forma de X con la mano derecha y con la izquierda se envuelve el palillo de trabajo con la lana desde afuera de la X hacia adentro; luego se jala el hilo a través del bucle y se desliza el bucle original fuera del palillo derecho, repitiendo punto a punto hasta terminar la fila.
El punto revés, que es lo que se ve en la espalda del tejido, se trabaja de forma parecida pero invirtiendo el enrollado: se inserta el palillo de trabajo desde el lado izquierdo del punto, se envuelve la lana desde adentro de la X hacia afuera, se empuja el palillo a través del bucle y se desliza el bucle original fuera del palillo derecho. Al terminar la sección se deshacen los puntos tejiendo dos, insertando el palillo estacionado en el punto más a la izquierda del de trabajo y deslizando uno sobre el otro hasta dejar un solo bucle.
La elección de agujas también importa mucho. Las herramientas ergonómicas, como las agujas de sección cúbica, aportan comodidad y apoyo en sesiones largas. Muchos zurdos encuentran las agujas circulares más adecuadas, porque eliminan la necesidad de girar la labor al final de cada fila, las puntadas simplemente se deslizan a lo largo del cable, lo que reduce la tensión en manos y muñecas, sobre todo en labores grandes.
“No existen 'agujas para zurdos' especiales: si cuestan más que un par normal, es una estafa. Las circulares de sección cúbica o ergonómicas son la mejor opción real.”
Dato clave