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como plantar incienso, Plectranthus variegado en maceta de barro con hojas aterciopeladas y borde blanco
naturaleza ·#1108 ·Lectura 12 min. · Redactor: Marta Garcia

¿Como plantar incienso?

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Enraizar un esqueje de incienso: 2-3 semanas en sustrato con perlita, sin hormona

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Cómo plantar incienso paso a paso

Antes de poner manos a la tierra conviene despejar un malentendido muy habitual: lo que en el vivero te venden como «planta del incienso» no tiene nada que ver con la resina sagrada que arde en una catedral. El incienso litúrgico sale de árboles del género Boswellia, sobre todo Boswellia sacra, que crecen en Omán, Yemen, Somalia y Etiopía, y jamás se cultivan en una maceta de balcón. Lo que sí cultivas es un Plectranthus, una labiada rastrera y colgante originaria del sur de África, y el aroma que desprende al rozar las hojas es un mentol con fondo de alcanfor, medicinal y penetrante, sin parentesco con la resina dulzona del incensario.


La etiqueta suele decir Plectranthus coleoides, pero los botánicos llevan décadas corrigiendo ese nombre. En la práctica lo que llega a tu casa es Plectranthus forsteri (cultivar 'Marginatus') o Plectranthus madagascariensis 'Variegated Mintleaf'. También aparece como planta del incienso sueca, falsa o de coleo. Pertenece a la familia Lamiaceae, la misma de la menta, el romero y la salvia, y eso explica su tallo cuadrado, las hojas enfrentadas de dos en dos y los aceites esenciales que guardan sus glándulas foliares.


Es una perenne de crecimiento rápido: tallos carnosos que se levantan y enseguida se vencen. En maceta mide 30 o 40 centímetros con caídas de medio metro; en suelo cubre más de un metro cuadrado. Hojas grandes, redondeadas, dentadas, aterciopeladas, verde brillante con borde blanco crema. Florece en espigas pequeñas, blancas o lila muy pálido, a finales de verano y en otoño. Es mejor cortar esas espigas en cuanto asoman, porque la planta gasta energía que luego se nota en un follaje más flaco.


La época idónea para plantar incienso es la primavera, y la vía más eficiente son los esquejes. De primavera a comienzos de otoño se cortan puntas de 8 a 10 centímetros por debajo de un nudo, se deshoja la mitad inferior y se entierra en sustrato mezclado con perlita, apenas húmedo. En dos o tres semanas ha enraizado. También arraiga en un vaso de agua, pero las raíces acuáticas son frágiles: trasplanta cuando midan uno o dos centímetros, no cuando formen una maraña. No necesitas hormona de enraizamiento. Meter tres o cuatro esquejes en la misma maceta te da una mata tupida mucho antes.


Procedimiento para esquejar paso a paso:

  • Elige una planta madre sana, vigorosa, sin plagas y con crecimiento exuberante.
  • Con tijera de podar o cuchillo limpio corta un tallo joven de 10-15 centímetros, no leñoso, con varias hojas sanas.
  • Retira las hojas inferiores dejando solo unas pocas arriba para reducir la pérdida de humedad.
  • Prepara un recipiente con turba y perlita (o vermiculita), humedecido antes de usar.
  • Abrasa un agujero central con un lápiz y entierra el extremo del tallo; al menos dos nudos deben quedar bajo el sustrato.
  • Presiona suavemente alrededor para fijar el contacto tallo-sustrato.
  • Coloca el recipiente en un lugar cálido, con luz abundante, sin sol directo intenso.
  • Mantén el medio ligeramente húmedo rociando con pulverizador, sin empapar.

En el jardín, prepara la tierra limpiando malas hierbas y restos de cultivos previos. Humedece antes de sembrar y esparce turba con humus de lombriz o una capa de 5 centímetros de estiércol. Los esquejes van a 5 centímetros de profundidad, la tierra al ras, y si son plántulas cubres las raíces hasta donde arranca el tallo. En exteriores deja 15 a 30 centímetros entre cada planta.


La ubicación ideal combina claridad abundante con poco sol de mediodía: un balcón a levante, el borde de un porche o una ventana muy iluminada sin exposición cenital. Entre 4 y 6 horas de luz al día, con algo de sombra al caer la tarde. Con exceso de sol de julio las hojas pierden verde, aparecen manchas secas pardas y las zonas blancas del borde se queman primero. Con falta de luz los entrenudos se estiran, quedan tallos desnudos con hojas pequeñas y el jaspeado blanco casi desaparece. Ese estiramiento no se corrige moviendo la planta: hay que podar y dejar rebrotar en buena luz.


El frío es lo que decide su hábitat. Temperatura ideal 15 a 21 ºC; por debajo de 10 ºC se detiene; por debajo de 5 ºC ennegrece las puntas y una helada, aunque sea breve, deshace los tallos dejándolos translúcidos y blandos, sin recuperación. En litoral mediterráneo, sur de Andalucía y Canarias vive fuera todo el año. En la meseta, el Ebro o la cornisa cantábrica trátala como planta de terraza en verano e interior en invierno, o da por anual y vuelve a partir de esquejes cada primavera. Meterla en casa a finales de octubre, antes de la primera helada real, marca la diferencia entre conservarla años o perderla cada noviembre.

“Nunca dejes agua en el plato: las raíces finas se asfixian y Phytophthora remata la planta”

Dato clave
como plantar incienso, Corte de esquejes de incienso sobre sustrato con turba y perlita
Imagen

Corte de esquejes de incienso sobre sustrato con turba y perlita

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Guía práctica de siembra, esquejes y cuidados del Plectranthus

El riego es donde se pierde la planta. Sus tallos y hojas almacenan agua, así que aguanta mejor un olvido que un exceso. La regla práctica: regar cuando los dos o tres primeros centímetros del sustrato estén secos al tacto, empapando hasta que salga agua por los agujeros y vaciando el plato a los diez minutos. En verano en terraza puede tocar cada dos o tres días; en invierno dentro de casa, cada diez o quince. El suelo debe quedar húmedo en capas profundas, sin encharcamientos. El plato con agua permanente es lo que mata a estas plantas: el sustrato saturado deja sin oxígeno a las raíces finas, entran hongos como Pythium o Phytophthora, la base del tallo se ablanda y toma color pardo oscuro, y para cuando las hojas se ponen mustias ya no queda raíz que sostenga. Una planta encharcada se marchita igual que una seca, porque en ambos casos deja de absorber agua; antes de regar una planta lacia hunde el dedo: si el sustrato está húmedo, el problema es el contrario y más agua la remata. La hoja aterciopelada retiene gotas y se mancha, así que riega al sustrato, no por encima, y olvida los pulverizadores diarios.


El sustrato no es exigente: se adapta a varios tipos de suelo, siempre con buen drenaje y alto contenido de compost. Un sustrato universal de calidad con un 25-30 % de perlita o arena gruesa de río funciona. pH ideal en torno a 6 a 6,5, ligeramente ácido, aunque tolera valores neutros. Como colgante, maceta con universal más 30 % perlita y una capa de arcilla para acelerar el drenaje. Ojo con la turba negra: se compacta y, al secarse del todo, se vuelve hidrófoba; el agua resbala por los lados y el cepellón sigue seco por dentro. Si ocurre, sumerge la maceta entera en un barreño diez minutos hasta que deje de burbujear.


El trasplante se hace en primavera, subiendo un solo número de maceta cada vez. Las raíces son superficiales y la planta cuelga, así que conviene una maceta ancha y poco profunda o una colgante, no un tiesto alto y estrecho. Los agujeros de drenaje son innegociables; la capa de arcilla en el fondo no sustituye a un buen agujero ni a un sustrato aireado.


Abonado: crece rápido y agota el sustrato en pocos meses. De marzo a septiembre, abono líquido para plantas verdes cada quince días a la mitad de la dosis del envase. En otoño e invierno, nada: la planta está parada y el abono sobrante acumula sales que queman las puntas de las raíces. También puedes aportar compost una vez en primavera y verano, humus de lombriz o estiércol. Pasarse de nitrógeno tiene efecto visible: hojas grandes y blandas, entrenudos largos, planta que se tumba y se rompe sola, y mayor atractivo para pulgón y mosca blanca.


La poda es imprescindible. Sin ella acaba siendo cuatro tallos larguísimos y pelados con un penacho en la punta. Empieza pronto: pellizca las puntas de los tallos jóvenes con los dedos o tijera, justo por encima de un par de hojas, desde el primer año; cada pinzado despierta las dos yemas laterales del nudo y la planta se ramifica. La poda de renovación va a finales de invierno o al comenzar la primavera, antes del arranque, y puedes rebajar sin miedo a un tercio del tamaño, porque rebrota bien desde madera vieja. Aprovecha para quitar tallos secos, desnudos y los que se crucen hacia el interior. Despuntar la porción apical de ramas jóvenes compacta la planta.


Plagas más frecuentes, ordenadas por gravedad:

  • Cochinilla algodonosa (Planococcus citri): motas blancas en axilas y envés. Focos pequeños se quitan con bastoncillo mojado en alcohol; si está extendida, jabón potásico al envés, repitiendo a los 7 y 14 días. Los químicos son poco eficaces cuando el insecto ya tiene escudo ceroso; conviene actuar en primeros estadios. Control biológico: Rodolia cardinalis, Cryptolaemus montrouzieri, a los 15 días de cualquier tratamiento. También sirve aceite de neem.
  • Mosca blanca (Trialeurodes vaporariorum): nubes de insectos al mover la planta, prolifera con calor y aire quieto. Trampas cromáticas amarillas + jabón potásico o neem sobre el envés, donde están las larvas.
  • Araña roja (Tetranychus urticae): aire seco y caliente, junto a radiadores en invierno o terrazas cerradas en agosto. Punteado fino, decoloración y telillas. Sube la humedad, separa de la fuente de calor, aplica acaricida o azufre mojable si el foco es serio.
  • Mildiu (Phytophthora infestans): prospera con humedad superior al 90 % y temperaturas entre 10 y 25 ºC. Retira plantas afectadas, ventila bien, evita aspersión y usa plántulas sanas.
  • Caracoles y babosas: previene sembrando en zonas elevadas, aireando el suelo, controlando humedad, usando riego por goteo. Barreras de serrín, ceniza o cáscaras de huevo, recolección manual, malla metálica, truco del trapo empapado en leche o cerveza por las noches.

La pudrición de cuello y raíz no es una plaga sino consecuencia del riego: base blanda y oscura, olor a tierra fermentada, hojas mustias con sustrato mojado. Cuando llega a ese punto la planta madre rara vez se salva; corta puntas sanas de la parte alta y empieza de nuevo con esquejes. Si amarillean muchas hojas inferiores y el sustrato está compacto, revisa drenaje y frecuencia de riego antes de pensar en carencias: unas pocas hojas amarillas de abajo son envejecimiento normal.


Sobre las leyendas que circulan conviene ser preciso. Se vende como planta antimosquitos, pero los aceites esenciales de las lamiáceas solo repelen cuando se aplican concentrados sobre la piel o se difunden en el aire; una maceta quieta guarda los compuestos dentro de glándulas y solo los libera al romperse el tejido. No es la fuente del incienso litúrgico, ni tiene relación con el «incienso» canario, nombre local de Artemisia thuscula, un arbusto endémico de las islas Canarias. En toxicidad: las Plectranthus ornamentales son de toxicidad baja pero no nula; los aceites esenciales pueden provocar vómitos, diarrea o salivación en perros y gatos que mordisqueen hojas, y el contacto repetido con la savia irrita pieles sensibles. Si convive con un gato que ataca todo lo que cuelga, ponla en alto.


El cultivo se resume en cuatro pilares: mucha luz sin sol abrasador, riego solo cuando la superficie del sustrato está seca, sustrato drenante con perlita y protección total frente a las heladas. Se poda pinzando desde joven para que no se desnude y se multiplica con esquejes de punta en dos o tres semanas, lo que permite renovarla cuando envejece y conservarla en climas fríos sin depender de que aguante el invierno fuera.

Conclusión:

¿como plantar incienso?

Plantar incienso es de esas cosas que funcionan casi demasiado bien: un tallo cortado, un poco de perlita húmeda y dos semanas después tienes una mata nueva que perfuma la habitación al pasar la mano. Lo único que de verdad exige es no ahogarla y no dejarla helar, dos gestos pequeños que marcan la diferencia entre un balcón verde todo el año y una maceta vacía cada noviembre. Si tienes un rincón soleado por la mañana y sombra por la tarde, con eso le sobra.

Fuentes: 1º Rosalandia.com, 2º Sembrar100.com, 3º PlantasyJardines.com, 4º GuiaDeJardin.com
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Redacción: Marta Garcia · Actualizado en: 23/10/2026
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