Al elegir un monitor para gaming, el tipo de panel es uno de los factores más decisivos, junto con la tasa de refresco. Los paneles IPS (In-Plane Switching) se han consolidado como el estándar de facto en los últimos años debido a su equilibrio superior. Ofrecen una fidelidad de color excelente, con gamas de cobertura sRGB y DCI-P3 muy altas, lo que resulta crucial para juegos con entornos visuales ricos o para usuarios que también usan el equipo para edición de imágenes y vídeo. Además, los ángulos de visión en IPS son amplios, permitiendo que la calidad de imagen no se degrade si miras la pantalla desde los lados. Aunque históricamente se les atribuyó una mayor latencia de movimiento, las tecnologías recientes como Fast IPS o Rapid IPS han reducido drásticamente los tiempos de respuesta a rangos de 1ms (GtG), compitiendo directamente con otras tecnologías en títulos competitivos.
Por otro lado, los paneles VA (Vertical Alignment) destacan principalmente por su relación calidad-precio y, sobre todo, por su capacidad para ofrecer un contraste nativo muy superior. Mientras que un IPS estándar suele rondar una relación de contraste de 1000:1, un panel VA puede alcanzar ratios de 3000:1 o incluso 4000:1. Esto significa que los negros son mucho más profundos y visibles, algo que se aprecia enormemente en juegos de terror, aventuras oscuras o títulos con escenarios nocturnos, siempre y cuando juegues en una habitación controlada con poca luz ambiente. Sin embargo, el principal inconveniente del VA es la mayor probabilidad de sufrir ghosting (estelas) y un tiempo de respuesta ligeramente inferior al de los IPS rápidos, lo que puede ser penalizante en shooters competitivos a velocidades de refresco muy altas como 240Hz o más.
En conclusión, si tu prioridad es el gaming competitivo (FPS como Valorant o CS2) y la precisión del color para tareas multimedia, el panel IPS es la opción más versátil y recomendada actualmente. Si juegas principalmente títulos de historia, terror o RPG en una habitación con poca luz y valoras la profundidad de los negros por encima de la velocidad extrema, un buen panel VA puede ofrecerte una experiencia visual más inmersiva a un precio generalmente menor.