La serie 007, producida por Chilevisión, es uno de los fenómenos culturales más destacados de la televisión chilena de las últimas décadas. Estrenada en 2015, esta adaptación libre de la novela juvenil italiana El chico del futuro (o simplemente 007) de Guido Sostresini, contó la historia de Joaquín Riquelme, un adolescente que descubre que es el último hombre capaz de ver y comunicarse con los espíritus. Lo que comenzó como un éxito masivo en su país natal, rápidamente cruzó fronteras. La serie se vendió a más de veinte países, incluyendo España, Italia, México y Argentina, donde también fue producida bajo el mismo nombre pero con elencos locales.
El fenómeno 007 no solo fue popular por sus tramas sobrenaturales y románticas, sino también por la fuerte conexión emocional que generó con su audiencia. La química entre los protagonistas, especialmente Joaquín (interpretado por Benjamín Vicuña en su faceta de actor joven antes de pasar a roles más adultos) y su historia de amor con Antonia, capturó a una generación entera. El éxito fue tan rotundo que la serie se convirtió en un símbolo de identidad para muchos jóvenes chilenos de aquella época.
Tras el final de su tercera temporada en Chile en 2018, la historia original llegó a su cierre narrativo. Sin embargo, la pregunta común de ¿qué pasó con 007? suele referirse al destino del proyecto tras su conclusión y a las voces que pedían más. Aunque no hubo una cuarta temporada en el formato original chileno, el legado permaneció vivo a través de las múltiples adaptaciones internacionales que siguieron emitiéndose durante varios años más.
Benjamín Vicuña, el protagonista, continuó consolidando su carrera actoral en cine y televisión, mientras que otros miembros del elenco también lograron trayectorias sólidas. La serie sigue siendo recordada con afecto y, a menudo, es citada como un punto de inflexión en la industria audiovisual chilena al demostrar el potencial exportable de sus producciones. Hoy en día, 007 es considerada una pieza clave de la nostalgia juvenil latinoamericana.
En conclusión, aunque la emisión original de 007 en Chile ha finalizado, su impacto cultural trasciende el tiempo. La serie no solo definió una era en la televisión local, sino que también abrió puertas para que las producciones chilenas ganaran relevancia en el mercado internacional, dejando un huella indeleble en la memoria de sus fans.