INICIO
historia · mitología
que hicieron los zapotecas para conocer los cuerpos celestes, Vista de Monte Albán al amanecer con sacerdote zapoteco observando el horizonte
historia ·#12253 ·Lectura 7 min. Redacción de respuesta: Editorial NexusCurioso.com

¿Que hicieron los zapotecas para conocer los cuerpos celestes?

Respuesta corta

Los edificios de Monte Albán están alineados con los solsticios y equinoccios con un margen de error inferior a 1 grado.

01

Cómo los zapotecas conocieron los cuerpos celestes

Los zapotecas, una de las civilizaciones más antiguas de Mesoamérica, desarrollaron un sistema de conocimiento astronómico extraordinariamente sofisticado entre los siglos V a. C. y IX d. C., con su capital en Monte Albán, en el Valle de Oaxaca. Para conocer los cuerpos celestes, no dispusieron de telescopios ni instrumentos ópticos, pero sí de la observación sistemática y prolongada del cielo nocturno y diurno, transmitida de generación en generación por una casta de sacerdotes-astrónomos conocidos como tonatiuh o guardianes del tiempo.

La técnica fundamental fue la observación directa y repetida. Los astrónomos zapotecas se situaban en puntos elevados, como las terrazas y templos de Monte Albán, y registraban las posiciones de las estrellas, la Luna, el Sol y los planetas visibles a simple vista. Durante décadas y siglos, anotaban las fechas en que ciertos astros se alineaban con puntos cardinales o con estructuras arquitectónicas específicas. Este método, aunque lento, permitía detectar ciclos con gran precisión.

Un elemento clave fue la alineación arquitectónica. Los edificios de Monte Albán no fueron colocados al azar: la Ciudadela, el Templo de las Columnas y el conjunto del Llanito presentan orientaciones que coinciden con los puntos de salida y poniente del Sol en los solsticios y equinoccios, así como con el nacimiento helíaco de ciertas estrellas. La arquitectura funcionaba como un instrumento de medición a gran escala: la luz solar penetraba por corredores y aberturas solo en fechas específicas del año, confirmando los ciclos observados.

Los zapotecas prestaban especial atención a las Pléyades, conocidas en su tradición como Tianguis o "estrellas del mercado". El nacimiento helíaco de esta constelación marcaba el inicio del ciclo agrícola y la temporada de lluvias. También seguían con detalle el movimiento de Venus, que aparecía como estrella del alba y del crepúsculo, y lo asociaban a divinidades y rituales de guerra y fertilidad.

El registro de estas observaciones se materializaba en dos calendarios interrelacionados: el ciclo solar de 365 días, dividido en 18 meses de 20 días más 5 días "nadies" (sin señores), y el ciclo sagrado de 260 días, compuesto por 13 números que rotaban con 20 glifos. La intersección de ambos ciclos generaba un Ciclo Mayor de 52 años, al término del cual se realizaba el ritual del Nuevo Fuego.

Para hacer el seguimiento diario, los sacerdotes utilizaban marcadores de horizonte: piedras, estelas y estructuras fijas que servían como puntos de referencia. Cuando una estrella salía exactamente detrás de un marcador conocido, se registraba la fecha. Con el paso de las décadas, el acumulado de registros permitía predecir eclipses lunares y solares con notable exactitud.

La transmisión oral y ritual era igualmente importante. Los conocimientos astronómicos no se escribían en un sentido occidental; se codificaban en códices pintados, en la iconografía de las estelas y en la liturgia. Los jerarcas recitaban en voz alta las efemérides durante ceremonias estacionales, asegurando que el saber no se perdiera ante una catástrofe o una interrupción del linaje real.

En resumen, los zapotecas combinaron observación empírica de larga duración, arquitectura como instrumento, calendarios matemáticos y tradición ritual para construir un modelo funcional del cosmos que les permitía planificar la siembra, predecir fenómenos celestes y legitimar el poder político del gobernante como intermediario entre los dioses celestes y la comunidad.

“

El calendario zapotecos combina un ciclo solar de 365 días y un ciclo sagrado de 260 días, generando un Ciclo Mayor de 52 años.

Dato clave
que hicieron los zapotecas para conocer los cuerpos celestes, Manos de sacerdote zapoteco con marcador de obsidiana y códice astronómico al fondo
Imagen

Manos de sacerdote zapoteco con marcador de obsidiana y códice astronómico al fondo

02

Observación, arquitectura y calendario: la astronomía de la civilización zapoteca

Entre los métodos concretos que empleaban los zapotecas para "leer" el cielo destacan varios procedimientos complementarios que hoy la arqueoastronomía ha documentado en sitios como Monte Albán, Mitla y Yagul.

El primero es la fixación de puntos de salida y poniente. Desde una plataforma elevada, el observador marcaba con piedras los ángulos en que el Sol o una estrella concreta cruzaban el horizonte. Al repetir la medición a lo largo de un ciclo solar completo, obtenía los extremos del recorrido anual (solsticios) y los puntos medios (equinoccios). En Monte Albán, el eje principal de la Ciudadeta apunta casi exactamente al naciente del solsticio de invierno, con un margen de error inferior a un grado.

El segundo método es el tracking de Venus. Al ser el planeta más brillante del cielo, Venus era el astro más fácil de seguir. Los zapotecas registraban sus estaciones (los puntos en que cambia su sentido aparente respecto a las estrellas de fondo) y sus ocultaciones por el Sol. Este seguimiento les daba una base para el ciclo de 584 días que Venus emplea en completar un ciclo sinódico, dato que luego integraban en el calendario de 260 días.

El tercero es la observación lunar y de eclipses. La Luna, al moverse rápido respecto a las estrellas, permitía medir intervalos cortos de tiempo. Los zapotecas identificaron el ciclo sinódico lunar de aproximadamente 29,5 días y, mediante interpolaciones, llegaron a predecir eclipses lunares con un margen de uno o dos días. Estelas y relieves de Monte Albán representan escenas que los investigadores interpretan como registros de oscurecimientos celestes.

Además, utilizaban códices y glifos calendáricos para almacenar las efemérides. Aunque la mayoría de los códices zapotecas antiguos se perdieron, los fragmentos supervivientes y los mosaicos de cerámica con iconografía astronómica permiten reconstruir parte del sistema. En Yagul, por ejemplo, la tumba 7 contiene inscripciones que vinculan fechas específicas con eventos celestes y con la sucesión de gobernantes.

Un aspecto frequentemente subestimado es el uso del agua y los reflejos. Algunos investigadores señalan que las cisternas y canales de riego de Monte Albán, además de su función hidráulica, servían como superficies de reflexión para verificar la posición del Sol al mediodía, funcionando como un gnomon de gran escala.

Finalmente, la coordinación intercomunitaria jugaba un papel: no era un solo observador, sino una red de sitios en el valle que, al comparar sus mediciones locales, reducían el error y permitían detectar fenómenos como cometas o novatas (aunque estas últimas son imposibles a simple vista, sí podían notar cambios en la brillo de estrellas conocidas).

Todo este entramado no era mera curiosidad intelectual: estaba directamente ligado a la supervivencia agrícola, a la legitimación del poder y a la cohesión social, pues el gobernante zapoteca se presentaba como el único capaz de "leer" el cielo y garantizar que el ciclo cósmico no se quebrara.

Conclusión:

¿que hicieron los zapotecas para conocer los cuerpos celestes?

La astronomía zapoteca fue el resultado de siglos de observación paciente, ingenio arquitectónico y transmisión ritual. Lejos de ser un saber esotérico desconectado de la vida diaria, su función era práctica: sembrar a tiempo, predecir inundaciones, fijar las fechas de los grandes rituales y consolidar la autoridad del gobernante como garante del orden cósmico. El legado de esos sacerdotes-astrónomos sigue latente en la toponimia, en las tradiciones orales de la sierra oaxaqueña y en la orientación de sus ciudades, testigos silenciosos de un diálogo milenario entre el pueblo zapoteco y el cielo estrellado.

Fuentes: Arqueoastronomía mesoamericana (Universidad Nacional Autónoma de México), The Zapotecs of Oaxaca (Luis González y González, Universidad Iberoamericana), Astronomy in Pre-Columbian America (Instituto de Investigaciones Antropológicas) —
Redacción: editorial NexusCurioso.com
Aportaciones de los Zapotecas: Legado de la Civilización Madre de Oaxaca Aportaciones de los Zapotecas: Legado de la Civilización Madre de Oaxaca Descubrimientos y aportes de la civilización zapoteca Descubrimientos y aportes de la civilización zapoteca
¿Quieres ver más respuestas sobre que hicieron los zapotecas para conocer los cuerpos celestes?
Más preguntas de historia
De otras categorías