Cómo Hacer Punto de Cruz Fácil: Guía Práctica Paso a Paso
Si alguna vez has visto un bordado con pequeños cuadraditos de colores que forman una imagen casi pixelada, eso es punto de cruz. Se trata de una técnica de bordado contado que se trabaja sobre una tela con cuadrícula visible, donde cada cuadradito se rellena con una puntada en forma de X. Siguiendo un gráfico o patrón, vas colocando las equis del color correspondiente hasta formar el dibujo completo. El resultado tiene un aspecto característico, muy gráfico y reconocible, y la buena noticia es que es una de las técnicas más fáciles de aprender dentro del mundo del bordado. No necesitas una máquina, no necesitas experiencia previa, y en una tarde puedes tener tu primera pieza terminada.
Lo primero que necesitas son los materiales básicos, y aquí conviene no complicarse. La tela más habitual es la tela Aida, también conocida como cañamazo, un tejido de algodón con una cuadrícula abierta y agujeros pequeños que facilitan alinear cada puntada. Se mide en puntos por pulgada: 11, 14, 18, 28. Para principiantes, la recomendación es clara: Aida de 11 o 14 hilos (14 ct es la más habitual), porque deja más espacio para las cruces y es mucho más tolerante con los fallos. Como alternativas existen el lino y la tela fiddlers, aunque tienen espacios menos amplios y exigen más precisión.
El hilo es el hilo de bordar o mouliné de algodón, disponible en cientos de colores. Las marcas más populares son DMC y Anchor, y las puedes encontrar en cualquier mercería. Cada madeja tiene seis hebras, pero para el punto de cruz solo se usan de una a tres a la vez, separándolas con cuidado desde el centro. En Aida 14 ct se suelen emplear dos hebras. Existen tonos mate, iridiscentes y metalizados, aunque estos últimos son más difíciles de manejar al principio. Si notas que el hilo se deshilacha o cuesta enhebrar, aplica un poco de hilo encerado o cera de abeja para que deslice mejor por la aguja.
La aguja adecuada es una aguja de tapicería de punta roma, que no parte los hilos de la tela a diferencia de una aguja de costura convencional. Su tamaño varía según el grosor del tejido: para Aida 14 ct, una aguja nº 24 es lo habitual. Conviene además un bastidor o aro de bordado, un aro doble de plástico, metal o madera que mantiene la tela tensa mientras se trabaja. Es opcional, pero muy útil y económico. Los modelos pequeños se sujetan con facilidad, aunque hay que reubicarlos a menudo, y los grandes exigen un agarre más firme pero se mueven menos. Añade unas tijeras pequeñas y afiladas para cortar el hilo con precisión.
El patrón es una cuadrícula donde cada casilla equivale a una equis y cada símbolo o color indica el hilo a usar; la leyenda del gráfico asigna un color a cada símbolo. Para principiantes, lo mejor es elegir un diseño pequeño, con pocos detalles y entre 3 y 7 colores. Los patrones suelen estar impresos en papel cuadriculado y muestran el diseño completo junto con los colores recomendados. También existen kits que incluyen todos los materiales y el diseño impreso, y programas como Pic 2 Pat, PCStitch o EasyCross para crear diseños propios a partir de una imagen.
El primer paso práctico es cortar la tela y el hilo. Cada cuadradito de la tela representa una sola puntada, así que contando las casillas del patrón se calcula el tamaño exacto. Se corta el hilo de bordar a una longitud de unos 91 cm y se separa una hebra (o las que indique el patrón) para enhebrar la aguja. Para enhebrar con facilidad, un truco clásico: haz un lazo en el extremo del hilo y humedece su centro para pasar el cabo por el ojo de la aguja. Funciona mejor de lo que parece.
Antes de bordar, conviene preparar la tela. Para evitar que los bordes se deshilachen, dales una puntada en zigzag a máquina o a mano, o dobla cinta adhesiva sobre ellos. Después plancha la tela para que quede plana. También es recomendable lavarse las manos con frecuencia, ya que la grasa y la suciedad dejan un anillo de marcas alrededor del bastidor que se nota en el tejido claro.
Para localizar el punto de inicio, busca el centro de la tela y el centro del patrón. El centro de la tela se encuentra doblando la tela una vez y luego otra vez al revés, marcando con una aguja, alfiler o una pequeña puntada en la esquina doblada. En los gráficos, el centro del patrón suele estar delimitado con una flecha, un «0» o triángulos. Empezar por el centro garantiza que el dibujo quede bien centrado y con espacio suficiente alrededor.
La puntada básica se hace así: subes la aguja desde la parte inferior izquierda del cuadradito hacia la superior derecha (media cruz, «/»), y luego la insertas desde la parte inferior derecha hacia la superior izquierda, completando la «X». Se puede empezar con el patrón «////» o «\\», lo importante es mantener siempre la misma dirección durante todo el proyecto para que las cruces queden uniformes. No se hace nudo al empezar: se asegura el hilo pasando las primeras puntadas por encima del extremo suelto de la parte posterior, lo que además evita que la labor se deshilache si alguien la tira.
Con la misma puntada en X se avanza hacia afuera desde el centro hasta completar el diseño, trabajando por bloques de color. Si se acaba el hilo, haz un nudo pequeño en la parte de atrás y corta un trozo nuevo para continuar; desde el anverso no se nota dónde se empezó ni dónde se terminó. Al finalizar, remata el hilo pasándolo por debajo de unas puntadas de cruz, haz un nudo sencillo en el reverso y corta el sobrante. Después lava la labor a mano con agua y jabón y deja secar al aire.
Un truco importante para zonas del mismo color en una misma fila: haz primero todas las medias cruces en una dirección (////) y luego retrocede terminando de cruzar todas (XXXX). Así se ahorra tiempo e hilo y el trabajo queda más uniforme. También hay que cuidar la tensión del hilo: si tiras demasiado, la tela se frunce y se deforma; si queda demasiado suelto, se crean espacios en el diseño. Lo ideal es que las puntadas queden planas contra la tela, ni tensas ni flojas.
Cuando domines la cruz básica, hay puntadas complementarias que dan variedad al dibujo. El medio punto (solo la media cruz) sirve para sombras y degradados. El cuarto de punto se hace pasando la aguja desde la esquina de un cuadro hasta su centro, formando una pata de la X, y permite líneas ligeramente curvadas. La puntada de tres cuartos combina una media puntada diagonal con un cuarto de punto, dando una X de tres brazos. El pespunte o backstitch, normalmente en negro y en vertical y horizontal, perfila los contornos y da definición. El nudo francés, enrollando el hilo dos o tres veces alrededor de la aguja, crea pequeños puntos para ojos o flores.
“Corta el hilo a 91 cm y usa 2 hebras de mouliné en Aida 14 ct. No hagas nudo al empezar: asegura por debajo de las primeras puntadas.”
Dato clave