Qué hicieron los texanos en 1845: La anexión de Texas a los Estados Unidos
En 1845, el acontecimiento más trascendental que protagonizaron los texanos fue la anexión formal de la República de Texas a los Estados Unidos, que se consumó el 29 de diciembre de 1845, cuando Texas fue admitido como el estado número 28 de la Unión. Este hecho no fue un acto repentino, sino el resultado de casi una década de tensiones diplomáticas, negociaciones y conflictos armados entre tres actores: la propia República de Texas, los Estados Unidos y México. Para entender lo que ocurrió en 1845 hay que remontarse a 1836, cuando los colonos anglosajones, junto con un sector de la población mexicana local, derrotaron al ejército de Antonio López de Santa Anna en la Batalla de San Jacinto y proclamaron la independencia de Texas. Nació así la República de Texas, un estado soberano que, sin embargo, carecía de reconocimiento universal, estabilidad económica y capacidad militar suficiente para sostenerse a largo plazo frente a México. Durante los años 1837 a 1844, el presidente texano Mirabeau B. Lamar intentó consolidar la independencia, pero su política de expansión territorial hacia Nueva México y la presión constante de las tribus nativas agotaron los recursos del pequeño país. Su sucesor, Anson Jones, asumió el poder en 1841 con una orientación mucho más pragmática: buscar la integración a Estados Unidos como la única vía viable para la supervivencia de la República. En 1843, Anson Jones envió una propuesta formal al presidente estadounidense John Tyler solicitando la anexión. Sin embargo, el proceso se enredó en la controversia esclavista del Congreso: Texas era un territorio donde la esclavitud estaba permitida, y su incorporación como estado desequilibraría el delicado equilibrio entre estados esclavistas y libres en el Senado. Tras meses de negociaciones, el Tratado de Anexión fue aprobado por el Senado el 30 de marzo de 1845, con un voto de 28 a 19. Paralelamente, en Texas se convocó un referéndum popular en octubre de 1845, en el que la población votó sobre tres opciones: mantenerse como república independiente, unirse como estado único a EE.UU., o dividirse en varios estados. La opción de unirse como un solo estado ganó con amplia mayoría, reflejando el deseo mayoritario de los colonos texanos de garantizar seguridad, comercio y protección. La ceremonia oficial de incorporación se celebró en Austin, la capital de la república, donde se izó la bandera de los Estados Unidos por primera vez sobre territorio texano. Este acto simbólico cerró nueve años de vida como nación independiente y marcó el inicio de Texas como parte integral de la Unión. La reacción mexicana fue inmediata y airada. El presidente Mariano Paredes y su sucesor Jose Joaquín de Herrera declararon que la anexión era un acto ilegítimo, dado que México nunca había reconocido la independencia de Texas y consideraba el territorio parte inalienable de su soberanía. Esta disputa territorial se convertiría en la chispa que encendiera la Guerra Mexicano-Americana de 1846 a 1848.
| Hito | Fecha |
|---|---|
| Batalla de San Jacinto (independencia) | Abril 1836 |
| Propuesta de anexión a EE.UU. | 1843 |
| Aprobación del Tratado en el Senado | 30 de marzo 1845 |
| Referéndum popular en Texas | Octubre 1845 |
| Anexión formal como estado 28 | 29 de diciembre 1845 |
La anexión de Texas provocó directamente la Guerra Mexicano-Americana (1846-1848), ya que México consideraba el territorio parte de su soberanía.
Dato clave