Qué animal jadea como los perros: el lobo y sus parientes
El jadeo es una respiración rápida y superficial con la boca abierta cuya función principal es disipar el calor corporal. En los perros funciona como un auténtico aire acondicionado natural: al inspirar y expirar deprisa, la humedad de la lengua, la boca y las vías respiratorias superiores se evapora, y esa evaporación arrastra calor interno hacia el exterior. El problema es que los perros solo sudan a través de las almohadillas de las patas, una superficie tan reducida que resulta insuficiente para refrigerar todo el cuerpo. Por eso el jadeo se convierte en su herramienta principal de termorregulación.
El animal que jadea exactamente igual que el perro es el lobo (Canis lupus), su pariente salvaje más directo. De hecho, el perro doméstico (Canis lupus familiaris) procede del lobo, y ambos comparten anatomía y fisiología. Los lobos son cánidos con un pelaje denso que atrapa el calor y con muy pocas glándulas sudoríparas funcionales en el cuerpo. Tras una persecución, una carrera o en días cálidos, abren la boca y jadean para evaporar humedad de lengua y mucosa bucal, generando la misma pérdida de calor por evaporación que produce el sudor en la piel humana.
En una pregunta clásica de termorregulación animal se comparan lobos, elefantes, gatos y humanos:
| Animal | Estrategia principal de enfriamiento | ¿Jadea como el perro? |
|---|---|---|
| Lobo | Jadeo por evaporación en lengua y vías respiratorias | Sí, igual que el perro |
| Elefante | Grandes orejas y rociarse agua con la trompa | Puede jadear, pero no es su método principal |
| Gato | Lamerse el pelaje; jadeo solo en calor extremo o estrés | Ocasionalmente, mucho menos frecuente |
| Humano | Sudor en millones de glándulas repartidas por la piel | Rara vez, tras ejercicio intenso |
Los gatos también jadean, aunque con mucha menos frecuencia que los perros. Lo normal es que un gato respire por la nariz, de modo que verlo jadear resulta poco habitual y conviene prestarle atención. El jadeo felino puede deberse a ejercicio o excitación, miedo o estrés (cambios de entorno, ruidos fuertes, visita al veterinario, viaje en coche) o simplemente calor. Los gatos toleran bien temperaturas entre 17 y 30 grados; por encima de 30, al carecer de glándulas sudoríparas eficaces en el cuerpo, su temperatura interna sube y activan el jadeo para perder calor por evaporación.
Las gatas jadean durante y después del parto por el esfuerzo y el agotamiento. Si el jadeo persiste días, conviene acudir al veterinario por posibles complicaciones. Y hay un caso que parece jadeo pero no lo es: cuando un gato respira con la boca abierta ante un olor interesante para llevarlo al órgano de Jacobson u órgano vomeronasal del paladar; desaparece cuando se sacia del olor.
El jadeo felino puede ser señal de alarma. Entre las causas patológicas descritas están anemia, asma felina, bronquitis, neumonía, infecciones respiratorias, derrame pleural, insuficiencia cardíaca congestiva, hernia diafragmática, intoxicaciones por plantas o medicamentos, y la dirofilariosis. Señales de urgencia: jadeo que dura más de unos minutos, más de 40 respiraciones por minuto en reposo, cianosis, postura con el cuello extendido, letargo, vómitos o babeo.
Ante un gato que jadea por calor, las pautas son: ambiente fresco, evitar el sol en verano, zona cómoda en casa, toallas húmedas y mantas refrescantes, ventilador o aire acondicionado, agua fresca siempre disponible, y bajar la temperatura con toalla húmeda si es necesario para prevenir el golpe de calor, que es potencialmente mortal.
En los perros, el jadeo es normal tras el ejercicio, con calor o por emoción. Se vuelve preocupante cuando aparece sin motivo evidente, en reposo o por la noche, o cuando no cede tras enfriar al animal: puede indicar dolor, estrés, ansiedad, problemas cardíacos, síndrome de Cushing, golpe de calor o torsión-dilatación de estómago.
Las razas braquicéfalas, de cara achatada —bulldog, pug, bóxer—, tienen una anatomía que las hace más propensas a problemas respiratorios y, por tanto, a jadear más y con mayor riesgo. En ellas conviene extremar la precaución con el calor y el esfuerzo. Nunca se verá a un perro empapado en sudor tras correr bajo el sol: su principal herramienta de enfriamiento es el jadeo.
“Los perros solo sudan por las almohadillas de las patas; el jadeo es su verdadero sistema de refrigeración corporal.”
Dato clave