Cómo Hacer el Punto Festón Bordado: Guía Completa Paso a Paso
El punto de festón es una puntada de bordado a mano que se utiliza tradicionalmente para trabajar y rematar los bordes de piezas textiles como forros de mesa, cenefas de manteles, servilletas, sábanas, toallas, cortinas y prendas de vestir. Su carácter es a la vez decorativo y funcional, ya que al mismo tiempo que protege el borde de la tela evitando que se deshilache, crea una línea visible y atractiva que remata el proyecto con un acabado limpio y profesional.
Es una puntada muy similar al punto de ojal, aunque se caracteriza por dejar más espacio entre las puntadas y por exigir que estas sean regulares y uniformes, lo que le da un aspecto limpio y ordenado. Para que el resultado sea agradable, es fundamental que las puntadas se hagan de manera regular, manteniendo la misma distancia entre punto y punto a lo largo de todo el recorrido. También se puede jugar con los puntos verticales para lograr una apariencia más personal, colocando un punto cerca del borde, el siguiente más alejado, el siguiente otra vez cerca, creando un ritmo visual ondulado o escalonado muy vistoso.
El hilo es un elemento clave en esta técnica. Como el punto festón es decorativo, conviene elegir un hilo un poco grueso que resalte sobre la tela. Se usa habitualmente hilo de perlé, mouliné o hilo de ganchillo fino, eligiendo el grosor y el color que mejor combine con la pieza que se va a bordar. La elección del hilo marca la diferencia entre un trabajo amateur y uno que luce terminado y profesional.
En cuanto a las herramientas necesarias para empezar, te recomiendo una aguja de punta roma para no dañar la tela, un dedal para evitar pinchazos, un bastidor (de madera, plástico o silicona) para mantener la tela tensa, y una buena iluminación natural que permita hacer puntadas precisas. No subestimes la importancia del bastidor, porque una tela bien tensada es la base de todas las puntadas uniformes.
Para comenzar, se ensarta la aguja y se hace un nudo al final del hilo, dejando un extremo más largo que el otro, de unos 15 a 30 centímetros. Cuando se trabaja con niños, es aconsejable usar el hilo doble y anudar los dos extremos juntos al final, de modo que el hilo no se salga de la aguja y no genere frustraciones. La dirección de las puntadas puede ser de izquierda a derecha o de derecha a izquierda; muchas personas prefieren la primera, aunque ambas funcionan igual de bien.
El primer paso sobre la tela consiste en meter la aguja desde la parte trasera hacia la delantera, a aproximadamente un centímetro del borde, en la dirección elegida. Se puede sujetar el hilo con el pulgar para que no se escape de la aguja. Empezar de atrás hacia adelante hace que el nudo quede en la parte posterior, donde no se ve, lo que garantiza un acabado limpio por delante.
Si se cose una sola capa, el nudo queda en la parte trasera; si se cosen dos capas juntas, el nudo debe quedar entre ambas telas para que quede oculto y los puntos se vean más prolijos; y si se cose a partir del borde de dos piezas de tela (la de encima más pequeña), el primer punto debe salir por el borde inferior de la tela superior. Estos detalles marcan mucho el resultado final.
A continuación se lleva el hilo por encima del borde de la tela y se regresa hacia atrás, al mismo lugar donde se hizo el primer punto, formando un bucle. El primer y el último punto siempre constan de dos entradas en el mismo lugar, de forma que queden verticales y no diagonales. Después se mete la aguja a través del bucle creado, pasando hacia la derecha en paralelo al borde si se cose en esa dirección, o hacia la izquierda si se cose en sentido contrario.
Para coser el borde se avanza una distancia corta (aproximadamente medio centímetro) hacia la derecha o la izquierda y se inserta la aguja en el extremo superior de la línea de costura, de modo que el hilo salga justo debajo de la línea inferior. Se pasa entonces el hilo por el bucle que ha aparecido, debiendo quedar el bucle debajo y el hilo saliendo por encima de él. Al tirar suavemente del hilo se forma la característica forma de "L" del punto festón, sin apretar demasiado para que la tela no se arrugue.
Con esto queda completado el primer punto de festón, y el proceso se repite avanzando siempre la misma distancia e insertando la aguja en la parte superior de la línea. La constancia en la distancia es lo que da uniformidad al conjunto, y es el punto donde más fallan los principiantes, así que conviene practicar con trozos de tela viejos antes de lanzarse a una pieza final.
“El punto festón se puede trabajar a mano y a máquina, y funciona en patchwork, macramé, fijado de apliques y unión de telas.”
Dato clave