Cómo hacer punto calado: guía completa para tejer encaje a dos agujas
El punto calado, también conocido como lace knitting o punto de malla, es una técnica de tejido que permite crear diseños abiertos y decorativos, aportando ligereza y textura a las prendas. A diferencia del punto tradicional, en el calado los agujeros no son un error: son el propio diseño. Estos pequeños "ojales" se crean de forma intencionada combinando aumentos (lazadas) y disminuciones, generando patrones ligeros, aireados y visualmente complejos.
Es una técnica que se utiliza comúnmente en tejidos de verano, como jerseys de perlé, chales, tops, chalecos, bolsos y faldas, aunque puede aplicarse en cualquier época del año. La belleza del calado reside precisamente en esa transparencia controlada, en la forma en que la lana deja pasar la luz y el aire a través del tejido.
El principio básico que gobierna toda la técnica es muy simple. Una lazada crea un agujero y añade un punto, mientras que una disminución elimina un punto. Cuando ambas operaciones se combinan correctamente, el número total de puntos se mantiene constante, pero aparece el dibujo. Ese es el secreto detrás de todos los patrones de encaje, y entender esa lógica es lo que convierte el punto calado en una técnica accesible incluso para quienes la ven complicada desde fuera.
Para realizar el calado clásico a dos agujas se montan siempre puntos pares. Se empieza la fila tejiendo un punto del derecho y, a continuación, se pasa la hebra por delante de la aguja derecha como si fuéramos a tejer un punto del revés, pero sin llegar a tejerlo. Acto seguido se tejen dos puntos juntos del derecho, introduciendo la aguja a través de dos puntos seguidos en vez de uno, pasando el hilo normalmente y dejando caer ambos puntos.
Este ciclo —hebra por delante y dos puntos juntos— se repite de dos en dos hasta finalizar la fila, tejiendo el último punto de la fila solo y del derecho con la hebra por detrás de la aguja. La fila siguiente se teje íntegramente del derecho, cada punto por separado. De este modo se alternan las filas: las pares con los puntos juntos y la lazada, y las impares con los puntos por separado todos del derecho.
Un patrón muy básico y completo para principiantes se construye en cuatro vueltas. En la primera vuelta se teje el borde inicial (un punto derecho), después se repite "echar una hebra y tejer dos puntos juntos del derecho" hasta llegar al penúltimo punto, y se remata con el borde final deslizando el último punto con la hebra por delante como para hacer un revés, pero sin hacerlo.
La segunda vuelta se teje del revés punto por punto. La tercera vuelta invierte el orden de la repetición: se teje "dos puntos juntos del derecho y a continuación se echa una hebra", repitiendo hasta que solo quede el último punto, que se desliza como borde. La cuarta vuelta vuelve a ser del revés en cada punto. Repetidas las vueltas de la uno a la cuatro se obtiene la largura de tejido necesaria, y el resultado es un calado regular, simétrico y muy vistoso.
Todavía hay una variante sencilla para quien empieza: se teje un punto del derecho, se trae el hilo de lana hacia delante por encima de la labor como si se fuera a tejer un punto del revés, y se tejen los dos puntos siguientes juntos del derecho. Se repite la secuencia hasta acabar la vuelta. El resultado no se aprecia del todo hasta tejer la siguiente vuelta del derecho: al darle la vuelta a la labor empiezan a verse los agujeritos formados.
Los puntos básicos que conviene dominar antes de lanzarse son la lazada (hebra o yarn over), los dos puntos juntos del derecho (k2tog) y la disminución hacia la izquierda (SSK). Una vez controlados, el siguiente paso es aprender el lenguaje del calado: símbolos, gráficos y patrones escritos.
Para quien empieza se recomiendan patrones con pocos tipos de puntos, como el calado simple a dos agujas, el calado de red o malla a ganchillo (repetición de un punto alto más dos cadenas) o el calado de abanicos con grupos de puntos altos separados por cadenas. No hace falta dominar todos los puntos de encaje para empezar, basta con la lazada y el k2tog para obtener resultados gratificantes.
“Sin bloqueo, el encaje no se ve. Humedece, estira sobre superficie plana, fija con alfileres y deja secar. Los huecos se abren y la prenda cobra vida.”
Dato clave