Cómo se fabrica la tela de algodón: del campo a la prenda
La fabricación de la tela de algodón es uno de los procesos textiles más antiguos y perfectos de la humanidad. Comienza en el campo, cuando las plantas de algodón (gen Gossypium) alcanzan su madurez y las cápsulas o 'algodoncitos' se abren liberando las fibras blanquecinas que las recubren. La cosecha puede realizarse de forma manual, con trabajadores que recogen las fibras a mano, o mediante maquinaria mecanizada (cosechadoras de algodón) que succionan las fibras directamente de la planta. En países como Estados Unidos, China o India, la cosecha mecanizada es la norma por su eficiencia.
Una vez recolectada, la fibra pasa al proceso de desmotado o cardado en bruto (ginado). En esta etapa, las semillas (que representan hasta el 80% del peso en bruto) y las impurezas (pelo, tierra, fragmentos de hoja) se separan de la fibra mediante máquinas denominadas gins (rompas o de discos). El resultado es un fieltro continuo de algodón llamado lana cardada, listo para el siguiente paso.
El cardado propiamente dicho consiste en pasar esa lana por cilindros dentados que deshilachan, limpian y alinean las fibras en un orden paralelelo. Se obtiene así una hoya o cinta de algodón suave y uniforme. Este paso es crucial porque determina la regularidad del hilo final.
Después viene el peinado (en el caso de hilos de alta calidad), donde se eliminan las fibras más cortas (noils) para dejar solo las más largas y resistentes. No todos los tejidos requieren peinado; los hilos cardados sin peinar producen telas más rústicas pero económicas.
La etapa siguiente es el estirado o doblado (drawing), donde varias cintas se superponen y estiran para homogeneizar la longitud de las fibras y reducir las irregularidades de grosor.
Llega entonces el momento clave: el hilado (spinning). Existen varios sistemas: el ring spinning (el más extendido, que retuerce la fibra para formar un hilo cilíndrico resistente), el open end (más rápido y económico, produce hilos algo menos resistentes) y el compact spinning (hilos con superficie más lisa y menos pelusa). El grosor del hilo se mide en unidades Ne (Número English) o Tex: a mayor Ne, más fino es el hilo.
Con los hilos ya preparados, se pasa a la trama: los hilos de urdimbre (longitudinales) se tensan en el telar y los de trama (transversales) se intercalan. Los tejidos más comunes son tafetán (tela básica), sarga (denim), satén (brillo suave) y popelín. También existe el tricote o punto, donde un solo hilo se entrelaza en bucles.
El tejido se realiza en telares de lanzamiento por proyectil, de air-jet o, en producción artesanal, en telares manuales. La velocidad de un telar moderno puede superar los 900 inserciones de trama por minuto.
Finalmente, la tela cruda (gris) sufre el acabado: lavado para eliminar almidones y ceras, blanqueado con peróxido de hidrógeno, tintura (con tintes reactivos, directos o de tinte), mercerizado (baño en sosa para dar brillo y resistencia a la encogida), y corte de fruncidos o calandrado para ajustar el gramaje y la mano de la tela.
Un telar moderno de lanzamiento por proyectil alcanza más de 900 inserciones de trama por minuto, tejiendo hasta 30 metros de tela en un solo minuto.
Dato clave