Guía definitiva para sembrar semillas de albaricoque
El cultivo de albaricoques desde semilla es un proyecto fascinante que requiere paciencia, ya que el árbol puede tardar entre tres y cinco años en dar su primera cosecha. El primer paso fundamental es la estratificación fría, un proceso natural que imita las condiciones invernales necesarias para romper el estado de dormancia de la semilla. Para lograrlo, selecciona semillas maduras de frutos recién caídos o muy tiernos, lávalas bien para eliminar restos de pulpa y déjalas secar a la sombra durante una semana. Una vez secas, colócalas en una bolsa hermética junto con sustrato húmedo, como perlita o musgo de esfagno, y guárdalas en la nevera a una temperatura constante de entre dos y cinco grados centígrados durante un periodo mínimo de tres meses. Este proceso es crítico, ya que sin él, la germinación será irregular o simplemente no ocurrirá. Al retirarlas de la nevera, observa que las semillas hayan comenzado a fisionar, mostrando una pequeña raíz blanca, lo que indica que están listas para ser plantadas en macetas con buen drenaje.
“El árbol necesita sol pleno y suelo profundo con buen drenaje; el exceso de humedad causa pudrición radicular.”
Dato clave