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cómo hacer punto calado, Manos tejiendo punto calado con dos agujas de madera y hilo fino de algodón blanco
manualidades ·#3630 ·Lectura 8 min. · Redactor: Laura Hernandez

¿Cómo hacer punto calado?

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El calado clásico se construye en solo 2 operaciones: una lazada (agujero) + dos puntos juntos (disminución). El conteo de puntos no cambia, solo aparece el dibujo.

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Cómo hacer punto calado: guía completa para tejer encaje a dos agujas

El punto calado, también conocido como lace knitting o punto de malla, es una técnica de tejido que permite crear diseños abiertos y decorativos, aportando ligereza y textura a las prendas. A diferencia del punto tradicional, en el calado los agujeros no son un error: son el propio diseño. Estos pequeños "ojales" se crean de forma intencionada combinando aumentos (lazadas) y disminuciones, generando patrones ligeros, aireados y visualmente complejos.

Es una técnica que se utiliza comúnmente en tejidos de verano, como jerseys de perlé, chales, tops, chalecos, bolsos y faldas, aunque puede aplicarse en cualquier época del año. La belleza del calado reside precisamente en esa transparencia controlada, en la forma en que la lana deja pasar la luz y el aire a través del tejido.

El principio básico que gobierna toda la técnica es muy simple. Una lazada crea un agujero y añade un punto, mientras que una disminución elimina un punto. Cuando ambas operaciones se combinan correctamente, el número total de puntos se mantiene constante, pero aparece el dibujo. Ese es el secreto detrás de todos los patrones de encaje, y entender esa lógica es lo que convierte el punto calado en una técnica accesible incluso para quienes la ven complicada desde fuera.

Para realizar el calado clásico a dos agujas se montan siempre puntos pares. Se empieza la fila tejiendo un punto del derecho y, a continuación, se pasa la hebra por delante de la aguja derecha como si fuéramos a tejer un punto del revés, pero sin llegar a tejerlo. Acto seguido se tejen dos puntos juntos del derecho, introduciendo la aguja a través de dos puntos seguidos en vez de uno, pasando el hilo normalmente y dejando caer ambos puntos.

Este ciclo —hebra por delante y dos puntos juntos— se repite de dos en dos hasta finalizar la fila, tejiendo el último punto de la fila solo y del derecho con la hebra por detrás de la aguja. La fila siguiente se teje íntegramente del derecho, cada punto por separado. De este modo se alternan las filas: las pares con los puntos juntos y la lazada, y las impares con los puntos por separado todos del derecho.

Un patrón muy básico y completo para principiantes se construye en cuatro vueltas. En la primera vuelta se teje el borde inicial (un punto derecho), después se repite "echar una hebra y tejer dos puntos juntos del derecho" hasta llegar al penúltimo punto, y se remata con el borde final deslizando el último punto con la hebra por delante como para hacer un revés, pero sin hacerlo.

La segunda vuelta se teje del revés punto por punto. La tercera vuelta invierte el orden de la repetición: se teje "dos puntos juntos del derecho y a continuación se echa una hebra", repitiendo hasta que solo quede el último punto, que se desliza como borde. La cuarta vuelta vuelve a ser del revés en cada punto. Repetidas las vueltas de la uno a la cuatro se obtiene la largura de tejido necesaria, y el resultado es un calado regular, simétrico y muy vistoso.

Todavía hay una variante sencilla para quien empieza: se teje un punto del derecho, se trae el hilo de lana hacia delante por encima de la labor como si se fuera a tejer un punto del revés, y se tejen los dos puntos siguientes juntos del derecho. Se repite la secuencia hasta acabar la vuelta. El resultado no se aprecia del todo hasta tejer la siguiente vuelta del derecho: al darle la vuelta a la labor empiezan a verse los agujeritos formados.

Los puntos básicos que conviene dominar antes de lanzarse son la lazada (hebra o yarn over), los dos puntos juntos del derecho (k2tog) y la disminución hacia la izquierda (SSK). Una vez controlados, el siguiente paso es aprender el lenguaje del calado: símbolos, gráficos y patrones escritos.

Para quien empieza se recomiendan patrones con pocos tipos de puntos, como el calado simple a dos agujas, el calado de red o malla a ganchillo (repetición de un punto alto más dos cadenas) o el calado de abanicos con grupos de puntos altos separados por cadenas. No hace falta dominar todos los puntos de encaje para empezar, basta con la lazada y el k2tog para obtener resultados gratificantes.

“Sin bloqueo, el encaje no se ve. Humedece, estira sobre superficie plana, fija con alfileres y deja secar. Los huecos se abren y la prenda cobra vida.”

Dato clave
cómo hacer punto calado, Chal calado de algodón en proceso de bloqueo con alfileres sobre mesa de madera
Imagen

Chal calado de algodón en proceso de bloqueo con alfileres sobre mesa de madera

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Técnica, materiales, tensión y bloqueo del punto calado paso a paso

El material es clave para que un calado quede bonito. Los hilos finos y resistentes, como el perlé egipcio o el algodón premium, son ideales porque mantienen la forma del calado sin que los huecos se deformen con el uso. El hilo tipo bikini es una opción estupenda para prendas de baño caladas, al ser elástico, resistente al agua y con una caída preciosa.

Los hilos más esponjosos y ligeros dan un calado más romántico y difuminado, perfecto para chales y mantas. Conviene evitar los hilos muy gruesos o con pelo para los calados, ya que taparán los huecos y se perderá todo el efecto. La regla general es que cuanto más fino y liso sea el hilo, más se lucirá el patrón.

Se recomienda usar agujas más grandes de lo habitual para abrir el tejido: si normalmente se emplea una aguja de 3 mm para un hilo, conviene probar con una de 3,5 mm y comparar el resultado. La aguja ligeramente mayor permite que los puntos se abran mejor y los calados queden más definidos.

La tensión es el secreto que suele decidir el éxito del calado. El problema más frecuente es que los huecos queden demasiado pequeños o irregulares, y la culpable casi siempre es una tensión excesiva. Un calado tejido con demasiada tensión pierde sus huecos, mientras que uno con poca tensión queda flojo y sin definición. La norma es tejer un poco más suelto de lo habitual cuando se trabajan puntos calados.

Antes de empezar cualquier proyecto calado es imprescindible tejer una muestra, aunque sea una tarea poco apetecible. La muestra permite comprobar cómo cae el dibujo con ese hilo y ese grosor de aguja, ajustar la tensión y familiarizarse con la técnica antes de enfrentarse a una prenda completa. También ayuda a controlar la tensión constante, condición necesaria para que el calado se vea uniforme.

El bloqueo final es una fase imprescindible, no opcional, en el punto calado. Sin bloqueo el encaje simplemente no se entiende. Para bloquear se humedece el tejido y se estira suavemente sobre una superficie plana, fijando los bordes con alfileres en la forma final deseada, y se deja secar. Al hacerlo, los calados se abren, los huecos se definen y la prenda queda perfecta.

Entre los trucos finales para un acabado profesional:

  • Contar siempre los puntos al final de cada vuelta, especialmente en los calados a dos agujas donde es fácil perder una lazada.
  • Usar marcadores de puntos para señalar el inicio de cada repetición del patrón.
  • Si el calado resulta demasiado transparente, combinar vueltas caladas con vueltas de punto liso para lograr un efecto más equilibrado.

Al terminar el proyecto se cierran los puntos de manera suave para mantener la forma del tejido, se corta el hilo con la tijera y se rematan los extremos con una aguja de coser.

Aplicaciones del punto calado:
ProyectoHilo recomendadoPatrón sugerido
Chal de veranoAlgodón perlé 3mmCalado simple 4 vueltas
Cárdigan caladoLana fina merinoCombinación de dibujos
Bufanda regaloAlgodón premiumCalado de red
Bolso prácticoCuerda fina algodónCalado abanicos
Blusa veraniegaHilo tipo bikiniMalla a ganchillo

También se puede jugar con cambios de color, con la combinación de distintas puntadas de calado para crear texturas, y con adaptaciones según el tipo de hilo (acrílico, lana o mezclas), ampliando las posibilidades creativas del proyecto.

Conclusión:

¿cómo hacer punto calado?

El punto calado es una de esas técnicas que parecen difíciles desde fuera y resultan sorprendentemente simples una vez entiendes la lógica: aguja, hebra, dos puntos juntos. Con un hilo fino, agujas ligeramente más grandes y una tensión suelta, los primeros calados aparecen casi solos. El bloqueo lo transforma todo, convierte un trozo de tejido en algo que respira luz. Atrévete con un chal pequeño o una bufanda sencilla, y verás cómo el encaje se tejiendo a sí mismo desde la primera lazada.

Fuentes: 1º Hogarmania.com, 2º Donovillo.com, 3º Tejersincosturas.com, 4º AulaFacil.com, 5º Patronarte.com
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Redacción: Laura Hernandez · Actualizado en: 09/10/2026
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