Para cambiar la tasa de refresco de 60Hz a 120Hz en un teléfono Samsung, primero debes asegurarte de que tu dispositivo es compatible con esta función, ya que no todos los modelos lo soportan. Una vez confirmado, ve a Ajustes, luego entra en Pantalla. Ahí buscarás una opción llamada Tasa de refresco o Modo adaptativo. Si solo ves la opción 60Hz fijo, es probable que tu modelo no admita 120Hz. Si tienes la opción, selecciona Adaptativo para que el teléfono cambie automáticamente entre 60 y 120Hz según el contenido, o elige Alta si quieres forzar siempre los 120Hz cuando sea posible. En algunos modelos más antiguos, esta opción puede estar bajo Ajustes avanzados dentro de la sección de pantalla.
Es importante tener en cuenta que activar los 120Hz permanentemente puede aumentar el consumo de batería significativamente. Por eso, la mayoría de usuarios prefieren el modo adaptativo, donde el sistema baja a 60Hz en pantallas estáticas como menús o lectura, y sube a 120Hz al hacer scroll o jugar. Si usas un monitor Samsung, los pasos son diferentes: generalmente debes usar el menú OSD del propio monitor (botones físicos) para seleccionar la frecuencia de refresco, o bien actualizar los controladores de tu tarjeta gráfica en Windows o macOS para que reconozcan las frecuencias altas disponibles y cambiarla desde la configuración de pantalla del sistema operativo.
Configurar correctamente la tasa de refresco mejora notablemente la experiencia de usuario, haciendo que las transiciones y el desplazamiento se sientan más fluidos. Recuerda equilibrar entre rendimiento visual y autonomía de batería según tus necesidades diarias.