Cómo hacer punto espiga: la guía completa para tejer con volumen y textura
El punto espiga es una puntada de tejido que destaca por su volumen, textura y efecto visual en forma de espiga o trenza. Se puede trabajar tanto a dos agujas como a crochet, y cada variante ofrece un acabado distinto. En su versión a dos agujas se trata de una puntada llena de relieve, elástica, que recuerda al punto gaviota aunque con una apariencia aún más lograda. Se completa en un número reducido de vueltas y su cara posterior también es atractiva, con un aspecto de punto elástico con pequeñas estrellitas, lo que permite usarla en proyectos donde ambos lados quedan a la vista.
Antes de empezar a tejer el punto espiga a dos agujas conviene tener en cuenta que se teje un poco apretado, por lo que se recomienda emplear un número de aguja superior al que se usaría habitualmente. Las vueltas impares forman el lado del derecho del tejido, y el patrón comienza con cuatro vueltas preparatorias que se hacen solo al principio y que no forman parte del dibujo. Estas vueltas iniciales se ven como un punto elástico 2/3.
El montaje se hace con un número de puntos múltiplo de 5 más 4. Por ejemplo, 5 × 3 = 15 + 4 = 19 puntos. En las vueltas preparatoria primera y tercera, por el lado del derecho, se desliza un punto de borde y luego se repite la secuencia de dos puntos del revés y tres del derecho hasta que quedan tres puntos, terminando con dos del revés y uno del derecho como punto de borde. En las vueltas segunda y cuarta, con la hebra por detrás, se tejen dos puntos del derecho y tres del revés, terminando con dos del derecho y uno del revés.
La vuelta quinta es la que da el carácter al dibujo: se desliza el punto de borde, se tejen dos puntos del revés y se introduce la aguja derecha en el segundo punto, de derecha a izquierda, cuatro vueltas más abajo, tejiéndolo del derecho. A continuación se tejen tres puntos del derecho y se vuelve a introducir la aguja en el segundo punto cuatro vueltas más abajo para tejerlo del derecho. Esta secuencia se repite hasta que quedan tres puntos, cerrando con dos del revés y uno del revés. Tras esta vuelta el número de puntos aumenta, con dos puntos más por cada repetición.
La vuelta sexta se teje con la hebra por detrás dos puntos del derecho, luego con la hebra al frente se desliza un punto, se tejen tres puntos del revés y se desliza otro punto, repitiendo la secuencia y terminando con dos del derecho y uno del revés. En la vuelta séptima se desliza el punto de borde, se tejen dos puntos del revés, dos puntos juntos del derecho retorcidos, un punto del derecho y dos puntos juntos del derecho, repitiendo hasta que quedan tres puntos y terminando con dos del revés y uno del revés. Esta vuelta devuelve el número de puntos inicial.
La vuelta octava se teje con la hebra por detrás dos puntos del derecho y tres del revés, repitiendo la secuencia y terminando con dos del derecho y uno del revés. Estas cuatro vueltas, de la quinta a la octava, forman el dibujo completo y se repiten hasta alcanzar la altura deseada. Al finalizar se cierran los puntos tal como se presentan, después de la vuelta séptima, por el lado del revés.
El punto espiga es elástico, por lo que resulta una excelente opción para sustituir el borde de los proyectos. Puede emplearse como punto principal en accesorios como gorros, bufandas y cuellos, así como en prendas de mayor tamaño, incluyendo mantas, colchas, jerséis y cárdigans. Para la muestra se recomienda una lana suave de tamaño medio, como la lana merino, y agujas de bambú con punta bien afilada.
| Vuelta | Acción principal | Puntos |
|---|---|---|
| 1ª y 3ª (preparatoria) | 2 revés + 3 derecho, repetir | Múltiplo de 5 + 4 |
| 2ª y 4ª (preparatoria) | 2 derecho + 3 revés, repetir | Se mantiene |
| 5ª (dibujo) | Cruce a 4 vueltas abajo | +2 por repetición |
| 6ª (dibujo) | Deslizar + 3 revés + deslizar | Aumenta |
| 7ª (dibujo) | 2 juntos retorcidos + 1 der + 2 juntos | Vuelve al inicial |
| 8ª (dibujo) | 2 derecho + 3 revés, repetir | Se mantiene |
En inglés se conoce como herringbone stitch y es la elección preferida para prendas de invierno, ya que su trama densa y cruzada imita la elegancia de los tejidos de sastrería y proporciona un grosor extra que bloquea el viento de forma excepcional, ofreciendo una calidez y una estructura inigualables. Su nivel de dificultad se considera apto para tejedoras principiantes, y se recomienda utilizar el hilo y la aguja que indique el proyecto, pudiendo emplearse agujas circulares intercambiables.
“En crochet, el efecto cruzado se logra introduciendo el ganchillo en dos puntos consecutivos sin cerrar la primera hebra antes de sacar la segunda.”
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