Punto hoja a palillo: guía completa para tejer hojas caladas en relieve
El punto hoja a palillo, también llamado punto hojas a dos agujas, es una de las puntadas decorativas más queridas dentro del tejido a palillos. Produce un motivo con forma de hojas, generalmente calado y con relieve, que aporta un aspecto elegante y femenino a cualquier prenda. Lo verás en cárdigans, blusas, chompas, sacos, chales, mantas, vestidos y ropa de bebé, y su gran atractivo está en que combina puntadas muy básicas, punto del derecho, punto del revés, hebras y disminuciones, para generar un dibujo que parece mucho más complejo de lo que realmente es.
Antes de empezar conviene reunir los materiales necesarios. Vas a necesitar un par de palillos de tejer, un ovillo de lana, tijeras para cortar el hilo, una aguja lanera para enhebrar y coser los extremos del tejido, y el patrón o gráfico que guíe las vueltas. Los palillos vienen en distintos tamaños y materiales; los más comunes son de 3,5, 4, 4,5 y 5 mm, y conviene elegir los que resulten más cómodos de manejar. El grosor de la lana dependerá del proyecto: para el punto hoja se recomiendan hilos delgados, que dejan ver bien el calado y el relieve de las hojas.
Un paso previo imprescindible es dominar los puntos básicos, es decir, el punto del derecho y el punto del revés. Sobre ellos se construye toda la puntada, así que si los controlas, ya tienes la mitad del camino recorrido. Una vez los tengas a mano, se montan los puntos en uno de los palillos formando la primera fila; la cantidad de puntos que se monten determinará el ancho del tejido, por lo que debe ajustarse al ancho deseado de la prenda o de la muestra.
El montaje del punto hoja no es arbitrario, y aquí conviene fijarse bien. El número de puntos debe ser múltiplo del ancho del motivo, más un punto de simetría y dos puntos de orillo. En la versión clásica del punto hojas a dos agujas el motivo tiene 14 puntos de ancho, por lo que se monta un número múltiplo de 14 más 1 más 2 puntos de orillo. Por ejemplo, se pueden montar 31 puntos (7 + 14 + 8 + 2 de orillo) y tejer siguiendo el gráfico. Se empieza con 1 punto de orillo y 7 puntos antes del motivo, se repite siempre el motivo y se termina con 8 puntos después del motivo y 1 punto de orillo.
Los gráficos de estos puntos suelen mostrar únicamente las vueltas de ida, es decir, las que se tejen por el lado derecho de la labor. Las vueltas de retorno, todas las pares, se tejen del revés: todos los puntos y también las hebras se hacen del revés, de modo que las hebras lanzadas en la vuelta anterior se convierten en los agujeritos característicos del calado. Es un detalle que al principio confunde, pero una vez lo entiendes, tejer resulta mucho más fluido.
Dos técnicas aparecen de forma repetida en las instrucciones del punto hoja y conviene practicarlas antes de lanzarse al motivo completo:
- Surjete simple: se desliza un punto del derecho, se teje un punto del derecho y se monta el punto deslizado por encima del tejido, con lo que se cierra un lado de la hoja.
- Disminución doble centrada (ddc): se deslizan dos puntos juntos del derecho, se teje un punto derecho y se montan los dos puntos deslizados por encima, formando la punta central de la hoja.
En la vuelta 1, por el lado derecho, se teje: 1 punto de orillo, 1 punto del derecho, 1 hebra, 5 puntos del derecho, y a partir de ahí se repite la secuencia central formada por ddc, 5 puntos del derecho, 1 hebra, 1 punto del derecho, 1 hebra y 5 puntos del derecho. La vuelta se cierra con ddc, 5 puntos del derecho, 1 hebra, 1 punto del derecho y 1 punto de orillo. Esta primera vuelta ya deja dibujada la base de las hojas con sus aberturas laterales, y es el momento en que empiezas a ver la forma aparecer.
En la vuelta 3 la estructura se desplaza un punto: 1 punto de orillo, 2 puntos del derecho, 1 hebra, 4 puntos del derecho, y se repite ddc, 4 puntos del derecho, 1 hebra, 3 puntos del derecho, 1 hebra, 4 puntos del derecho, terminando con ddc, 4 puntos del derecho, 1 hebra, 2 puntos del derecho y 1 punto de orillo. En la vuelta 5 la secuencia central se abre aún más, con ddc, 3 puntos del derecho, 1 hebra, 5 puntos del derecho, 1 hebra y 3 puntos del derecho, lo que ensancha el centro de la hoja.
Las vueltas 7, 9 y 11 mantienen la misma fórmula, que se repite tres veces seguidas para dar altura a la hoja: 1 punto de orillo, 4 puntos del derecho, 1 hebra, 2 puntos del derecho, y se repite ddc, 2 puntos del derecho, 1 hebra, 7 puntos del derecho, 1 hebra, 2 puntos del derecho, cerrando con ddc, 2 puntos del derecho, 1 hebra, 4 puntos del derecho y 1 punto de orillo. Aquí el centro de la hoja alcanza su máxima anchura, con siete puntos entre hebra y hebra, y es el punto más vistoso de todo el ciclo.
A partir de la vuelta 13 el motivo empieza a cerrarse y a invertirse, y aparecen los surjetes simples en los bordes: 1 punto de orillo, 2 puntos juntos del derecho, 2 puntos del derecho, 1 hebra, 3 puntos del derecho, y se repite 4 puntos del derecho, 1 hebra, 2 puntos del derecho, ddc, 2 puntos del derecho, 1 hebra, 3 puntos del derecho, terminando con 4 puntos del derecho, 1 hebra, 2 puntos del derecho, 1 surjete simple y 1 punto de orillo.
“Una muestra de 33 puntos con agujas de 5 mm da una pieza de aproximadamente 15 x 16 cm, ideal para calcular la tensión.”
Dato clave