Cómo se fabrica una camiseta de algodón paso a paso
La fabricación de una camiseta de algodón es un proceso que combina agricultura, ingeniería textil y artesanía industrial. Todo comienza en el campo, donde las plantas de algodón (Gossypium) se cultivan durante aproximadamente 150 a 180 días hasta que las cápsulas de algodón se abren y liberan las fibras blancas. En la actualidad, la recolección se realiza en su mayoría con colectoras mecánicas que barren las plantas y recogen las fibras en grandes bolsas, aunque en algunas regiones todavía se recoge a mano para obtener mayor calidad. Una vez cosechado, el algodón en bruto (mezcla de fibra, semillas, tallos y tierra) viaja a una desmotadora, donde un sistema de rodillos y aire separa la fibra de las semillas y de los restos vegetales. El resultado es un bollard, un rollo compacto de fibra limpia que pesa en torno a 220 kg y está listo para el siguiente paso. En la cardado o peinado, la fibra se desgarra, se limpia de impurezas pequeñas y se alinea en una hebra continua. Si se desea un tejido más suave y libre de nidos, se aplica un peinado adicional que elimina las fibras más cortas. Este proceso determina en gran medida la suavidad final de la prenda. A continuación llega la fusión o hilado. La hebra de fibra se estira y se retuerce sobre sí misma a miles de revoluciones por minuto en una hiladora, creando un hilo continuo y resistente. El grosor del hilo se mide en Ne (Number English); un Ne 30 es más grueso que un Ne 40. Para una camiseta estándar suelen usarse hilos entre Ne 20 y Ne 40. El hilo recién hilado pasa por un proceso de tintado, donde se sumerge en baños de colorante (reactivo, directo o disperso según el tipo de fibra) a temperaturas que pueden superar los 130 °C. Después se seca, se fijan los colores y se retira el exceso de tinte con lavado industrial. Con el hilo teñido, una máquina de punto circular (de 24 a 32 agujas) entrelaza las hebras creando el tejido de jersey o punto plano característico de las camisetas. La tela sale en forma de un tubo continuo que se enrolla en bobinas. El gramaje resultante suele situarse entre 140 g/m² y 220 g/m² para camisetas de uso diario. El tejido se somete a un encogido controlado (preequipo o pre-shrink) mediante tratamiento con vapor y calor para que la camiseta no varíe de talla tras los primeros lavados. Después se corta en paneles con cizallas rotativas o cortadoras láser siguiendo el patrón de la prenda: cuerpo, mangas y cuello. Los paneles se trasladan a la línea de costura, donde operarias y máquinas overlock unen las piezas con puntadas elásticas. Una camiseta básica requiere en torno a 8 a 12 puntos de costura: hombros, laterales, mangas, cuello con canalé, dobladillo inferior y dobladillo de manga. El cuello se refuerza con una banda de punto canalé que le da forma y resistencia. Por último, la camiseta pasa por el control de calidad: se verifica la talla, la alineación de costuras, la ausencia de defectos de tejido y la solidez del color. Finalmente se pliega, se etiqueta con composición, talla y cuidados, y se empaqueta para su distribución.
Una camiseta básica requiere aproximadamente 8 a 12 puntos de costura en su ensamblaje final.
Dato clave