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como hacer punto jazmín sencillo, Manos tejiendo punto jazmín a crochet con hilo de algodón crema
manualidades ·#3696 ·Lectura 9 min. · Redactor: Laura Hernandez

¿Como hacer punto jazmín sencillo?

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El punto jazmín se forma con grupos de 3 a 7 lazadas largas recogidas en el mismo punto y cerradas juntas, creando una flor de tres pétalos con volumen y relieve floral.

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Cómo hacer punto jazmín sencillo: guía completa para principiantes en crochet

El punto jazmín, también llamado punto estrella, es uno de los puntos más vistosos y decorativos que puedes tejer a ganchillo. Su textura floral, mullida y con mucho relieve lo convierte en un recurso perfecto cuando quieres que tu tejido destaque por sí solo, sin necesidad de bordados ni aplicaciones extra. Es esponjoso, cálido y tiene un aire claramente especial, ideal para prendas de invierno y complementos con personalidad.


Lo que hace tan atractivo a este punto es su estructura: se forman grupos de lazadas largas recogidas en varios puntos base y luego cerradas todas juntas. Al unir esas hebras en un mismo grupo, aparece una pequeña flor o racimo tridimensional que le da volumen, mullidez y un aspecto claramente decorativo por ambos lados del tejido. No es un punto plano, es un punto con cuerpo.


Antes de lanzarte a tejerlo, conviene preparar bien el terreno. Necesitas una aguja de crochet acorde al grosor del hilo, habitualmente entre 2,25 mm y 5 mm. Elige un hilo de algodón o lana suave que no se abra con facilidad, unas tijeras afiladas y un marcador de puntos. Los hilos lisos en colores sólidos y claros son los mejores aliados, porque permiten apreciar cada pétalo sin distracciones.


La base del patrón se teje con una cadeneta inicial en múltiplos de 2 más 1, por ejemplo 11, 13 o 15 puntos, según el ancho que quieras para tu muestra. Otras guías aceptan simplemente una cadena con un número par de puntos para facilitar la alineación de las flores. Lo importante es que la base quede regular y que puedas contar los grupos sin perderte.


El truco principal del punto jazmín está en no apretar demasiado los bucles. Deben quedar sueltecitos para que puedas meter la aguja sin enganches y cerrar el grupo con soltura. Si aprietas, el tejido se deforma, las flores pierden volumen y el punto se ve apretado y feo. Mantén todas las lazadas a la misma altura y trabaja con calma.


En la primera fila se introduce la aguja en la segunda cadeneta desde el ganchillo, se saca hebra y se deja el bucle en la aguja sin cerrarlo. Se repite esa recogida en el mismo punto hasta acumular varias hebras, entre 3 y 7 recogidas según la variante que sigas. Cuando todos los bucles están en la aguja, se cierran juntos y se hace una cadeneta de bloqueo que fija el primer grupo del punto jazmín.


Para tejer un pétalo clásico empiezas con dos puntos de cadeneta. Sin moverte de esa cadeneta, tiras de la aguja hacia arriba para alargar un poco el bucle, cuidando que no quede demasiado pequeño. Coges una hebra, pinchas en la misma cadeneta, sacas otra hebra y repites hasta tener 7 hebras en la aguja. Este es el corazón del pétalo, donde nace la textura floral.


Para cerrar el pétalo coges una hebra más y la sujetas por abajo con los dedos índice y pulgar de la mano izquierda. Pasas esa hebra por todos los bucles acumulados, luego pasas la aguja por el bucle sujetado para hacer un punto bajo, sacas la aguja con la hebra, coges otra hebra y la pasas por las dos hebras restantes. Así queda cerrado el pétalo, y para el siguiente solo haces una cadeneta y repites el proceso completo.


Una flor de jazmín se compone de tres pétalos. Haces el primer pétalo sin cerrarlo, pinchas en la base de ese pétalo y formas el segundo sin cerrar, pinchas en la base del segundo y formas el tercero. Cuando tienes tres pétalos abiertos en la aguja, coges una hebra y los cierras todos juntos, sujetando la hebra por debajo para luego ejecutar el punto bajo de cierre. La flor aparece de golpe y el efecto es precioso.


Al final de cada vuelta queda un pétalo suelto que no permite formar otra flor completa. Ese pétalo se une por su base con un punto bajo a la última flor para cerrar la fila. Si omites este paso, el trabajo se encoge hilera tras hilera. Para la siguiente vuelta giras la labor, haces una cadena, tiras del bucle y empiezas un nuevo pétalo que forma la primera flor de la nueva fila.

“Truco clave: no aprietes los bucles al cerrar el grupo, déjalos sueltecitos para que la aguja entre sin enganche y la flor quede mullida y regular.”

Dato clave
como hacer punto jazmín sencillo, Muestra terminada de punto jazmín a crochet en lana burdeos
Imagen

Muestra terminada de punto jazmín a crochet en lana burdeos

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Materiales, estructura del punto y pasos para tejer la flor jazmín con volumen

El punto jazmín se luce especialmente en proyectos donde interesa un tejido cálido, con textura y efecto visual llamativo. Las aplicaciones más habituales son estas:

  • Bufandas y cuellos, donde el volumen mullido abriga y decora a la vez.
  • Mantas y plaids decorativos, porque el relieve floral se percibe como un bajo relieve continuo.
  • Cojines y almohadones, con una cara texturizada muy vistosa en el sofá o la cama.
  • Gorros y accesorios de invierno, que ganan personalidad con solo una franja de este punto.
  • Camisetas y labores especiales donde se busca mucho relieve en paneles concretos.

Entre los errores más frecuentes, conviene prestar atención a varios detalles que arruinan el tejido. No levantar las lazadas a la misma altura deforma las flores. Apretar demasiado el cierre del grupo impide que los bucles se asienten y el punto queda rígido. Olvidar la cadeneta de bloqueo hace que el grupo se deshaga. Cerrar mal el punto sin esa cadenita de seguridad genera inestabilidad en toda la fila.


También es frecuente acumular demasiadas lazadas, lo que produce puntos grandes o directamente deformes. El uso de hilos peludos, mohair sueltos o fibras que se abren con facilidad dificulta enormemente la visibilidad y la ejecución de las hebras, porque pierdes el control de cada bucle en la aguja.


El punto jazmín consume más hilo que un punto bajo sencillo, así que planifica la cantidad de material con anticipación. Una bufanda de 150 cm tejida enteramente en jazmín puede llevar casi el doble de ovillos que la misma pieza en punto varamento. Tenlo en cuenta al comprar la lana.


Para que el resultado quede bonito desde la primera muestra, aplica estos consejos prácticos:

  • Usa un hilo liso en color sólido, así aprecias bien cada pétalo.
  • Mantén todas las lazadas a la misma altura, ni más largas ni más cortas.
  • No aprietes al cerrar los grupos, deja los bucles sueltecitos.
  • Trabaja con tensión uniforme para que la flor no quede ladeada.
  • Coloca marcadores de puntos para identificar dónde pinchar cada lazada.
  • Practica siempre con una muestra pequeña antes del proyecto final.

El cierre del grupo con los dedos es un gesto muy propio de este punto. Sujetar la hebra por debajo con índice y pulgar de la mano izquierda te da control total sobre la tensión del cierre, algo que la aguja sola no logra. Es un pequeño truco artesanal, casi manual, que hace la diferencia entre un punto que se deshace y una flor bien asentada.


La cadencia de la fila es repetitiva una vez la dominas: recoger hebras en la zona del grupo anterior, luego en el siguiente punto de base, cerrar todos los bucles juntos y hacer la cadeneta de bloqueo. En cada nuevo punto se recoge una lazada en la unión del punto anterior, en la última lazada realizada y en el siguiente punto de la cadena. Esa triple recogida es lo que crea la estrella o flor siguiente.


Si te apetece seguir explorando puntos con relieve similares, el punto jazmín es una buena puerta de entrada. Puedes pasar después al punto waffle, con su cuadrícula en relieve; al punto abanico, que juega con grupos de puntos altos extendidos; al punto Suzette, más compacto y texturizado; o al punto cesta, con efecto tejido. Todos comparten ese gusto por el volumen y la textura.


Una última observación, el punto jazmín es ideal para quien quiere tejer algo que se note a primera vista. No pasa desapercibido, no es sutil, no es discreto. Es un punto que se enseña, que se toca, que se fotografía bien. En ese sentido es un punto agradecido, y cuando la primera flor se forma, el trabajo se vuelve adictivo porque quieres ver la siguiente.

Conclusión:

¿como hacer punto jazmín sencillo?

Si te animas a montar las primeras cadenetas esta tarde, con una aguja cómoda y un hilo liso que no te complique, verás cómo la primera flor aparece antes de lo que esperas. El punto jazmín no es un punto para tejer mirando la tele, necesita que le pongas manos, pero se aprende rápido una vez que el truco de los dedos en la hebra de cierre te cae. Empieza con una muestra de cinco flores, siente la textura entre los dedos y decide luego si tu bufanda de invierno quiere llevar este relieve de flor a flor.

Redacción: Laura Hernandez · Actualizado en: 09/10/2026
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