Los Rothschild en la Segunda Guerra Mundial: persecución y resistencia
La familia Rothschild, una de las dinastías bancarias más importantes de Europa, sufrió durante la Segunda Guerra Mundial un golpe devastador que amenazó con destruir siglos de historia financiera. Con el ascenso del régimen nazi en Alemania y la expansión de la ocupación alemana por gran parte del continente, los Rothschild —familia de origen judío— se convirtieron en objetivo directo de la persecución antisemita. El imperio, que se había construido a lo largo de más de un siglo con sucursales en Londres, París, Viena, Fráncfort y Nápoles, fue desmantelado progresivamente por las autoridades nazi-fascistas.
El primer gran golpe llegó con el Anschluss de 1938, cuando Alemania anexó Austria. La sucursal vienesa del banco, uno de los pilares del grupo, fue confiscada por el nuevo régimen y sus activos absorbidos. Muchos empleados judíos fueron despedidos, perseguidos o deportados. La familia Rothschild de Viena perdió el control total sobre su operación más antigua en el continente europeo.
En Francia, la situación se agravó enormemente con la ocupación alemana de 1940. El banco Rothschild Frères, con sede en París, fue intervenido y sus directivos judíos fueron detenidos o forzados a huir. Diversos miembros de la familia y colaboradores sufrieron arrestos, deportaciones e incluso la muerte en campos de concentración. La red de contactos financieros y personales que había mantenido a la familia cohesionada durante décadas se fragmentó por las fronteras del conflicto bélico.
En Bélgica, el banco Rothschild & Cía. fue igualmente confiscado tras la ocupación alemana de mayo de 1940. Los activos fueron transferidos a entidades bajo control nazi y la administración local fue depurada. Al igual que en Francia, familiares y empleados judíos fueron perseguidos activamente.
La rama de Fráncfort, la más antigua del grupo (fundada en 1798 por Mayer Amschel de Rothschild), prácticamente cesó su actividad. El edificio del banco fue utilizado por las autoridades nazis y el archivo histórico, que contenía miles de cartas y documentos financieros, sufrió daños parciales aunque gran parte fue preservado por empleados leales que lo ocultaron.
Durante estos años, los miembros de la familia que pudieron huir o esconderse lo hicieron bajo condiciones extremas. Algunos se refugiaron en Gran Bretaña, en Estados Unidos o en países neutrales como Suiza o Portugal. En muchos casos, las redes de contactos internacionales de la familia —forjadas durante décadas de negocios— se convirtieron en canales de supervivencia, facilitando visas, documentos falsos y rutas de escape a otros judíos perseguidos.
Es importante señalar que, a pesar de la destrucción material, la rama londinense (N.M. Rothschild & Sons) sobrevivió relativamente intacta al conflicto, ya que Reino Unido no fue ocupado. Esta sucursal se convirtió en el principal núcleo desde el cual la familia intentó reconstruir sus operaciones tras 1945. El banco británico siguió operando durante toda la guerra, aunque con restricciones y bajo intensa presión política y social por su origen judío.
Paralelamente a la persecución real, la guerra supuso un auge de teorías conspirativas antisemitas sobre los Rothschild. Propaganda nazi, panfletos y discursos alimentaron mitos sobre un control financiero global de la familia, mezclando hechos reales con falsedades absolutas. Estas narrativas, aunque sin base fáctica, sirvieron al régimen para justificar la confiscación de bienes y la persecución de sus miembros.
Tras la liberación de Europa en 1945, la familia inició un lento proceso de reconstrucción. Se recuperaron algunos activos en Francia y Bélgica, aunque la recuperación total fue parcial. La rama londinense se reestructuró y, con el tiempo, se convirtió en el principal grupo financiero de la familia. Las ramas continentales, sin embargo, nunca alcanzaron la prominencia prebélica, y el modelo del "imperio de cinco ramas" quedó definitivamente superado.
Solo la sucursal londinense (N.M. Rothschild & Sons) operó sin interrupción durante toda la guerra, sirviendo como base para la reconstrucción post-1945.
Dato clave