Cómo hacer punto jazmín sencillo: guía completa para principiantes en crochet
El punto jazmín, también llamado punto estrella, es uno de los puntos más vistosos y decorativos que puedes tejer a ganchillo. Su textura floral, mullida y con mucho relieve lo convierte en un recurso perfecto cuando quieres que tu tejido destaque por sí solo, sin necesidad de bordados ni aplicaciones extra. Es esponjoso, cálido y tiene un aire claramente especial, ideal para prendas de invierno y complementos con personalidad.
Lo que hace tan atractivo a este punto es su estructura: se forman grupos de lazadas largas recogidas en varios puntos base y luego cerradas todas juntas. Al unir esas hebras en un mismo grupo, aparece una pequeña flor o racimo tridimensional que le da volumen, mullidez y un aspecto claramente decorativo por ambos lados del tejido. No es un punto plano, es un punto con cuerpo.
Antes de lanzarte a tejerlo, conviene preparar bien el terreno. Necesitas una aguja de crochet acorde al grosor del hilo, habitualmente entre 2,25 mm y 5 mm. Elige un hilo de algodón o lana suave que no se abra con facilidad, unas tijeras afiladas y un marcador de puntos. Los hilos lisos en colores sólidos y claros son los mejores aliados, porque permiten apreciar cada pétalo sin distracciones.
La base del patrón se teje con una cadeneta inicial en múltiplos de 2 más 1, por ejemplo 11, 13 o 15 puntos, según el ancho que quieras para tu muestra. Otras guías aceptan simplemente una cadena con un número par de puntos para facilitar la alineación de las flores. Lo importante es que la base quede regular y que puedas contar los grupos sin perderte.
El truco principal del punto jazmín está en no apretar demasiado los bucles. Deben quedar sueltecitos para que puedas meter la aguja sin enganches y cerrar el grupo con soltura. Si aprietas, el tejido se deforma, las flores pierden volumen y el punto se ve apretado y feo. Mantén todas las lazadas a la misma altura y trabaja con calma.
En la primera fila se introduce la aguja en la segunda cadeneta desde el ganchillo, se saca hebra y se deja el bucle en la aguja sin cerrarlo. Se repite esa recogida en el mismo punto hasta acumular varias hebras, entre 3 y 7 recogidas según la variante que sigas. Cuando todos los bucles están en la aguja, se cierran juntos y se hace una cadeneta de bloqueo que fija el primer grupo del punto jazmín.
Para tejer un pétalo clásico empiezas con dos puntos de cadeneta. Sin moverte de esa cadeneta, tiras de la aguja hacia arriba para alargar un poco el bucle, cuidando que no quede demasiado pequeño. Coges una hebra, pinchas en la misma cadeneta, sacas otra hebra y repites hasta tener 7 hebras en la aguja. Este es el corazón del pétalo, donde nace la textura floral.
Para cerrar el pétalo coges una hebra más y la sujetas por abajo con los dedos índice y pulgar de la mano izquierda. Pasas esa hebra por todos los bucles acumulados, luego pasas la aguja por el bucle sujetado para hacer un punto bajo, sacas la aguja con la hebra, coges otra hebra y la pasas por las dos hebras restantes. Así queda cerrado el pétalo, y para el siguiente solo haces una cadeneta y repites el proceso completo.
Una flor de jazmín se compone de tres pétalos. Haces el primer pétalo sin cerrarlo, pinchas en la base de ese pétalo y formas el segundo sin cerrar, pinchas en la base del segundo y formas el tercero. Cuando tienes tres pétalos abiertos en la aguja, coges una hebra y los cierras todos juntos, sujetando la hebra por debajo para luego ejecutar el punto bajo de cierre. La flor aparece de golpe y el efecto es precioso.
Al final de cada vuelta queda un pétalo suelto que no permite formar otra flor completa. Ese pétalo se une por su base con un punto bajo a la última flor para cerrar la fila. Si omites este paso, el trabajo se encoge hilera tras hilera. Para la siguiente vuelta giras la labor, haces una cadena, tiras del bucle y empiezas un nuevo pétalo que forma la primera flor de la nueva fila.
“Truco clave: no aprietes los bucles al cerrar el grupo, déjalos sueltecitos para que la aguja entre sin enganche y la flor quede mullida y regular.”
Dato clave