INICIO
historia · general
que hicieron los caballeros templarios, Caballeros Templarios a caballo en la Tierra Santa con su característico manto blanco y cruz roja
historia ·#12054 ·Lectura 8 min. Redacción de respuesta: Editorial NexusCurioso.com

¿Que hicieron los caballeros templarios?

Respuesta corta

El sistema de cartas de crédito templario, creado en el s. XII, fue el antecedente directo del cheque y la transferencia bancaria moderna.

01

¿Qué hicieron los Caballeros Templarios?

Los Caballeros Templarios, formalmente conocidos como la Pobreza de los Caballeros y la Casa de Salomón, fueron una orden militar católica fundada en torno al año 1119 en Jerusalén, poco después de la Primera Cruzada. Su fundador fue el caballero francés Hugues de Payns, quien reunió a nueve compañeros para custodiar a los peregrinos cristianos que viajaban a la Tierra Santa, una ruta llena de peligros por bandidos y bandoleros. El nombre "templarios" proviene del hecho de que inicialmente se instalaban en un ala del patio del Palacio de Saladino, junto al Templo de Salomón, en el antiguo Sion.


Lo que hicieron los templarios fue, en primera instancia, proteger físicamente a los peregrinos. Con el tiempo, bajo la dirección de su segundo Gran Maestre, Étienne de Montferrat, y con el apoyo del rey Balduino II de Jerusalén, pasaron de ser una pequeña cuadrilla de guardias a una orden militar organizada con jerarquía, juramento de pobreza, castidad y obediencia, y un entrenamiento militar profesional. Recibieron la bendición papal formal en 1139 con la bula Milites Domini del papa Inocencio II, lo que les otorgó independencia de las jurisdicciones locales.


A lo largo del siglo XII y principios del XIII, los templarios construyeron una red de fortalezas en el Levante mediterráneo. Algunas de las más célebres son Krak de los Caballeros, Montfort y Belvoir, en el actual territorio sirio-libanés. Estas fortificaciones fueron clave en la defensa de los Estados cruzados frente a los ejércitos de Saladino y, posteriormente, de los mongoles. Su eficacia militar les granjeó el respeto y, a la vez, la envidia de los reinos cristianos europeos.


Uno de los logros menos conocidos pero más influyentes de los templarios fue la creación de un sistema financiero proto-bancario. Los peregrinos que partían de Europa depositaban su oro y sus bienes en las casas templarias de su ciudad de origen y recibían una carta de crédito sellada. Al llegar a Tierra Santa, podían canjear esa carta por el equivalente en moneda local en la sede templaria de Jerusalén u otra ciudad. Este mecanismo anticipaba en casi un milenio el funcionamiento de los cheques y las transferencias bancarias modernas.


La orden llegó a poseer miles de propiedades en toda Europa: tierras, molinos, puertos, barcos, bodegas e incluso barrios enteros en ciudades como París, Londres, Lyon y Venecia. Su flota naval, los llamados "velas rojas", operaba en el Mediterráneo y el Atlántico, transportando tropas, suministros y mercancías. En la práctica, los templarios se convirtieron en el brazo financiero de la Corona francesa y de otras monarquías europeas, gestionando préstamos reales, cobros de impuestos y tesorerías reales.


En el campo de batalla, los templarios participaron en prácticamente todas las grandes campañas cruzadas. Destacan su papel en la Segunda Cruzada (1147-1149), donde defendieron la ciudad de Edessa durante un asedio de nueve meses, y en la Tercera Cruzada (1189-1192), donde el Gran Maestre Gerardo de Ridefort lideró a la caballería templaria en las batallas frente a Saladino. A lo largo de los siglos, sus caballeros lucharon en Sicilia, España, Portugal, Inglaterra y Escandinavia, siempre bajo la bandera blanca con la cruz roja que los identificaba.


La estructura interna de la orden era extremadamente jerárquica. En la cúspide estaba el Gran Maestre, elegido por un capítulo general. Debajo se encontraban los caballeros (nobles que juraban los votos), los capellanes (clérigos que atendían las necesidades espirituales) y los escuderos y siergos (hombres de menor estatus que cumplían funciones auxiliares, administrativas y de logística). Esta estructura piramidal les permitía operar con una eficiencia casi burocrática en un contexto medieval.


El declive comenzó a finales del siglo XIII. Con la caída de Acre en 1291, los Estados cruzados dejaron de existir en Tierra Santa y los templarios perdieron su razón de ser original. Se retiraron a Europa, donde sus vastas posesiones y su riqueza los convirtieron en un potente factor económico que generó celos en las monarquías, especialmente en la Francia de Felipe IV el Hermoso, quien les debía enormes sumas de dinero.


La disolución fue un proceso político y judicial orquestado. En la noche del 13 de octubre de 1307, Felipe IV ordenó la detención masiva de prácticamente todos los templarios en Francia. Los sometió a torturas para que confesaran herejías, blasfemias, reniegas del Crucifijo y prácticas sexuales aberrantes, acusaciones que hoy la mayoría de los historiadores consideran fabricadas bajo tortura. El papa Clemente V, bajo presión real, autorizó el proceso. Tras años de investigaciones en toda Europa, el Concilio de Vienne (1311-1312) y la bula Vox in excelso de 1312 disolvieron formalmente la orden. El último Gran Maestre, Jacques de Molay, fue quemado en la hoguera en la isla de la Cité de París el 18 de marzo de 1314, tras retractarse y volver a caer en sus supuestas herejías horas antes del suplicio.

“

Jacques de Molay, último Gran Maestre, fue quemado en la hoguera en París el 18 de marzo de 1314, tras la disolución papal de la orden.

Dato clave
que hicieron los caballeros templarios, Monje templario redactando una carta de crédito en un scriptorium medieval
Imagen

Monje templario redactando una carta de crédito en un scriptorium medieval

02

De guardianes de peregrinos a la mayor institución militar y financiera de la Edad Media

Más allá de la épica militar, lo que hicieron los templarios tuvo un impacto estructural en la economía medieval. Su red de casas, su sistema de cartas de crédito y su capacidad para gestionar grandes flujos de capital sentaron las bases de lo que hoy llamamos sistema bancario internacional. Los Reyes de Francia, Inglaterra y otros estados les delegaron la gestión de parte de sus arcas, lo que equivalía a una relación casi de banco central antes de que existiera ese concepto.


También dejaron un legado arquitectónico considerable. En Europa y en el Levante hay decenas de castillos, iglesias y fortificaciones templarias que siguen en pie: la basílica de Saint-Denis-des-Martyrs en la Provenza, el castillo de Montrésor en el valle del Loira, la Iglesia de los Templarios en Rodi (Grecia), o el conjunto de Karakol Amur en Armenia. Muchas de estas estructuras siguen siendo visitadas y estudiadas por historiadores y arqueólogos.


En el ámbito cultural y simbólico, los templarios se convirtieron en un mito persistente. La leyenda del Santo Grial, la búsqueda del Arca de la Alianza y las teorías sobre un tesoro oculto antes de la disolución han alimentado siglos de novelas, películas, juegos de rol y conspiraciones. Autores como Arturo Pérez-Reverte (Juan Galante) o el fenómeno de El Código Da Vinci de Dan Brown mantienen vivo el interés popular por la orden.


En el deporte y la iconografía, la cruz roja sobre fondo blanco, que era su escudo original, se ha convertido en un símbolo reconocible mundialmente. Numerosos equipos deportivos, clanes de juegos y organizaciones scout utilizan variaciones de ese emblema. El nombre "templario" se asocia aún hoy con valentía, disciplina y sacrificio, más por la construcción legendaria que por la realidad histórica.


Desde el punto de vista eclesiástico, la historia templaria planteó un dilema teológico profundo: una orden que respondía directamente al papa, pero cuya independencia financiera y militar la hacía, en la práctica, un poder paralelo al de las monarquías. Su disolución marcó el inicio de un proceso de centralización del poder real en Europa, ya que los reyes quedaron liberados de una entidad que competía con ellos en lo militar y lo financiero. Muchos de los bienes templarios pasaron a la Orden de San Juan (los Hospitalarios) y a nuevas órdenes como la de Monte Santa en Portugal, predecesora de la actual Orden de Cristo.


En resumen, lo que hicieron los Caballeros Templarios fue transformar la protección de peregrinos en una institución global medieval que combinó milicia, finanzas, diplomacia y arquitectura en un único organismo. Su historia, desde la fundación en un patio del Sion hasta la hoguera de Jacques de Molay, es uno de los relatos más completos y trágicos de la Edad Media, y su eco sigue resonando en la cultura, la economía y la geopolítica actuales.

Conclusión:

¿que hicieron los caballeros templarios?

Los Caballeros Templarios fueron mucho más que guerreros cruzados: fueron ingenieros financieros, constructores de imperios fortificados y, finalmente, víctimas de la política de corte. Su historia recuerda que la riqueza y el poder, por legítimos que sean, pueden convertir a una organización en blanco de los más poderosos. Comprender qué hicieron realmente permite separar el mito de la realidad y apreciar una de las instituciones más complejas y fascinantes de la Edad Media.

Fuentes: Enciclopedia Británica, Universidad de Leeds (Departamento de Historia Medieval), Archivo Vaticano (bula Vox in excelso 1312) —
Redacción: editorial NexusCurioso.com
Qué hicieron los caballeros templarios a lo largo de su historia Qué hicieron los caballeros templarios a lo largo de su historia
Más preguntas de historia
De otras categorías