¿Qué animal fue a la Luna? Tortugas, tardígrados y la fauna que pisó el satélite
La pregunta parece sencilla, y en cierto modo lo es, aunque la respuesta tiene matices. Si hablamos del primer animal que rodeó la Luna, la respuesta son unas modestas tortugas esteparias de Horsfield (Testudo horsfieldii), que viajaron a bordo de la sonda soviética Zond 5 el 14 de septiembre de 1968. Completaron la circunnavegación del satélite y regresaron vivas a la Tierra, adelantándose al ser humano en ese logro concreto. Si hablamos del primer animal que se posó sobre la superficie lunar, el panorama es más reciente: los tardígrados esparcidos por el aterrizador israelí Beresheet en abril de 2019, y los organismos biológicos de la misión china Chang'e 4, que tocó la cara oculta apenas tres meses antes.
Pero para entender cómo llegamos a esos hitos hay que remontarse mucho más atrás. La carrera espacial entre Estados Unidos y la Unión Soviética necesitaba pruebas biológicas antes de arriesgar vidas humanas. ¿Sobreviviría un organismo a la aceleración del despegue, a la ingravidez prolongada, a la radiación cósmica y al calor de la reentrada? Nadie lo sabía, así que se recurrió a seres vivos como conejillos de indias, en el sentido más literal.
El 20 de febrero de 1947, unas moscas de la fruta (Drosophila melanogaster) viajaron a 109 kilómetros de altitud dentro de un cohete V-2 estadounidense y regresaron con vida gracias a un pequeño paracaídas. Fue el primer ser vivo en superar la barrera de la atmósfera terrestre. A partir de ahí se encadenaron decenas de experimentos: monos rhesus como Albert I y Albert II, ratones fotografiados en pleno vuelo, y los célebres Yorick y sus once compañeros roedores recuperados tras un Aerobee en 1951.
La Unión Soviética desarrolló su propia línea de pruebas con perros pequeños, hembras en su mayoría, controladas en contenedores herméticos. Dezik y Tsygan fueron los primeros canes suborbitales recuperados sanos en agosto de 1951. La perra Laika, mestiza callejera cuyo nombre real era Kudryavka, orbitó la Tierra el 3 de noviembre de 1957 a bordo del Sputnik 2 y murió pocas horas después por sobrecalentamiento, un secreto que se mantuvo oculto durante décadas. Belka y Strelka sí regresaron vivas del Sputnik 5 en agosto de 1960, allanando el camino a Gagarin.
Francia aportó la gata Félicette, única felina en el espacio, con electrodos cerebrales que midieron su actividad neurológica a 157 kilómetros de altitud. Los chimpancés Ham y Enos volaron en misiones Mercury estadounidenses. Y en 1966, los perros Veterok y Ugolyok resistieron 22 días en órbita a bordo del Kosmos 110, una marca de resistencia que tardó años en superarse.
Ninguno de esos animales llegó al satélite. El salto lunar lo dieron las tortugas de Zond 5 en 1968, acompañadas también por moscas de la fruta. La cápsula de retorno cayó al mar con violencia, pero la tripulación reptil sobrevivió. Repitieron hazaña las tortugas de Zond 6 (noviembre 1968) y Zond 7 (agosto 1969), esta última justo antes del Apolo 11.
En las misiones tripuladas Apolo, los seres humanos fueron los únicos que caminaron sobre la superficie lunar: doce astronautas entre julio de 1969 y diciembre de 1972. Sin embargo, el Apolo 17 transportó cinco roedores (Perognathus longimembris) llamados Fee, Fi, Fo, Fum y Phooey, que completaron 75 vueltas orbitales junto al astronauta Ronald Evans. El Apolo 16 llevó gusanos nematodos al satélite. Ninguno de estos animales caminó por el regolito.
El panorama cambió radicalmente en 2019. La sonda china Chang'e 4, el 3 de enero, realizó el primer aterrizaje suave en la cara oculta lunar y depositó gusanos de seda, moscas de la fruta, semillas de arabidopsis, algodón, patata, colza, levaduras y bacterias. El 11 de abril, el aterrizador israelí Beresheet se estrelló contra la superficie y esparció más de mil tardígrados —los famosos osos de agua— sobre el suelo lunar. Estos microorganismos, capaces de tolerar el vacío y la radiación, ya habían demostrado su resistencia en 2007 durante la misión Foton-M3.
| Misión | Año | Animal | Logro lunar |
|---|---|---|---|
| Zond 5 | 1968 | Tortugas de Horsfield + moscas | Circunnavegación |
| Apollo 17 | 1972 | 5 roedores (Fee, Fi, Fo, Fum, Phooey) | 75 órbitas lunares |
| Chang'e 4 | 2019 | Gusanos de seda, plantas, bacterias | Aterrizaje en cara oculta |
| Beresheet | 2019 | +1.000 tardígrados | Impacto y esparcimiento |
La lista actual de organismos que han alunizado, contando solo aterrizajes con carga superviviente, incluye diez especies: el ser humano, el gusano de seda, la mosca de la fruta, la arabidopsis, el algodón, la patata, la colza, la levadura, las bacterias y el tardígrado. Se distingue aparte a los que orbitaron sin posarse, como las tortugas de Zond y los roedores del Apolo 17.
El balance histórico tiene luces y sombras. Entre 1951 y 1966 se enviaron 48 perros soviéticos en 39 vuelos, y muchos murieron por fallos técnicos: paracaídas que no se abrieron, cohetes que explotaron en la rampa, reentradas que calcinaron las cápsulas. Perras como Bars y Lisichka, y las perras Pchelka y Muska, perecieron en accidentes que tardaron años en revelarse. Aun con esas pérdidas, sin esos animales los programas espaciales habrían arriesgado vidas humanas de forma temeraria, y el alunizaje del Apolo 11 habría sido impensable.
“En abril de 2019, más de 1.000 tardígrados quedaron esparcidos sobre la superficie lunar tras el impacto del Beresheet israelí.”
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