Cómo hacer punto jersey a crochet: guía completa para imitar el tejido de dos agujas
El punto jersey a crochet es una técnica de ganchillo que permite imitar la textura del tejido a dos agujas, concretamente el punto jersey derecho, utilizando únicamente un gancho. Esta variante del punto bajo o punto enano es una de las favoritas de muchas crocheteras porque logra la apariencia clásica del punto jersey de dos agujas pero con la facilidad y rapidez del crochet. El resultado final es un punto reversible con un efecto de relieve muy atractivo, ideal para emular el tejido de punto tradicional.
Para tejer el punto jersey a crochet se necesita muy poco material: un gancho de crochet adecuado al grosor del hilo, lana o algodón, tijeras y, opcionalmente, marcadores de punto. La muestra clásica se teje con hilado acrílico grueso, pero el punto puede realizarse con cualquier tipo de hilo y aguja, lo que lo convierte en una técnica muy versátil. Se recomienda empezar con hilos de color claro y liso para poder ver bien la estructura de los puntos mientras se aprende.
Antes de lanzarte a esta técnica, conviene dominar antes el punto bajo, que es el punto más pequeño y compacto del crochet. Se hace introduciendo el ganchillo en la cadena o punto anterior, tomando hilo por encima del gancho, sacando el hilo a través del punto para formar dos bucles, y cerrando ambos bucles con una nueva lazada. El punto bajo es firme, cerrado, de poca altura y da un acabado uniforme, siendo la base del amigurumi y de muchos proyectos.
Ahora sí, vamos con los pasos concretos. Monta una cadeneta base del ancho deseado para tu proyecto. Esta cadena inicial será la base sobre la que se construye toda la pieza, así que procura que quede uniforme y sin nudos.
Paso 1: Crea la cadena base. Haz el número de cadenetas necesario según el ancho de tu labor. Recuerda que la cadena de subida al inicio de cada vuelta no cuenta como punto, así que planifica bien el conteo desde el principio.
Paso 2: Trabaja la primera vuelta con punto enano con lazada. Introduce el gancho en el segundo punto de la cadena, haz una lazada sobre el gancho, pasa a través del punto y sacas un bucle. Ahora tienes tres bucles en el gancho. Haz lazada de nuevo y cierra los tres bucles a la vez. Ese es tu primer punto jersey.
Paso 3: Continúa la vuelta repitiendo el mismo movimiento en cada punto, insertando siempre el gancho en el centro de la estructura en V del punto bajo de la vuelta anterior. Haz lazada, pasa a través de la V, lazada de nuevo y cierra los dos bucles del gancho. Al tener esa lazada previa, el punto resulta un poco más alto que el punto enano tradicional, lo que le da ese aspecto de punto de dos agujas.
Paso 4: Cierra la vuelta con una cadena de subida (normalmente una cadena, aunque algunas variantes usan dos). Esta cadena no cuenta como punto. Gira la labor si trabajas de ida y vuelta.
Paso 5: Repite vuelta tras vuelta hasta alcanzar la longitud deseada. En cada vuelta inserta el gancho en el centro de la V del punto de la vuelta anterior, trabaja flojo para que el gancho pase con comodidad, y cierra con lazada. Con un poco de práctica el punto queda regular, tupido y elástico.
El resultado imita de forma casi perfecta el tejido de punto jersey a dos agujas, solo que hecho íntegramente con ganchillo. La textura es suave, elástica y con un relieve muy marcado que engaña a la vista, haciendo que quien lo vea piense que está ante una labor de knitting tradicional.
Si te has preguntado alguna vez con qué punto están tejidos esos suéteres o cárdigans que parecen hechos a dos agujas pero están hechos a crochet, la respuesta es exactamente este punto jersey usado en forma vertical: con un simple cambio de hilado y de ángulo se logran trabajos bellísimos.
“Modalidad en redondo = máxima semejanza al punto jersey de dos agujas. Modalidad ida y vuelta = textura ligeramente distinta por trabajar sobre la V invertida al girar la labor.”
Dato clave