Cómo hacer punto flor a crochet paso a paso
El punto flor a crochet es una de las puntadas más versátiles y vistosas dentro del mundo del ganchillo. Imita pétalos de flores encadenadas y aporta un relieve decorativo muy original a cualquier labor, ya sea una blusa, un chal o un cojín decorativo. Su gran ventaja es que no resulta ni muy calado ni muy tupido, lo que lo hace apto para prácticamente cualquier época del año y para una amplísima variedad de prendas. La técnica base es sencilla, pero ofrece una visión completamente nueva de lo que se puede lograr con un simple gancho, por eso resulta ideal tanto para quienes empiezan como para tejedoras con experiencia que buscan un acabado llamativo y diferente.
Para tejer este punto solo necesitas materiales muy básicos. No hace falta nada complicado, solo la lana o el hilo que más te guste, un gancho adecuado al grosor del material, unas tijeras y una aguja lanera para esconder las hebras al final. En el caso de las flores puff se recomienda un hilo medio o grueso, preferentemente acrílico o algodón suave, con un ganchillo de entre 4 y 5 mm. También puedes combinar restos de hilo de distintos colores, sobre todo para el centro de la flor, lo que te permite personalizar cada pieza y darle un toque único.
Los puntos y técnicas que se emplean en el punto flor clásico son la cadeneta de crochet y el punto alto. En la variante puff se utilizan el anillo mágico, la cadeneta, el punto bajo, el punto deslizado y el propio punto puff. En patrones más elaborados aparecen abreviaturas como ps (punto puff), ps2tog (dos puntos puff juntos) y ps3tog (tres puntos puff juntos), que permiten formar los racimos de pétalos en relieve de forma muy precisa.
El patrón base del punto de flores encadenadas comienza montando una cadeneta con un número de puntos múltiplo de 4 más 5. Esta fórmula de montaje es la clave para que el dibujo quede simétrico y las flores se distribuyan uniformemente a lo largo de toda la labor. Conviene contar los puntos con atención antes de empezar la primera vuelta, porque un punto de más o de menos descoloca todo el patrón.
La primera vuelta se inicia con tres cadenetas o un punto alto sin cadenas, seguido de un punto alto en el siguiente punto cerrado junto con el anterior y tres cadenetas. A continuación se tejen dos puntos altos cerrados juntos, pero tomándolos en la parte superior del punto anterior. Esta es la parte más especial del punto y conviene verla en vídeo para entender bien el movimiento. Se salta un punto y se repite la secuencia de disminución de tres puntos altos con los siguientes tres puntos, tres cadenetas y dos puntos altos cerrados juntos en la parte superior del punto anterior, saltando un punto, hasta que solo queden dos puntos. En esos últimos dos se hace una disminución de dos puntos altos. Al terminar se gira el trabajo.
La segunda vuelta comienza con tres cadenetas o un punto alto de comienzo sin cadenas y un punto alto en ese mismo punto, más una cadeneta. Después se repite la secuencia de aumento de tres puntos altos en la primera disminución de tres puntos de la vuelta anterior, seguida de una cadeneta, hasta que solo quede el último punto, donde se hace un aumento de dos puntos altos. Al finalizar la vuelta se gira el trabajo y se repiten las vueltas 1 y 2 hasta alcanzar la largura de tejido necesaria.
El punto puff es la técnica estrella para crear pétalos gorditos y esponjosos. Para hacerlo se introduce el ganchillo en el punto y se saca hebra repetidas veces, entre cuatro y cinco lazadas, cerrando todas las hebras juntas y asegurando el resultado con una cadeneta. Cuantas más lazadas se den, más esponjoso quedará el pétalo, lo que permite jugar con el volumen de la flor a tu gusto.
Una flor puff completa se teje en muy pocos minutos, idealmente unos cinco. La vuelta 1 forma el centro: se hace un anillo mágico con seis puntos bajos dentro y se cierra con punto deslizado. La vuelta 2 forma los pétalos: se repite seis veces, en el mismo punto, un punto puff, dos cadenetas y un punto deslizado en el siguiente punto. Cada repetición forma un pétalo esponjoso y al finalizar la vuelta se obtienen seis pétalos perfectamente simétricos.
El acabado de la flor puff consiste en cerrar con punto deslizado, cortar el hilo dejando una hebra larga, ajustar los pétalos con los dedos para darles forma y esconder las hebras por la parte trasera de la labor. Con estos sencillos pasos la flor queda terminada, con un acabado limpio y un aspecto muy profesional, apto incluso para quienes están empezando en el crochet.
Existe también una versión más elaborada del punto flor puff que se trabaja en la fila, de abajo hacia arriba, sobre una base de cadeneta en múltiplos de 13 más 3. La primera fila combina puntos altos, puntos puff separados por cadenetas y puntos bajos en arcos de tres cadenetas, y las filas siguientes van construyendo la flor superponiendo puntos puff sobre los espacios de cadeneta de la fila anterior. Se repiten las filas 2 a 5 hasta alcanzar la longitud deseada y la última fila cierra con disminuciones de dos puntos puff juntos.
“Para el punto puff: 4-5 lazadas cerradas juntas + 1 cadeneta de cierre. Cuantas más lazadas, más esponjoso el pétalo.”
Dato clave