Cómo coser dos piezas de punto: técnicas y pasos completos
Cosir dos piezas de punto es una habilidad fundamental en el tejido a mano, ya sea para cerrar las costuras de un jersey, unir mangas al cuerpo o cerrar un bolso de ganchillo. A diferencia de la costura tradicional con tela, el punto tiene una estructura elástica y bidireccional que exige técnicas específicas para que la unión quede elástica, invisible y resistente.
Antes de comenzar, es imprescindible bloquear o tensar ambas piezas con aguja de tejer o alfileres sobre una superficie plana. Esto alinea las puntadas, elimina tensiones y permite que la costura resulte recta y uniforme. Deja las piezas sujetas al menos 20 minutos o, idealmente, durante la noche.
La elección de la técnica depende del tipo de cierre que hayas usado y del resultado que busques. A continuación te detallo las tres más utilizadas en el punto a dos agujas:
1. Punto cama (Mattress Stitch): es la técnica más versátil para unir dos piezas ya cerradas con cadeneta o cierre en vivo. Necesitas una aguja de lana del mismo grosor que el hilo de trabajo y un trozo de hilo a juego. Coloca las piezas una junto a la otra con los bordes alineados, derechos mirándose. Con la aguja, engancha una hebra del borde izquierdo y luego una del derecho, alternando siempre en zigzag. Tira con suavidad para que la costura forme una línea vertical continua, parecida a una cadeneta pequeña. No tires en exceso: si aprietas, la costura se ondulará hacia el revés.
2. Punto Kitchener (o empalme): se emplea cuando ambas piezas aún tienen puntos en vivo en las agujas, como al unir la punta de un calcetín o cerrar el lateral de una manga sin haber hecho cadeneta. Con una aguja de lana y un hilo de aproximadamente 4 veces la longitud del borde, se simula el tejido: se pasa por el primer punto de la aguja derecha como si fuera a tejer, luego al revés del segundo punto de la izquierda, se levanta la hebra inferior del primer punto derecho, se pasa al segundo punto izquierdo y se levanta su hebra inferior. Se repite la secuencia avanzando un punto en cada aguja. El resultado es una unión indistinguible del tejido continuo.
3. Punto de tres agujas (Three-Needle Bind-Off): ideal para cerrar el hombro o el centro de un yoke. Con la aguja derecha, teje el primer punto de la aguja izquierda y el primero de la derecha juntos, como si fueran una sola puntada, y pásalo por encima. Repite hasta cerrar todos los puntos. Es rápido, resistente y deja una línea definida en el derecho.
Otra opción sencilla para costuras poco visibles es el punto de alfiler (Slip Stitch): con aguja de coser fina y un hilo del mismo color, se introduce la aguja por la parte trasera de la hebra del borde izquierdo y luego por la del derecho, alternando. Es más rápido que el punto cama, aunque la línea es ligeramente menos uniforme.
Un error muy común es usar hilo de coser fino y aguja de bordado para unir punto grueso. Esto crea puntos de tensión que deforman la costura. Siempre usa un trozo de hilo del mismo filato o, como mínimo, del mismo grosor, con una aguja de tapicería o de lanita.
Tras finalizar la costura, doble la zona con vapor a baja temperatura para aflojar las fibras y dejar que la costura se asiente al resto del tejido. Evita el contacto directo de la plancha con el punto: usa un paño húmedo entre la plancha y la tela.
Practica primero en dos rectángulos de prueba tejidos con el mismo patrón. Solo cuando la línea te resulte cómoda y recta, pasa a la prenda real. La costura en punto es un oficio de paciencia: cuantas más vueltas hagas sin prisa, más profesional quedará el acabado.
Siempre usa hilo del mismo filato o grosor que la prenda y una aguja de lanita; el hilo de coser fino crea puntos de tensión que deforman la costura elástica del punto.
Dato clave