El punto calado, también conocido como punto encaje o tejido abierto, es una técnica fascinante que transforma un simple ovillo de lana en piezas ligeras y aireadas. A diferencia del punto a través, que requiere agujas circulares o de punta doble, el punto calado con dos agujas rectas es más accesible para principiantes por su simplicidad estructural. El principio fundamental se basa en la creación de espacios vacíos mediante una combinación estratégica de lanas al aire, aumentos y disminuciones. Para comenzar, necesitas seleccionar una lana delgada a media que permita visualizar claramente los agujeros y unas agujas de un tamaño superior al recomendado para esa lana, lo que garantiza que el tejido resulte holgado y flexible. La clave reside en entender que cada vaho o bucle no cerrado en el derecho del trabajo genera ese efecto calado característico, permitiendo que la luz pase a través de la tela.
Para ejecutar una muestra básica, inicia con un número impar de puntos. En la primera pasada, que corresponde al derecho, se suele realizar una secuencia repetitiva: una lana al aire, dos puntos derechos y repetir hasta el final. Esta estructura crea las primeras líneas verticales del encaje. En la segunda pasada, o revés, se trabaja todo a punto jersey para mantener la elasticidad lateral, aunque existen variantes donde se mantienen los agujeros también por detrás mediante lanas al aire específicas. Al combinar estas pasadas, el tejido comienza a abrirse formando rombos u octágonos pequeños. Es crucial mantener una tensión constante; si tiras demasiado fuerte, los agujeros desaparecerán; si sueltas demasiado, el tejido quedará irregular. Prueba con distintos grosores de aguja para ajustar la densidad del calado a tu gusto.
Dominar el punto calado con dos agujas abre un mundo de posibilidades creativas para quienes buscan prendas ligeras, mantas aireadas o detalles decorativos en sus proyectos de tejido. La práctica constante es la mejor maestra; no desanimes si las primeras muestras no salen perfectas, ya que la regularidad de los agujeros mejora con la repetición. Experimenta con diferentes grosores de lana y tamaños de aguja para encontrar tu estilo personal dentro de esta técnica atemporal y elegante.