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como hacer punto bucle en crochet, Manos tejiendo punto bucle en crochet con ganchillo de 6mm sobre lana crema
manualidades ·#3622 ·Lectura 11 min. · Redactor: Laura Hernandez

¿Como hacer punto bucle en crochet?

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Los 3 métodos del punto bucle: cerrado con hebra arriba + centro, cerrado tomando las 2 hebras (3 en aguja), y simple con hebra de abajo (2 lazadas).

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Punto bucle en crochet: la técnica que crea textura y volumen

El punto bucle, también llamado punto rulo o punto piel, es uno de esos puntos de ganchillo que transforman por completo la textura de una pieza. No es un punto básico, desde luego, pero tampoco es un punto imposible. Su encanto está en que forma pequeños bucles o rulos que sobresalen del tejido, dejando una superficie mullida, decorativa y muy llamativa al tacto. Si buscas un acabado distinto a los puntos bajos o los medios puntos de siempre, este es tu punto.

La estructura general del patrón es bastante clara y, una vez la entiendes, el resto es cuestión de práctica. Se alternan vueltas de medios puntos con vueltas de rulos. Es decir, la vuelta 1 se teje en medios puntos, la vuelta 2 en rulos, la vuelta 3 en medios puntos, la vuelta 4 en rulos, y así sucesivamente. Lo único que cambia entre los distintos métodos es la forma exacta de tomar el rulo al trabajarlo, no la lógica del patrón completo.

Antes de coger la aguja conviene tener en cuenta varias cosas que van a marcar la diferencia entre un acabado limpio y uno desastre. Mantener todos los rulos con un largo parecido es fundamental para que la pieza quede uniforme. Hay que sujetar bien el hilo mientras se forma el bucle con el dedo índice, porque si se escapa, el rulo se deforma. Y por supuesto, vigilar siempre el recuento: si empezaste con 10 medios puntos, en cada vuelta debes seguir teniendo 10. Perder un punto aquí es mucho más fácil de lo que parece.

La base del patrón es sencilla: haces tantas cadenas como medios puntos quieras tejer. Con 10 cadenas, por ejemplo, subes con una cadeneta (que no cuenta como punto), pinchas en la segunda cadeneta desde el ganchillo y tejes 1 medio punto en cada cadena hasta terminar la vuelta. Esa primera vuelta marca el ancho de toda la pieza y el ritmo del patrón a partir de ahí.

El método 1, el más clásico, se llama rulo cerrado pasando por encima y por el centro. Subes con una cadeneta, pinchas en el primer medio punto de base y formas el rulo alrededor del dedo índice, sujetando el tejido con los otros dedos. Quedan una hebra arriba y una hebra abajo. Pasas la aguja por encima de la hebra de arriba, luego por el centro del rulo, tomas la hebra de abajo y la pasas por el punto. Antes de cerrar puedes regular el largo del rulo, y sin soltarlo haces una lazada y cierras el medio punto.

El método 2, rulo cerrado tomando las 2 hebras, mantiene la misma estructura inicial pero cambia el cierre. Tras pasar la aguja por encima de la hebra de arriba, tomas las dos hebras del rulo y las llevas hacia el punto, quedando 3 hebras en la aguja. Ajustas el largo y cierras el medio punto sin soltar el rulo. Este método da un rulo que sale desde la base, muy prolijo y que se acomoda casi solo al tejer. El tejido queda algo más duro porque el medio punto lleva 3 hebras, así que es ideal para piezas que necesitan cuerpo y estructura.

El método 3, rulo simple tomando solo la hebra de abajo, es el más directo de los tres. Haces el rulo con el dedo índice, tomas solo la hebra de abajo, la pasas por el rulo y por el punto, quedando 2 lazadas en la aguja, y cierras el medio punto. Es el método más simple de ejecutar y da buen resultado, aunque el acabado cambia un poco respecto a los otros dos. Para principiantes que quieren probar el punto sin complicarse, este es el mejor punto de partida.

La vuelta siguiente a cada vuelta de rulos siempre se teje en medios puntos. Giras el tejido, subes con una cadeneta y tejes un medio punto en cada punto. Esta vuelta no es un relleno: acomoda los rulos y ayuda a que el tejido quede más uniforme. Si saltas esa vuelta, los bucles se aplastan y la pieza pierde volumen.

Una distinción importante es si tejes de forma lineal (ida y vuelta) o circular. En tejido lineal los rulos se hacen vuelta por medio, porque si intentaras hacerlos en la vuelta siguiente, el rulo quedaría por el revés y no tendría sentido visual. En tejido circular, al no girar nunca la pieza y trabajar siempre por el derecho, sí puedes hacer rulos en todas las vueltas seguidas.

Supergurumi describe el punto bucle paso a paso con puntos bajos en espiral: pasas la aguja por el siguiente punto y de derecha a izquierda por debajo del hilo derecho; haces una lazada con el hilo izquierdo que pasa por encima del dedo índice (cuanto más largo ese hilo, más grande será el bucle); pasas el hilo enganchado hacia adelante por detrás del hilo derecho; pasas el hilo por el punto atravesado quedando 2 bucles en la aguja; rematas el punto bajo como de costumbre; haces una lazada con la hebra izquierda que va hasta el ovillo y la pasas por los dos bucles; y por último sueltas el bucle formado en el dedo.

El bucle siempre se crea en el lado opuesto de la pieza. Por eso, en hileras, si quieres bucles en un solo lado, tejes una hilera sin puntos bucle y la siguiente con ellos. En vueltas, en cambio, puedes tejer cada vuelta con bucles porque siempre trabajas por el mismo lado. Y un dato muy práctico: los bucles se pueden cortar una vez terminados sin que afecte a la pieza, lo que resulta muy útil para crear el pelo de amigurumis y animales.

Consejo práctico tras varias vueltas: peina un poco los rulos, acomódalos con los dedos y mantén todos del mismo largo. Ese pequeño gesto mejora muchísimo el acabado final. Al principio el punto puede parecer complicado y requiere atención, pero con la práctica se vuelve muy simple y rápido.

“En amigurumis: tejer punto bucle sobre la pieza, recortar los rulos al largo deseado y obtener un pelaje realista sin material extra.”

Dato clave
como hacer punto bucle en crochet, Muestras de punto bucle en distintos tamaños con agujas de 15mm y 2,5mm
Imagen

Muestras de punto bucle en distintos tamaños con agujas de 15mm y 2,5mm

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Tres métodos de rulo, estructura del patrón y aplicaciones creativas

El punto bucle tiene una vida más allá de la textura decorativa. Se utiliza mucho en proyectos donde interesa un tejido con relieve: cuellos y bufandas, detalles decorativos en prendas, cojines y accesorios del hogar, proyectos infantiles, alfombras, chales, puños, bolsos y sombreros. Y sobre todo, y aquí es donde brilla de verdad, en amigurumis para crear melenas y pelajes de animales. También se emplea en bordes de prendas, ya que asemeja el pelaje de algunos animales y suele tejerse por la parte de atrás del tejido.

Existen variaciones del punto que amplían sus posibilidades. Se puede tejer con medio punto en lugar de punto bajo, lo que da más distancia entre los bucles y deja más a la vista el dibujo que forma el medio punto, cambiando también el aspecto del revés. El tamaño y grosor de los bucles se controla a gusto de la tejedora: la largura que estiras con el dedo determina el volumen del rulo, y el tipo de lana determina la textura final.

Para que te hagas una idea de las combinaciones posibles:

  • Lana gorda + aguja de 15 mm: bucles gordos, mullidos, ideales para invierno, colchas, alfombras y pelajes voluminosos de amigurumis grandes.
  • Lana media + aguja de 6-8 mm: bucles de tamaño medio, equilibrados, perfectos para bufandas, cuellos, cojines decorativos.
  • Lana fina + aguja de 2,5 mm: bucles finos y delicados, ideales para detalles, bordes de prendas infantiles, mini amigurumis y complementos pequeños.

La elección entre los tres métodos depende del gusto personal y del proyecto. Para una cartera conviene un tejido más cerrado, donde el rulo queda bien anclado y la pieza no se deforma al uso. Para una bufanda, uno más abierto y blando, que tenga caída y no quede rígido. No hay un método superior a otro; cada uno resuelve un tipo de pieza distinta.

Si vienes del punto bajo o el medio punto clásico, el punto bucle puede chocarte al principio. La coordinación entre el dedo índice, el ganchillo y la hebra que sujetas exige concentración. No es como tejer un punto bajo donde solo miras el ganchillo: aquí tienes una hebra en la mano izquierda que no puedes soltar, un dedo índice formando un bucle, y una aguja que tiene que pasar por sitios muy concretos. Es normal que las primeras vueltas queden irregulares.

La buena noticia es que con la práctica se vuelve muy simple y rápido. La memoria muscular aparece después de unos 20-30 rulos, y a partir de ahí tejer el punto bucle deja de ser un ejercicio de concentración para convertirse en algo casi automático. Lo más difícil no es la técnica en sí, sino mantener la tensión del hilo y el largo del bucle consistentes durante toda la pieza.

Una vez dominado el punto bucle, se abre un mundo de puntos con textura muy interesante. El punto puff, el bobble, el punto jazmín o el punto estrella son los siguientes pasos naturales. Todos comparten esa idea de crear volumen y relieve sobre la superficie del tejido, y todos parten de la misma lógica de manejar lazadas y hebras alrededor del dedo.

En cuanto a la lectura del patrón, lo más importante es identificar en qué vuelta vas. Si el patrón dice "vuelta par: rulos, vuelta impar: medios puntos", ya sabes exactamente qué toca. Si el patrón es circular y todos los puntos son bucles, simplemente repites la secuencia de cada vuelta sin girar. La clave está en no perder el recuento entre vueltas.

Para amigurumis, el punto bucle es probablemente el punto más usado para crear pelo. Se teje sobre la cabeza o el cuerpo del animal, se recortan los rulos al largo deseado y queda un pelaje realista sin necesidad de material extra. Los rulos cortados no se deshilachan ni afectan a la estructura del amigurumi, así que puedes ajustar el volumen a tu gusto una vez terminada la pieza.

Si te animas a probar con una muestra pequeña, 12-16 puntos de base son suficientes para ver cómo queda cada método. Con una lana de algodón media y un ganchillo de 5 mm tienes el terreno de pruebas perfecto. No necesitas más.

Conclusión:

¿como hacer punto bucle en crochet?

El punto bucle es de esos que al principio te hacen fruncir el ceño mirando un tutorial en YouTube, tres, cuatro, cinco veces, hasta que un día las manos simplemente se coordinan solas y dejas de pensar en cada lazada. Y entonces te das cuenta de que has ganado un recurso enorme para tus proyectos: pelajes, cuellos mullidos, bordes que parecen de piel, cualquier cosa que necesite relieve y calidez. Empieza con 16 puntos en un cuadrado de prueba, prueba los tres métodos, recorta unos rulos y mira qué te enamora más. El dedo índice va a ser tu mejor aliado durante un tiempo.

Fuentes: 1º Tejearte.com, 2º Supergurumi.com, 3º Crochetconsole.com, 4º WeAreKnitters.es, 5º TejiendoPeru.com
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Redacción: Laura Hernandez · Actualizado en: 09/10/2026
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