Cómo hacer el punto de arroz con dos agujas: tutorial completo desde cero
El punto arroz es uno de los puntos más básicos y nobles del tejido a dos agujas, ideal para quien se inicia en la técnica. Se forma alternando puntos derechos y puntos revés dentro de una misma vuelta y desplazando esa alternancia en la vuelta siguiente, lo que produce una textura granulada en relieve, parecida a granitos de arroz, de ahí su nombre. En España y Latinoamérica se le conoce como punto arroz o punto de semilla, y en inglés como seed stitch, siendo la técnica exactamente la misma en cualquier idioma.
Para empezar solo se necesitan dos agujas de tejer, lana de grosor medio (una lana acrílica básica tipo worsted o aran es perfecta para practicar), una aguja lanera para rematar los hilos, tijeras pequeñas y, opcionalmente, marcadores de puntos si se tiende a perder la cuenta. Para una primera muestra se recomiendan agujas rectas de 4 mm o 4,5 mm y lana de color claro, que permite ver bien los puntos y detectar errores sin forzar la vista.
Los únicos conocimientos previos necesarios son saber montar puntos y diferenciar el punto derecho del punto revés. Con eso se tiene el noventa por ciento del camino hecho; el resto es práctica y un par de detalles que marcan la diferencia entre una labor pulcra y una improvisada.
El patrón clásico en dos vueltas es el siguiente:
- Se monta el número de puntos necesario, por ejemplo 20 para una muestra.
- La primera vuelta se teje 1 punto derecho, 1 punto revés repitiendo hasta el final de la vuelta.
- La segunda vuelta es la clave: donde se ve un punto derecho se teje un punto revés, y donde se ve un punto revés se teje un punto derecho, es decir, se empieza con 1 revés y 1 derecho.
- La tercera vuelta vuelve a ser idéntica a la primera, y se repiten la segunda y la tercera hasta alcanzar el largo deseado.
Existe una variante muy cómoda para principiantes: tejer sobre un número impar de puntos. Montando, por ejemplo, 21 puntos, se repite 1 derecho, 1 revés en todas las vueltas sin cambiar nada. Como el total es impar, la vuelta termina siempre en un punto derecho y el desplazamiento del patrón se produce solo, cayendo los derechos siempre sobre los revés de la vuelta anterior y viceversa. Así no hay que memorizar una secuencia distinta para la ida y la vuelta.
La regla de oro del punto arroz es «tejer el revés de lo que ves»: sobre un punto que parece del derecho se hace revés, y sobre uno que parece del revés se hace derecho. Memorizada esa frase, nunca te perderás. Un truco muy útil es mirar el punto que está en la aguja izquierda antes de tejerlo: si la «V» queda hacia ti, teje derecho; si ves una montañita horizontal, teje revés. De esta forma se corrige cualquier despiste sin necesidad de destejer.
Si ya se montó un número par de puntos y no se quiere destejer, también funciona: se teje 1 derecho, 1 revés toda la vuelta y, en la vuelta siguiente, se arranca con 1 revés en vez de 1 derecho, invirtiendo la secuencia. Es algo menos automático que la versión impar, pero el resultado final es idéntico.
El punto arroz doble es la variante con más relieve: en lugar de desplazar el patrón cada vuelta, se mantiene durante dos vueltas seguidas. La secuencia para un número par de puntos es:
- Vueltas 1 y 2: 1 derecho y 1 revés.
- Vueltas 3 y 4: 1 revés y 1 derecho.
- Repetir estas cuatro vueltas.
Conviene no confundirlo con el punto elástico o canalé: en el elástico los puntos se alinean en columnas verticales porque el patrón se repite igual en cada vuelta, mientras que en el arroz se desplaza la alternancia en cada hilera y los granitos quedan cruzados. Si aparecen columnas verticales, se está tejiendo elástico sin querer, señal de que no se está desplazando el patrón.
“Monta un número IMPAR de puntos (ej. 21) y repite *1 derecho, 1 revés* en todas las vueltas. El desplazamiento se produce solo.”
Dato clave