Cómo hacer el punto trenza a dos agujas: guía completa para tejer ochos y cables
El punto trenza, también llamado ocho o cable, es uno de los relieves más clásicos y reconocibles del tejido a dos agujas. Se consigue cuando se cambia el orden en que se teje un grupo de puntos: en lugar de trabajarlos en su secuencia natural, se cruzan unos por encima o por detrás de otros. Ese cruce es lo que produce el efecto de entrelazado característico que tanto atrae a quien se inicia en el mundo del punto.
Lo más importante antes de empezar es entender que no hay ningún punto nuevo que aprender, ya que se sigue tejiendo al derecho y al revés como siempre. Lo único que cambia es el orden de los puntos. Esa simplicidad es la gran ventaja del cable knitting: una vez que dominas el derecho y el revés, todo lo demás es cuestión de practicar el cruce con paciencia.
Para tejer trenzas u ochos en dos agujas necesitas el hilo con el que estás tejiendo el proyecto, las agujas habituales de la labor y una aguja auxiliar o un imperdible del tamaño adecuado. La aguja auxiliar, también llamada aguja de trenzas, es una agujita corta, muchas veces con forma de U o con una curva en el medio, que sirve para estacionar unos puntos mientras se tejen otros. No lleva lana ni se usa para tejer en sí: solo sostiene puntos de manera temporal.
Si no dispones de una aguja auxiliar, puede sustituirse por un palillo, una aguja de doble punta corta o incluso un imperdible grande, siempre que los puntos no se resbalen. La clave es que la herramienta sostenga los puntos sin que se caigan durante la vuelta del cruce.
También es imprescindible conocer los puntos básicos del derecho y del revés, ya que ambos son necesarios para formar las trenzas, y conviene dominar el punto jersey. Los puntos que se cruzan formando la trenza se tejen generalmente del derecho, por lo que las vueltas en las que se realiza el cruce suelen ser vueltas del derecho.
Para que los puntos de la trenza resalten sobre el proyecto deben llevar a ambos lados puntos tejidos del revés, lo que realza el relieve y hace que la trenza se vea mucho más bonita. Ese fondo de revés es lo que da profundidad al dibujo.
Antes de arrancar conviene tener presentes varios detalles prácticos. El tejido que lleva una o más trenzas suele tender a encoger un poco de ancho, porque al alternar puntos del derecho y del revés y los cruces se crea un tejido elástico con tendencia a encogerse. La vuelta de cruce tiene mucha tensión en la zona del entrelazado, por lo que hay que tener cuidado para no perder los puntos.
Los puntos que pasan por la aguja auxiliar tienden a quedar un poco más sueltos al manipularse más veces, así que conviene vigilar la tensión al tejerlos. No aprietes de más ni dejes que queden colgando, busca un punto medio cómodo.
Los patrones suelen anotar las trenzas como cruce a la izquierda o cruce a la derecha, y en patrones en inglés aparecen abreviaturas como C4F o C4B (Front = adelante, Back = atrás). La regla de oro es muy sencilla:
| Posición auxiliar | Inclinación trenza | Abreviatura |
|---|---|---|
| Delante de la labor | Izquierda | C4F (Cross 4 Front) |
| Detrás de la labor | Derecha | C4B (Cross 4 Back) |
No hace falta memorizarlo de antemano, porque se percibe claramente en la práctica. Una vez que haces el primer cruce, el ojo lo reconoce al instante.
“Las trenzas se cruzan cada 6 u 8 filas, nunca en todas. El resto de vueltas se teje jersey normal con fondo de revés a los lados.”
Dato clave