Cómo hacer el punto viborita: guía completa de tejido a dos agujas
El punto viborita es una de esas técnicas de tejido a dos agujas que, una vez que la entiendes, se convierte en tu punto comodín. ¿Por qué? Porque su principal virtud es la reversibilidad: tanto el derecho como el revés de la labor muestran exactamente la misma textura. Eso significa que no tienes que preocuparte por cual cara queda hacia fuera, algo que en tejidos como el jersey clásico siempre genera dudas.
La técnica parte del punto jersey, ese básico universal del tejido a dos agujas que se construye alternando una vuelta del derecho y una vuelta del revés. Esa alternancia es la que produce los característicos dibujos de espiga o "v" en la superficie. El punto viborita, en cambio, trabaja siempre la vuelta del revés, de modo que la espiga queda visible en la cara que se está mirando en cada momento, sin alternar nunca.
La realización del punto revés continuo es muy sencilla: se inserta la aguja derecha cogiendo la hebra de abajo hacia arriba, es decir, por encima de la aguja izquierda, y se pasa el hilo por delante de la labor. Repites esa misma operación en todas las vueltas y la textura del viborita aparece sola, sin complicaciones.
El montaje de puntos es el primer paso práctico. Se montan los puntos que indique tu proyecto y aquí viene una buena noticia: no importa si el número es par o impar. El punto viborita no depende de múltiplos, así que puedes montar los puntos que necesites sin hacer cuentas complejas.
A modo de referencia, el punto jersey normal se teje así:
| Vuelta | Acción |
| 1ª vuelta | Toda del derecho (como punto bobo) |
| 2ª vuelta | Toda del revés |
| Repetir | Derecho, revés, derecho, revés... |
Para el viborita la cosa se simplifica muchísimo: se trabaja de forma continuada la vuelta del revés, siempre lo mismo, fila tras fila, sin alternar. Eso lo convierte en un punto de nivel principiante, ideal para quien empieza con las dos agujas.
Para dominarlo, la tejedora experta recomienda tres cosas: aprender a leer la repetición del punto, mantener una tensión uniforme y conseguir un dibujo definido desde las primeras vueltas, trabajando el patrón fila por fila. Con práctica se coge el truco muy rápido, en pocas sesiones ya tienes el ritmo.
La tensión es un factor clave que mucha gente subestima. Si tejes en forma inglesa, el punto viborita queda mejor resuelto en tensión porque la hebra se sujeta de forma más natural. En estilo continental, la lana se sostiene en la mano izquierda, y también funciona perfectamente. Ambas formas son válidas, la elección depende de tu comodidad. Lo importante es que la tensión se mantenga constante, porque en un punto que se teje siempre por la misma cara, cualquier variación se nota en fruncimientos y bordes irregulares.
El punto viborita es una textura llamativa y elegante que transforma cualquier prenda con un relieve único. Su acabado reversible lo hace perfecto para piezas sin derecho ni revés marcado, y su base de revés permite combinarlo con aberturas para tejer puntos calados ligeros, prendas livianas que respiran.
“Material recomendado: lana de bebé + agujas de 4-5 mm. Para coser tela tejida: agujas tamaño 80-90.”
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