El iPhone de 2027: veinteaños de Apple condensados en un solo dispositivo
Corría el 29 de junio de 2007 cuando Steve Jobs subió al escenario y sacó del bolsillo un rectángulo negro que cambió la telefonía móvil para siempre. Veinte años después, Apple se prepara para celebrar ese hito con un rediseño integral del iPhone, el cambio estético más ambicioso desde el iPhone X de 2017. No hablamos de una actualización de software ni de un ajuste menor en la trasera: hablamos de un teléfono que pretende parecer una única superficie continua de vidrio curvado, sin bordes visibles, sin biseles, casi sin marco.
El nombre todavía es una incógnita. El iPhone 18 Pro se lanzó en 2026, así que la lógica llevaría al iPhone 19, pero Apple ya rompió esa secuencia en 2017: aquel año sacó el iPhone 8, el 8 Plus y el iPhone X, saltándose el «9» sin remilgos. La firma Omdia predijo en octubre de 2025 que Apple iría directamente al iPhone 20, y la denominación «iPhone XX» sigue flotando como alternativa especulativa. También se baraja una estrategia de dos modelos: un iPhone 19 estándar más accesible y un modelo de aniversario, más caro y con nombre propio, que funcione como pieza de colección.
El diseño es, sin discusión, el gran protagonista. Apple está desarrollando una pantalla que se curva hacia abajo por los cuatro bordes del dispositivo, con una banda metálica en el centro que conecta el vidrio frontal y trasero. La intención es que el teléfono se vea como una gran lámina luminosa continua, con un efecto visual de bordes inexistentes. Se ha reportado que Apple adoptaría su marca «Liquid Glass» para bautizar esta estética.
El plan original era un cuerpo íntegramente de vidrio, pero la producción en masa se cruzó en el camino. El reporte de Bloomberg de agosto de 2026 confirma que Apple tuvo serias dificultades para unir los paneles frontal y trasero en cadena de montaje. La solución de compromiso pasa por una banda de aluminio que conecte ambos cristales, manteniendo la curvatura en los cuatro lados. Un informe del analista de Jefferies, Edison Lee, llegó a afirmar que el proyecto se había cancelado por problemas de fabricación, pero Apple mantiene el rediseño «centrado en el vidrio» en pie.
La pantalla la fabrica Samsung con paneles OLED microcurvos, más delgados y más brillantes que los actuales. Se trata de un panel de cuatro curvas de profundidad uniforme, donde la porción microcurva mantiene una suavidad mucho menos agresiva que los antiguos bordes de cascada de los Galaxy. Apple pidió además eliminar la capa polarizadora habitual sobre los OLED y sustituirla por la tecnología Color Filter on Encapsulation (COE), que aplica el filtro de color directamente sobre la encapsulación, reduciendo grosor, aumentando brillo y bajando consumo.
El tamaño crece, y lo hace con intención. Los prototipos apuntan a una pantalla de 6,41 pulgadas para el modelo Pro (resolución ≈ 2.686 × 1.236 px) y de 6,96 pulgadas para el Pro Max (≈ 2.912 × 1.340 px). Los iPhone Pro actuales se quedan en 6,3 pulgadas y el Pro Max en 6,9, así que el modelo mayor podría comercializarse como «pantalla de 7 pulgadas», posiblemente la más grande jamás vista en un iPhone convencional no plegable.
Los botones sufren un cambio radical. Apple trabaja en un sistema de botones de estado sólido con retrohaptica que reemplazarían el botón lateral, el de volumen, el Action y el Camera Control. Cero movimiento físico: capacitores táctiles integrados en el marco que simulan un pulsado real, al estilo del trackpad del MacBook Pro. La ventaja es triple: menos desgaste mecánico, mejor resistencia al agua y la posibilidad de distinguir pulsación suave de pulsación firme para activar funciones distintas. Según el filtrador Instant Digital, los botones han superado pruebas con guantes, fundas, manos mojadas y temperaturas extremas, y funcionarían incluso con el teléfono completamente apagado gracias a un chip de bajo consumo dedicado.
La cara trasera también evoluciona. Apple colabora con Sony en un sensor personalizado con tecnología LOFIC (Lateral Overflow Integration Capacitor), capaz de capturar zonas oscuras con menos ruido y zonas brillantes sin subir la ISO, logrando hasta 20 pasos de rango dinámico en un solo fotograma, comparable a una cámara cinematográfica profesional. Se espera un sistema de triple cámara (gran angular, ultra gran angular y teleobjetivo) con posibles sensores de 200 megapíxeles.
En memoria, Apple baraja la tecnología Mobile High Bandwidth Memory (HBM), un DRAM que apila chips verticalmente con interconectores diminutos, ofreciendo más velocidad, menor consumo y menor huella física. La RAM mínima esperada es de 12 GB, heredada del iPhone 18 Pro, con 16 GB como posibilidad asequible.
“Apple lanzará hasta seis modelos nuevos en 2027: tres en la primera mitad (iPhone 18, 18e, Air 2) y tres en la segunda (19 Pro, aniversario y Ultra 2 plegable).”
Dato clave