Punto Trenza a Palillo: Cómo Tejer el Cable a Dos Agujas
El punto trenza a palillo, también llamado trenza a dos agujas, cable u ocho, es uno de los motivos más bonitos y reconocibles del tejido a dos agujas. Su efecto crea un diseño entrelazado que recuerda a una trenza real, ideal para cintillos, bordes, bufandas, gorros, jerséis, cárdigans, chales y detalles decorativos en prendas. Lo más tranquilizador para quien empieza es saber que no hay ningún punto nuevo que aprender: se siguen tejiendo puntos derecho y revés como siempre, lo único que cambia es el orden de los puntos dentro de un bloque.
La trenza se logra cuando se cambia el orden en que se teje un grupo de puntos: en vez de tejerlos en la secuencia natural, se cruzan unos por encima o por detrás de otros, y ese cruce es lo que genera el efecto de entrelazado. Este principio, tan sencillo como parece, es la base de todas las variantes, desde la trenza básica de 3×3 hasta los ochos reversibles y las trenzas con nudos dobles de 32 vueltas.
Para tejer a palillos se necesitan materiales básicos que conviene tener a mano antes de comenzar:
| Material | Detalle |
|---|---|
| Palillos o agujas de tejer | Los tamaños más comunes son 3,5, 4, 4,5 y 5 mm. Se eligen los más cómodos y que coincidan con el calibre de la lana indicado en la etiqueta del ovillo |
| Ovillo de lana | Grosor adecuado al proyecto; para primeras prácticas, lana lisa, básica y de color clarito |
| Aguja auxiliar (sujeta puntos) | Agujita corta en forma de U o con curva, que estaciona puntos temporalmente |
| Aguja lanera | Para enhebrar y coser extremos al terminar |
| Tijeras y cinta métrica | Para cortar hebra y medir la muestra |
| Patrón escrito | Que guíe los puntos vuelta a vuelta |
La aguja auxiliar es la herramienta clave de toda trenza. No lleva lana ni se usa para tejer en sí: solo sostiene puntos de manera temporal. Si no se dispone de una, puede reemplazarse por un palillo, una aguja de doble punta corta, un lápiz o lapicero, o incluso un imperdible grande, siempre que los puntos no se resbalen. Conviene que la aguja auxiliar sea del mismo tamaño que las agujas de punto para que la muestra quede pareja y sea fácil recuperar los puntos. Hay agujas auxiliares con hendidura y otras con gancho; probar ambas y quedarse con la más cómoda es la mejor estrategia.
Antes de empezar la trenza conviene dominar los puntos básicos: el punto derecho y el punto revés, y saber montar puntos creando una fila de puntos en uno de los palillos, cuya cantidad dependerá del ancho deseado. Al tejer, al finalizar cada vuelta se voltea el tejido para que la aguja con todos los puntos quede en la mano izquierda y la aguja vacía en la derecha. Un principio fundamental es que la trenza se teje en jersey: los puntos del bloque de la trenza se tejen siempre al derecho en la vuelta de ida y al revés en la vuelta de vuelta, salvo en la fila exacta del cruce.
Una primera trenza sencilla de practicar se monta con 12 puntos con lana de grosor medio y agujas acordes, por ejemplo de 4,5 mm, distribuidos así: 3 puntos revés, 6 puntos derecho (que serán la trenza) y 3 puntos revés. Los puntos revés de los costados simulan el fondo típico que hace resaltar el relieve de la trenza tejida en jersey. También puede practicarse con 18 puntos, organizados en bloques de 6: 6 revés, 6 derecho y 6 revés, pudiendo variarse el número siempre que se trabaje con números pares e iguales (por ejemplo 4+4+4 u 8+8+8).
Antes del primer cruce se tejen varias filas de descanso. Con la muestra de 18 puntos se tejen cuatro vueltas alternando:
- 1.ª vuelta: 6 puntos revés, 6 derecho y 6 revés
- 2.ª vuelta: 6 derecho, 6 revés y 6 derecho
- 3.ª vuelta: 6 revés, 6 derecho y 6 revés
- 4.ª vuelta: 6 derecho, 6 revés y 6 derecho
Las trenzas no se cruzan en todas las filas: generalmente se cruzan cada 6 u 8 filas, dejando filas de descanso en el medio donde simplemente se teje jersey normal. Cuanto más espaciados estén los cruces, más estirada se ve la trenza; cuanto más seguidos, más apretada y rizada. Esta variable permite jugar con la estética del tejido sin cambiar la técnica.
Llegado el momento del cruce, se tejen los puntos revés de los costados como siempre y se llega hasta el bloque de la trenza. Se pasan los primeros 3 puntos de la trenza, sin tejerlos, a la aguja auxiliar, deslizando esos puntos fuera de la aguja de punto. Después se coloca la aguja auxiliar en la parte delantera o trasera de la labor, y ese lugar determinará hacia dónde se cruzará la trenza. Si se deja la aguja auxiliar adelante del proyecto, la trenza se inclina hacia la izquierda (cruce por delante); si se coloca detrás de donde se cruzan los puntos, la trenza se inclina hacia la derecha (cruce por detrás).
A continuación se tejen al derecho los 3 puntos siguientes que quedaron en la aguja izquierda, y luego se tejen al derecho los 3 puntos que están esperando en la aguja auxiliar. Se termina la vuelta tejiendo los puntos revés finales y se voltea el proyecto. Es importante evitar jalar muy fuerte y mantener la aguja auxiliar lo más cerca posible de la labor para facilitar la continuación del tejido; también conviene dar un pequeño estirón a los puntos revés y mantener los puntos derecho sueltos para que disminuya la tensión y no queden agujeros ni espacios vacíos. Los puntos se abrazaron entre sí formando el entrelazado característico.
“Aguja auxiliar adelante = cruce izquierda (C4F). Aguja auxiliar atrás = cruce derecha (C4B).”
Dato clave