El pan lactal es una versión más densa y sabrosa del brioche, caracterizada por su alto contenido en mantequilla, leche y huevo. Hacerlo sin molde permite que la masa se expanda de forma natural, creando una corteza irregular y crujiente muy superior a la de las barras comerciales. La clave reside en el desarrollo correcto del gluten; no tengas prisa con los amasados. Utiliza una técnica de estiramientos y plegados durante la primera fermentación para fortalecer la estructura interna sin sobre-trabajar la masa, lo que garantizará que conserve su forma redondeada al hornearse en superficie plana.
La cocción libre requiere ajustar el horno y la base de horneado. Coloca un papel de horno con harina o semolina sobre una bandeja estándar, asegurándote de dejar espacio alrededor del pan para que no se deforme. Al hornear, la superficie debe estar bien enharinada o cepillada con leche batida para potenciar el dorado. El resultado será una miga alveolada y húmeda, típica del estilo brioche, pero con una textura más rústica y artesanal en su exterior. Este método libera los aromas de la mantequilla durante la cocción, intensificando el sabor final.
Hornear pan lactal sin molde es una excelente forma de mejorar la textura y el sabor de tu pan casero. Sigue estos pasos para obtener un resultado profesional con cortesza crujiente y miga esponjosa.