Punto escondido: la técnica que separa un acabado casero de uno profesional
El punto escondido, también llamado puntada invisible, cierre invisible o disminución invisible, es una técnica de acabado que se emplea en crochet, tejido a dos agujas y costura a mano. Su objetivo principal es que la unión, el cierre o la reducción de puntos no se aprecie a simple vista en la labor. Dominar esta técnica es uno de los detalles que más diferencia un trabajo casero de un acabado profesional.
Su uso es especialmente habitual en amigurumis, piezas redondas, posavasos, granny squares, prendas tejidas en circular y dobladillos de ropa, donde una terminación tradicional deja un desnivel, un hueco o una línea de puntadas claramente visible. Si alguna vez has tejido un muñeco y has visto asomarse el relleno por los huecos, sabes exactamente por qué esta técnica se ha vuelto tan popular entre tejedoras.
En crochet, la versión más conocida del punto escondido es la disminución invisible de punto bajo. A diferencia de la disminución clásica, que consiste en tejer dos puntos bajos juntos y que produce un punto visualmente más ancho con un pequeño hueco en la labor, la disminución invisible se trabaja tomando únicamente la hebra delantera de los puntos. Esto hace que la unión quede mucho más discreta, prieta y prácticamente imperceptible, sin alterar la textura del resto de la vuelta.
El procedimiento paso a paso es muy concreto. Primero, se inserta el ganchillo por la hebra delantera del punto en el que se va a comenzar la disminución. A continuación se inserta el ganchillo por la hebra delantera del punto siguiente, de modo que quedan en el gancho las dos hebras delanteras de ambos puntos. Después se hace una lazada y se pasa la hebra a través de esos dos bucles levantados, quedando dos bucles en el gancho. Por último se vuelve a echar hebra y se pasa la lana a través de los dos bucles que hay en el gancho, de forma idéntica a un punto bajo normal.
Existe una variante que algunas tejedoras prefieren: se introduce el ganchillo por la hebra delantera de los puntos implicados, se echa hebra y se saca la lana a través de todos los bucles que hay en el gancho de una sola vez, sin hacer el paso intermedio. El resultado es muy parecido y deja el tejido igualmente tupido, aunque el punto queda algo menos disimulado que con el método completo en dos pasos.
La principal ventaja de la disminución invisible es que sella muy bien el tejido y evita los agujeritos por los que suele asomarse el relleno de los amigurumis. Los huecos en el relleno no solo afean el producto final, sino que pueden hacer que la pieza pierda fibra y que el acabado sea menos seguro, algo especialmente importante cuando se tejen juguetes o artículos para bebé.
Antes de recurrir a la disminución invisible conviene comprobar que se está usando el número de ganchillo adecuado para el grosor del hilado. Una aguja demasiado grande abre la trama y favorece la aparición de huecos, incluso con la técnica correcta. También hay que tener en cuenta que el método tradicional de disminuir tejiendo dos puntos bajos juntos, y sobre todo el método de simplemente saltarse un punto, generan aberturas cada vez mayores en la labor.
La única pega que se señala a la disminución invisible es que resulta algo más complicada que las dos disminuciones más comunes al principio. Sin embargo, una vez asimilada la mecánica de tomar solo la hebra delantera, la mayoría de las tejedoras deja de usar la disminución clásica por la mejora estética que aporta. Cada tipo de disminución tiene su lugar: en algunos tejidos interesa más una y en otros conviene reservar la invisible para las zonas más visibles.
El otro gran uso del punto escondido en crochet es el cierre invisible de la última vuelta, que sustituye al punto deslizado o enano con el que se terminan habitualmente las piezas. Al cerrar con un punto deslizado se nota con claridad el punto de arranque porque queda un desnivel evidente en ese lugar, rompiendo la continuidad del círculo.
Para ejecutar el cierre invisible de ganchillo se busca dejar un único aro en el gancho. Se introduce el gancho en la puntada indicada, se echa hebra sobre el gancho y se pasa ese último aro, el de la hebra que se acaba de tomar, a través de todos los puntos que hay en el gancho. Al terminar debe quedar solamente un aro, sin el bulto ni el relieve que deja el punto deslizado convencional.
Este cierre es especialmente útil en piezas redondas que se tejen en espiral, como amigurumis, pompones, bolas, posavasos, tapas de tapetes y cualquier labor circular en punto bajo, porque es en esas piezas donde el desnivel del cierre se hace más evidente. También se aplica en granny squares y en piezas que después van a unirse con otras, ya que un borde liso facilita enormemente la costura final.
| Técnica | Uso principal | Ventaja clave |
|---|---|---|
| Disminución invisible crochet | Amigurumis, piezas con relleno | Evita huecos de relleno |
| Cierre invisible crochet | Piezas circulares, granny squares | Sin desnivel en el cierre |
| Puntada invisible a dos agujas | Traspasos, patrones de calados | Paso casi imperceptible |
| Costura invisible a mano | Dobladillos, bastillas | Sin línea visible por fuera |
“En costura invisible a mano, la longitud óptima de puntada es de 0,5 a 1,5 cm y el hilo debe ser del mismo color exacto que la tela.”
Dato clave