Cómo hacer punto V en bordado paso a paso
El punto en forma de V, conocido también como punto de mosca, punto de lazo abierto o punto "Y", es una de las puntadas más versátiles del bordado a mano. Su esencia es sencilla: una pequeña puntada de anclaje tira de una puntada recta más larga y crea una forma de V abierta sobre la superficie de la tela. Esa característica lo convierte en un recurso especialmente útil para bordar hojas, pétalos, detalles botánicos y contornos ligeros, y suele ser una de las primeras puntadas de fantasía que se recomienda a quien empieza a trabajar con aguja e hilo.
Para ejecutar el punto de mosca clásico hay que seguir un ciclo muy concreto. Se saca la aguja por el derecho de la tela en el punto de inicio y se vuelve a introducir en un segundo punto, dejando un lazo de hilo abierto sobre la superficie. A continuación se sube la aguja en un tercer punto situado dentro del lazo, entre los dos extremos de la lazada, y se tira del hilo con suavidad para que la lazada se cierre formando la V. Después se introduce la aguja en un cuarto punto, fuera del lazo, aguantando la forma en su sitio con una pequeña puntada de fijación. Este ciclo se repite tantas veces como se necesite, y para conseguir un tramo más largo el punto de anclaje puede colocarse a cierta distancia por debajo del punto central de la V.
Una guía paso a paso equivalente describe el mismo movimiento de forma muy visual:
- Se realiza una puntada recta sin llegar a tirar del hilo hasta el final, de modo que quede un pequeño bucle en la superficie.
- Se saca la aguja hasta la mitad, a media distancia del primer punto pero un poco más abajo, asegurándose de que la aguja atraviesa el interior de la lazada.
- Se aprieta esa lazada contra la aguja.
- Se saca la aguja y el hilo por completo y se vuelve a pasar la aguja por la tela al otro lado del bucle para asegurarlo con una pequeña puntada.
El punto de mosca puede trabajarse en cualquier sentido y admite múltiples orientaciones, lo que amplía mucho sus posibilidades decorativas. Se usa esparcido de forma regular o al azar como punto de relleno, para crear efecto de follaje, en líneas horizontales o verticales, y también como tramo corto aislado. Al colocar varias V en fila se forman pequeñas hojas y plumas, y encadenando puntadas de mosca una detrás de otra se obtiene el punto de pluma, muy empleado en la confección de patrones y útil de forma funcional para fruncir la tela además de como puntada decorativa.
El punto helecho es una variante emparentada con la forma de V abierta. Se construye con tres puntadas rectas abiertas en abanico. Se empieza con una puntada vertical que marca la longitud del resto de puntadas; se hace una segunda puntada en ángulo hacia un lado llevando la aguja hacia abajo a través del mismo agujero situado en la parte inferior de la primera; y se remata con una tercera puntada hacia el otro lado, inclinada en el mismo ángulo y compartiendo ese mismo agujero inferior. Las puntadas de helecho quedan muy bien apiladas unas encima de otras, lo que las hace ideales para hojas y ramas.
Una de las variaciones más decorativas es el punto de mosca trenzado, también llamado punto Y trenzado. Su método es muy sencillo: la fila de puntos en Y se coloca de manera que la parte superior en V de cada punto se superponga sobre el punto anterior, creando áreas cruzadas. Para lograrlo se marca la línea de trabajo, se lleva la aguja a la superficie en la esquina superior izquierda y se hace una puntada a la derecha dejando abierto el bucle del hilo; se lleva la aguja a la superficie dentro del bucle, un punto por debajo y entre los extremos del lazo, y se tira del hilo para formar la V; se hace una puntada recta hacia abajo para completar la Y; y se lleva la aguja a la superficie en la marca superior, dentro del punto anterior, para repetir el ciclo.
El punto de mosca trenzado crea líneas gruesas ornamentadas, por lo que se emplea para bordes, contornos decorados o como relleno de textura colocando las filas de puntos muy juntas entre sí. La puntada toma bien las curvas y las formas redondas, y se usa a menudo para embellecer la zona del cuello de las prendas y las costuras.
En la misma familia existen otras puntadas afines que conviene conocer para ampliar el repertorio:
- Punto mosca cruzado de relleno
- Puntada de corona
- Mosca conectada
- Mosca doble
- Mosca invertida
- Mosca retorcida
- Mosca bicolor
- Bragueta cerrada
Cuando lo que se busca es una V que defina un contorno, la técnica de referencia es el punto atrás marcando V, una variante del punto de margen muy usada en bordado y handmade para delimitar contornos y añadir detalle en piezas artísticas. El punto atrás es una línea continua y limpia, comparable a un trazo de lápiz fino, y se ejecuta sacando la aguja por el derecho de la tela, dando una primera puntada hacia adelante de un largo cómodo, sacando la aguja de nuevo un poco más adelante a la misma distancia y regresándola hacia atrás para entrar exactamente donde terminó la puntada anterior. Repetir el ciclo manteniendo el mismo largo de puntada produce una línea regular sobre la que se marcan las V.
DMC describe el punto atrás con tres pasos claros:
- Se saca la aguja de abajo arriba donde debe empezar la línea, se decide la longitud de las puntadas y se baja la aguja atravesando la tela para hacer la primera.
- Se deja un hueco de la misma longitud que la puntada y se sube la aguja, haciendo la segunda puntada moviendo la aguja hacia atrás y atravesando la tela justo en el punto donde acaba la primera.
- Se continúa con puntadas de igual longitud, subiendo siempre a una puntada de distancia y cerrando cada puntada en el lugar donde terminó la anterior.
“Para telas de peso medio, dos hebras de hilo y longitudes de 30-45 cm son el punto de partida más fiable para bordar la V sin enredos.”
Dato clave