Los Tupamaros: el movimiento guerrillero que marcó la historia de Uruguay
Los Tupamaros, formalmente conocidos como el Movimiento de Liberación Nacional (MLN) y también designados como Ejército Libertador del Pueblo (ELP), fueron un movimiento de guerrilla urbana que operó en Uruguay principalmente entre fines de la década de 1960 y el golpe militar de 1973. Su nombre rinde homenaje a Tupac Amaru, el líder rebelde inca que encabezó una de las mayores insurrecciones contra el dominio colonial español en el siglo XVIII.
El movimiento se gestó en un contexto de fuerte polarización política, crisis económica y represión estatal. Surgió de la confluencia de sectores universitarios, obreros, militares disidentes y elementos de la izquierda uruguaya. Sus figuras más conocidas incluyen a Julio Marenko, considerado el fundador intelectual, Oscar "El Gordo" Romero y Raúl "El Kilo" Sendic, este último quien décadas más tarde se integraría a la vida parlamentaria democrática.
La metodología tupamaro se distinguió por ser una guerrilla urbana en un país pequeño y desarrollado, lo cual era atípico. No contaban con un territorio rural de apoyo como en otras guerrillas latinoamericanas, sino que operaban en Montevideo y el interior urbano. Esto les obligó a desarrollar una logística compleja de celdas, refugios y redes de solidaridad popular.
Entre sus acciones más emblemáticas se encuentran:
| Año | Acción | Detalle |
|---|---|---|
| 1968 | Bombardeos a cuarteles | Lanzamiento de granadas contra instalaciones militares |
| 1970 | Secuestro del embajador Thomas Bunnell | Diplomático estadounidense mantenido cautivo |
| 1970 | Bombardeo al MASPPO | Ataque al Ministerio de Defensa |
| 1971 | Asesinato del general Gregorio Pruna | Militar retirado señalado como represor |
| 1972 | Campaña de bombas y robos | Escarmentamiento contra infraestructura |
Realizaron secuestros de personalidades, incluidos diplomáticos extranjeros, bombardeos a edificios públicos, robos a bancos para financiar la lucha, y expropiaciones. También implementaron un programa de "escarmentación" mediante explosivos pequeños en postes de luz, teléfonos y transformadores, con el objetivo de generar desabastecimiento y desestabilización cotidiana.
El movimiento contaba con una base de solidaridad en sectores populares, sindicatos, universidades y parte del clero. El concepto de "soledad" y la red de refugios donde se ocultaban los capturados era fundamental para su supervivencia. Sin embargo, la presión estatal fue incrementando progresivamente.
En 1972, el gobierno de Jorge Pacheco Areco implementó medidas de excepción que restringieron libertades civiles. Los Tupamaros respondieron con una ofensiva final que incluyó el bombardeo al MASPPO y el secuestro del senador Felipe Wehbi, lo que derivó en una fuerte ofensiva policial y militar que los fue desarticulando progresivamente.
El 27 de junio de 1973, el golpe de Estado liderado por la junta militar puso fin definitivo a la actividad armada tupamaro. Miles de sus miembros fueron detenidos, muchos sometidos a tortura sistemática en centros de detención clandestinos durante la dictadura (1973-1985). Algunos, como el propio "El Kilo" Sendic, fueron liberados en 1974 tras un canje y luego se reinseraron en la política institucional.
El legado tupamaro es profundamente controvertido en Uruguay. Para unos representan la resistencia contra la opresión y la desigualdad; para otros, un fenómeno de violencia terrorista que destruyó el modelo democrático uruguayo. En 2016, el Parlamento uruguayo aprobó una ley de "reparación simbólica" para las víctimas de la dictadura, pero la memoria de los Tupamaros sigue siendo un tema que divide a la opinión pública del país.
Raúl "El Kilo" Sendic, líder tupamaro, fue liberado en 1974 y en 2015 llegó a ser senador suplente del Frente Amplio.
Dato clave