Qué animal aulla y por qué lo hacen
El aullido es la vocalización más emblemática del mundo animal, una sonido largo, sostenido y cargado de resonancia que viaja kilómetros por aire abierto. Aunque la imagen clásica nos lleva al lobo bajo la luna llena, la realidad es mucho más amplia: son muchas las especies que aúllan, cada una con un propósito, un tono y una historia evolutiva detrás de ese grito salvaje.
En español, la onomatopeya más frecuente para reproducir ese sonido es «auuu», y el verbo que lo describe es aullar. En Aragón, como regionalismo poco habitual, también se documenta otilar, una palabra que conecta con el habla rural de la zona y que hoy suena casi arcaica.
La lista de animales que aúllan es más extensa de lo que la imaginación popular sugiere:
- Lobos (Canis lupus) y sus cachorros: los aulladores por excelencia.
- Chacales (Canis aureus): originarios de África, Asia y el sudeste europeo.
- Coyotes (Canis latrans): emiten aullidos agudos que suben y bajan de tono.
- Dingos (Canis lupus dingo): aúllan mucho más de lo que ladran.
- Zorros (Vulpes): aullidos cortos, agudos, casi gritos.
- Hienas: aúllan, aunque no es su sonido predominante.
- Perros domésticos (Canis lupus familiaris): heredan el aullido del lobo.
- Gatos (Felis catus): aullidos largos de tono bajo, los conocidos maullidos prolongados.
- Monos aulladores (Alouatta): los animales más ruidosos del planeta.
- Ratón saltamontes (Onychomys): un roedor que aúlla como un lobo en miniatura.
Entre todos ellos, el lobo es el animal más asociado al aullido, y con razón. Un lobo alzar la cabeza, doblar el cuello hacia arriba, agitar las orejas y apretar el hocico para que una sola vocalización alcance hasta 16 kilómetros de distancia en terreno abierto. Es una proeza acústica que, en bosques cerrados, se ve limitada por la vegetación, pero sigue siendo el medio más eficiente para cubrir enormes extensiones sin moverse.
El aullido del lobo no es un grito vacío. Cada individuo tiene un aullido característico, distinguible como una huella dactilar acústica. Los machos y hembras alfa emiten aullidos largos y sostenidos; los individuos de rango bajo intercalan aullidos breves con quejidos y ladridos. Un oído entrenado, como el de comunidades esquimales, llega a identificar si un visitante es aborigen o extraño solo por los aullidos de los lobos del entorno.
| Especie | Tipo de aullido | Distancia audible |
|---|---|---|
| Lobo | Largo, sostenido, grave | Hasta 16 km en campo abierto |
| Coyote | Nota larga que sube y cae, con ladridos | Se oye al crepúsculo y noche |
| Dingo | Prolongado, tono bajo, coral | Variable, mayor de noche |
| Zorro | Corto, agudo, tipo grito | Media distancia |
| Chacal | Agudo, berrinche repetido | Media distancia |
| Mono aullador | Retumbante, más de 140 dB | Hasta 3 millas en selva densa |
El coyote emite llamadas que se clasifican en aullidos (una nota larga que sube y cae) y chillidos (series de notas cortas). Son más frecuentes durante la estación de acoplamiento primaveral y el otoño, cuando los cachorros abandonan la familia para establecer territorios nuevos. Un detalle curioso: el aullido del coyote es engañosa, porque por sus características sónicas a distancia puede parecer que el animal está en un lugar cuando realmente se encuentra en otro punto.
El dingo australiano, por su parte, aúlla con mucha más frecuencia de la que ladra. Se han documentado tres aullidos básicos con diez variaciones. En aullidos corales, el tono se incrementa según el número de participantes, y los machos marcan territorio más a menudo que las hembras, sobre todo en temporada reproductiva. Su aullido tiende a ser prolongado, de tono bajo, y se oye mayormente durante la noche.
Los monos aulladores merecen un capítulo aparte. Considerados los animales más ruidosos del mundo, producen llamadas de más de 140 decibelios, audibles hasta tres millas en selvas tropicales densas. Su secreto anatómico es un hueso hioides excepcionalmente grande, adaptado para amplificar el sonido. Hay informes documentados de personas que quedaron sordas por estar cerca de ellos durante sus vocalizaciones retumbantes.
“Los monos aulladores superan los 140 decibelios, audible a 3 millas en la selva”
Dato clave