¿Qué animal ulula? El cárabo gavilán, la lechuza que da nombre al aullido
La palabra ulular tiene una raíz antigua: viene del latín ulula, que en zoología designa al autillo, un ave rapaz nocturna parecida a la lechuza pero de mayor tamaño. El epíteto ulula significa literalmente "mochuelo chillón", y por eso la respuesta más precisa y verificada a la pregunta de qué animal ulula es el cárabo gavilán, conocido también como lechuza gavilana, búho gavilán o mochuelo norteño.
Se trata de un ave estrigiforme de la familia Strigidae, única especie viva del género Surnia, introducido por André Duméril en 1805 y descrito formalmente por Linneo en 1758 bajo el nombre binomial Strix ulula. Su voz, un silbido enrollado de "ulululululul" que emite el macho para atraer a la pareja, es el sonido que define el término. La llamada de la hembra es más estridente y menos constante, y al advertir peligro suelta un "rike, rike, rike" seguido de un aullido agudo. Las llamadas pueden prolongarse desde quince segundos hasta dos minutos enteros.
El plumaje del cárabo gavilán es marrón oscuro con manchas blanquecinas en las partes dorsales, salvo la nuca, que lleva una marca negra en forma de V. El vientre es blanco con bandas marrones en pecho y abdomen. La cola, larga y con bandas, tiene puntas redondeadas en adultos y puntiagudas en aves del primer año. La cara es blanca con borde negro, los ojos son amarillos, el pico curvado también amarillo, y el disco facial muestra bandas oscuras sobre los ojos.
Se reconocen tres subespecies que varían en tamaño y tono:
- Surnia ulula caparoch, norte de Norteamérica, desde Alaska hasta Terranova.
- Surnia ulula ulula, norte de Eurasia y Siberia.
- Surnia ulula tianschanica, Asia Central hasta Xinjiang y Mongolia.
En cuanto a medidas, machos y hembras son similares en apariencia. Los machos miden entre 35 y 42,5 cm y pesan unos 300 gramos; las hembras alcanzan 37,2-44,7 cm y unos 340 gramos. La envergadura llega a 69-82 cm. Su nombre común viene de las alas largas y puntiagudas, la cola alargada y la cabeza achatada, que recuerdan a un gavilán o un halcón. En Norteamérica se ha comparado su silueta en vuelo con la del gavilán de Cooper.
Estudios filogenéticos moleculares de 2019 sitúan a esta especie como hermana del clado que contiene los mochuelos pigmeos del género Glaucidium, lo que confirma su posición evolutiva dentro de las estrigiformes boreales.
El vuelo es estable y directo: cortas ráfagas de aleteos alternadas con planeos, con rápidas muestras de agilidad al capturar pájaros al vuelo. A diferencia de la mayoría de las lechuzas, no es estrictamente nocturna ni crepuscular, sino un cazador parcialmente diurno sin hora preferida, lo que le hace ocupar un nicho ecológico similar al de rapaces diurnas como los halcones. Rara vez camina sobre el suelo.
Caza desde una percha, asediando presas inclinado hacia delante, a veces patrulando desde el aire, cerniéndose y abalanzándose. Prefiere turberas de sphagnum, zonas parcialmente deforestadas y abetos como árbol de percha. Al atacar pasa de postura horizontal a picado planeado, aleteando varias veces para aumentar la distancia si la presa está lejos.
Su dieta es carnívora. En Eurasia, un 94% de la biomasa procede de topillos del género Microtus, con ciclos poblacionales de tres a cuatro años. En Norteamérica, las liebres jóvenes suponen un 40-50%, los topillos apenas un 20% y la ardilla roja hasta un 20%. Completan el menú ratones, lemmings, musarañas, comadrejas, codornices, urogallos, palomas, pájaros carpinteros, gorrones, arrendajos, petirrojos, estorninos, ranas e incluso peces. En invierno aumenta la proporción de lagópodo y urogallo.
Posee un oído excepcional: detecta presas a distancias de hasta 800 metros y localiza roedores bajo más de 30 cm de nieve, sumergiéndose para atraparlos. Para alimentarse suele eviscerar la presa, comer primero la cabeza y guardar el resto de presas grandes; con las pequeñas traga el cuerpo entero.
“Detecta presas a 800 metros de distancia y caza bajo más de 30 cm de nieve gracias a su oído excepcional.”
Dato clave