El punto medio alto, conocido también como double crochet en inglés, es una de las técnicas fundamentales en el mundo del ganchillo. A diferencia del punto bajo o el alto, este punto ofrece un equilibrio perfecto entre altura y densidad, creando tejidos que son lo suficientemente gruesos para abrigar sin resultar pesados ni demasiado rígidos. Para empezar, deberás realizar una cadena base de al menos tres puntos más uno extra para el primer medio alto, ya que este punto se trabaja en el segundo bucle después del gancho. La clave del éxito reside en la tensión constante del hilo; si aprietas demasiado, el tejido quedará rígido y difícil de manipular, mientras que si lo sueltas excesivamente, los agujeros serán evidentes y la estructura perderá forma. Este punto es ideal para crear mantas rápidas, chalones ligeros, chales con volumen o partes superiores de prendas donde se busca un efecto visual más aireado pero resistente.
Una vez establecida la base, el proceso de formación del punto medio alto sigue una secuencia lógica y repetitiva que, con la práctica, se vuelve casi automática. Primero, debes envolver el hilo alrededor del gancho desde atrás hacia adelante, creando dos bucles en el ojo del gancho. A continuación, inserta el gancho en la cadena base o en el punto de la fila anterior y tira del hilo a través del primer bucle, quedando nuevamente con tres bucles en tu gancho. Ahora viene la parte crucial: realiza un aspa (envuelve el hilo otra vez) y pasa por los dos primeros bucles, reduciéndolos a dos. Finalmente, envuelve el hilo una última vez y pasa por los dos bucles restantes para completar el punto. Este movimiento de tres tiradas es lo que define la altura media del punto. Al repetir este proceso en cada espacio o punto de base, notarás cómo se forma una columna vertical con picos redondeados que definen el aspecto característico del medio alto.
Dominar el punto medio alto es un hito importante para cualquier tejedor/a, ya que sirve como base para patrones más complejos y combinaciones de puntos. Recuerda que la práctica constante es la única vía para lograr una tensión uniforme y una apariencia profesional en tus proyectos. Una vez que te sientas cómoda con esta técnica, podrás explorar variaciones como el medio alto doblado o combinarlo con puntos bajos para crear texturas decorativas únicas.