Sembrar un aguacate en casa es una experiencia fascinante que comienza con la seleccion correcta del material vegetativo, ya que no todos los huesos de las variedades comerciales dan frutos de igual calidad, por lo que se recomienda elegir uno de temporada y de tamaño medio. Una vez obtenido el hueso, este debe lavarse minuciosamente para eliminar cualquier resto de pulpa pegajosa que pudra la semilla y provoque el desarrollo de hongos o bacterias. El proceso tradicional mas popular consiste en insertar tres palillos de madera en el hueso a igual distancia, cuidando de no perforar el nucleo central donde reside el embrion, para poder apoyarlos en el borde de un vaso con agua. El nivel del agua debe cubrir aproximadamente la mitad inferior del hueso, y este debe colocarse en un lugar luminoso pero sin sol directo, que puede cocer las raices en formacion. Durante las primeras semanas, es crucial cambiar el agua cada dos o tres dias para mantenerla oxigenada y evitar la putrefaccion, observando como despues de un par de meses comienza a asomar un tallo verde y robusto que indica que la germinacion ha sido exitosa.
Cuando el tallo alcanza unos diez centimetros, es momento de trasplantar a tierra, pero antes hay que dejar que el sistema radicular se desarrolle bajo el agua hasta que sea visible y fuerte, un proceso que puede tardar entre uno y tres meses. Para el trasplante, utiliza una maceta con buen drenaje y sustrato ligero, mezclando tierra de jardin con humus de lombriz y perlita para asegurar aireacion. No entierres la semilla por completo al inicio, deja que la parte superior del hueso o el inicio del tallo quede asomando, ya que los aguacates anaranan ligeramente y enterrarlos del todo puede causar pudricion del cuello. La luz solar es el factor mas critico en esta fase; la planta necesita al menos seis horas de sol directo diario para evitar que crezca etiolada, con tallos largos y debiles buscando luz. El riego debe ser constante pero moderado, manteniendo el sustrato humedo sin encharcar, ya que las raices del aguacate son muy susceptibles a la asfixia por exceso de agua. Es normal que la planta sufra detenciones de crecimiento temporales o pierda hojas mientras se adapta, lo cual es parte de su ciclo natural de descanso.
Tener paciencia es la clave mas importante, ya que el aguacate es un arbol de crecimiento lento y puede tardar varios anos en dar fruto, pero cultivarlo como planta ornamental de interior o patio te regalara una compania verde exotica y saludable durante muchos anos.