Cómo hacer punto de cruz: guía práctica para principiantes
El punto de cruz es una de las técnicas de bordado más accesibles y relajantes que existen. Consiste en crear un diseño sobre una tela con cuadrícula visible, colocando pequeñas equis (X) en cada cuadradito siguiendo un gráfico o patrón. Es una actividad presente en múltiples culturas desde hace siglos, y su gran ventaja es que la cruz básica es la única puntada necesaria para alrededor del 90% de los patrones. Con un par de puntadas ya puedes completar un primer proyecto, lo que la hace ideal para quienes buscan un hobby económico, creativo y muy gratificante.
La base material empieza por la tela. La más habitual es la tela Aida, cuyo tejido abierto forma una cuadrícula clara que facilita alinear cada puntada. Se vende en varios tamaños que indican cuántas puntadas caben en una pulgada cuadrada:
| Tamaño Aida | Puntadas por pulgada | Recomendación |
|---|---|---|
| Aida 11 ct | 11 | Diseños grandes, cruces visibles |
| Aida 14 ct | 14 | La más recomendada para principiantes |
| Aida 18 ct | 18 | Diseños medianos, requiere más precisión |
| Aida 28 ct | 28 | Diseños finos, se borda sobre un hilo |
La Aida de 14 puntos es la opción estrella para quien empieza porque su cuadrícula se ve sin lupa y deja espacio suficiente para cada cruz. Como alternativas existen el lino, el cañamazo y la tela fiddlers, aunque ninguna tiene espacios tan amplios. El evenweave ofrece un tejido uniforme y se trabaja generalmente sobre 2 hilos, dando un acabado más delicado y profesional.
El hilo que se emplea es el mouliné de algodón, disponible en cientos de colores: mate, iridiscente y metalizado. Las marcas más populares son DMC y Anchor. Cada madeja consta de seis hebras trenzadas, pero para el punto de cruz solo se usan de una a tres a la vez. En Aida de 14 puntos la norma es 2 hebras. Conviene separar las hebras con cuidado desde el centro y no usarlas todas juntas. Los tonos iridiscentes y metalizados son más difíciles de manejar y bastante más caros. Si el hilo se resbala o se enreda, puedes comprar hilo encerado o pasar un poco de cera de abeja para que deslice mejor.
La aguja adecuada es una aguja de tapicería de punta roma, diseñada para deslizarse entre los hilos de la tela sin partirlos ni dividirlos. La talla estándar para Aida de 14 puntos es la número 24, y la talla 26 para Aida de 16. También necesitas tijeras pequeñas de punta fina para cortar hilos cerca de la tela, un bastidor o aro de bordado y el gráfico impreso.
El bastidor es un aro doble de plástico, metal o madera que mantiene la tela tensada mientras trabajas. Un modelo de 10 a 15 cm, y en concreto uno de 12 cm, sirve para la mayoría de patrones de principiante. Los aros pequeños se sujetan con facilidad pero hay que reubicarlos a menudo; los grandes exigen un agarre más firme y se mueven menos sobre la labor.
El primer paso material es cortar y preparar la tela. Cada cuadradito del gráfico representa una sola puntada, así que cuentas los cuadros para calcular la medida exacta. Corta un trozo de Aida unos 10 cm más grande por cada lado que el tamaño final del diseño, para tener margen dentro del bastidor. Sobrehila los bordes para evitar deshilachado. Después dobla la tela en dos en ambas direcciones para hallar el centro y marca con un alfiler: empezar por el centro garantiza que el dibujo quede perfectamente centrado.
Coloca la tela en el bastidor aflojando el tornillo, colocando el aro interior debajo de la tela y el exterior encima, presionando uniformemente. Aprieta el tornillo y tira suavemente de los bordes para tensar la tela 'como un tambor'. Esta tensión es la que da puntadas uniformes, por lo que se recomienda usar bastidor al menos durante el primer año de práctica. Es un hábito que marca la diferencia entre un bordado torpe y uno limpio.
El hilo se corta a una longitud de entre 45 y 91 cm; si es demasiado largo se enreda constantemente. Para enhebrar puedes hacer un lazo en el extremo, humedecer el centro con la lengua o una gota de agua y pasar el lazo por el ojo de la aguja, dejando que los dos extremos cuelguen por el lado opuesto. Para puntadas de 2 hebras existe el método del bucle: se dobla una hebra por la mitad, se enhebran los extremos libres dejando el bucle colgando por detrás, y en la primera puntada se empuja la aguja de atrás hacia adelante haciéndola pasar por el bucle, fijando el hilo sin nudo.
La puntada básica es la cruz, formada por dos medias puntadas diagonales sobre un cuadro. Se inserta la aguja desde la parte inferior izquierda del cuadro hacia la superior derecha (media cruz '/') y luego desde la inferior derecha hacia la superior izquierda, completando la X. Es fundamental que la primera media puntada se haga siempre en la misma dirección en toda la labor y la segunda en sentido contrario. Da igual seguir el patrón '////' o '\\\\', siempre que mantengas ese orden durante todo el proyecto.
Para avanzar se parte del centro del diseño y se va hacia afuera. Si hay varios puntos del mismo color en una misma fila, se hace primero la primera mitad de todos ellos (////) y luego se retrocede para cruzarlos todos (XXXX); así se ahorra tiempo e hilo y el resultado queda más uniforme. Con cada puntada se pasan los hilos por encima del extremo suelto de la parte posterior para fijarlo a la tela, de modo que el bordado resista un tirón accidental sin deshilacharse.
“La cruz básica es la única puntada necesaria para el 90% de los patrones de punto de cruz. Con dos hebras sobre Aida 14 ya empiezas.”
Dato clave