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que hicieron los chinos en la segunda guerra mundial, Columna de soldados chinos del Kuomintang avanzando por el campo en 1938 durante la guerra contra Japón
historia ·#12356 ·Lectura 7 min. Redacción de respuesta: Editorial NexusCurioso.com

¿Que hicieron los chinos en la segunda guerra mundial?

Respuesta corta

China fue el primer país en combatir al Eje (1937), un año antes de la invasión de Polonia y dos antes de Pearl Harbor.

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Lo que hicieron los chinos en la Segunda Guerra Mundial: la guerra que el mundo olvidó

Contrario a lo que muchos relatos occidentales sugieren, China fue el primer país del mundo en enfrentarse activamente a las potencias del Eje. El conflicto armado chino-japonés comenzó en julio de 1937 con la batalla de Lugouqiao (Puente Marco Polo), aunque sus raíces bélicas se remontan al Incidente de Mukden en 1931, cuando el ejército japonés ocupó Manchuria. Esto significa que China llevaba ya casi un año y medio luchando cuando Alemania invadió Polonia en septiembre de 1939, y dos años antes de que Japón atacara Pearl Harbor.

El frente chino fue el escenario de algunas de las batallas más sangrientas del siglo XX. La Batalla de Shanghái (1937), con más de un millón de soldados en juego, fue la mayor batalla desde Verdún. La posterior Toma de Nanjing derivó en el infame masacre que cobró entre 200.000 y 300.000 vidas civiles y militares chinas. La Batalla de Wuhan (1938) movilizó a más de un millón de soldados chinos frente a las fuerzas japonesas en una contienda que duró cuatro meses.

El generalísimo Chiang Kai-shek, líder del Kuomintang (Partido Nacionalista), encabezó la resistencia oficial china, mientras que el Ejército Rojo Chino, bajo dirección comunista de Mao Zedong, libraba una guerra de guerrillas paralela en las zonas rurales. Ambas facciones, pese a su rivalidad política, combatieron al invasor japonés durante los años del Frente Unido (1937-1941), aunque la cooperación se fracturó tras Pearl Harbor.

La contribución estratégica de China fue enorme y subestimada. El país asiático atrapó a la inmensa mayoría del Ejército Imperial Japonés en un frente terrestre interminable. En su apogeo, más de un millón de soldados japoneses estaban comprometidos en territorio chino, tropas que de otro modo habrían podido desplegarse contra la Unión Soviética por el este o contra los Aliados en el Pacífico Sur y el sudeste asiático.

El gobierno de Estados Unidos apoyó a China mediante el Programa Préstamo y Arriendo (Lend-Lease), que proporcionó miles de millones de dólares en armamento, vehículos y suministros. La famosa unidad de los Tigres Voladores (AVG), pilotos voluntarios estadounidenses al mando del General Claire Chennault, defendió el cielo chino en 1942. El General Joseph Stilwell fue el principal asesor militar estadounidense en China hasta 1944.

En 1942-1943, unos 300.000 soldados de la Fuerza Expedicionaria China, al mando de Stilwell y luego del General Alexander Patch, cruzaron a Birmania para atacar el Tercer Ejército Japonés por la retaguardia. Esta campaña birmana, librada en junglas y montañas hostiles, fue fundamental para mantener abiertas las rutas de suministro por aire (la 'Route 66' de Birmania) y la posterior construcción de la Carretera Ledo.

En 1944, Japón lanzó la Operación Ichi-Go, una ofensiva masiva que capturó vastas zonas del sur y centro de China, incluida la capital temporal Chongqing. Pese a las enormes pérdidas territoriales, la resistencia china nunca se rompió por completo y el país mantuvo un gobierno operativo en Chongqing durante todo el conflicto.

El costo humano para China fue descomunal: se estima que entre 15 y 20 millones de chinos murieron, la mayoría civiles, a causa de combates, bombardeos, hambre y enfermedades. Países enteros de Europa Occidental no concentraron tantas víctimas. A pesar de todo, China fue reconocida como una de las Cuatro Grandes Potencias Aliadas (junto a EE.UU., Reino Unido y la URSS) y firmó la Carta de El Cairo en 1943, donde se estableció la devolución de territorios ocupados.

Aunque China no 'liberó' a Europa ni atacó directamente el corazón del Eje, su papel como segundo frente terrestre más importante tras el soviético fue indispensable. Sin la sangrienta guerra de desgaste en territorio chino, la maquinaria militar japonesa habría dispuesto de una capacidad ofensiva considerablemente mayor en todas las demás direcciones del Pacífico y el sudeste asiático.

“

Más de un millón de soldados japoneses estuvieron atrapados en territorio chino, impidiendo su despliegue en otros frentes del Pacífico.

Dato clave
que hicieron los chinos en la segunda guerra mundial, Civiles chinos refugiados en un búnker antiaéreo en Chongqing durante los bombardeos japoneses de 1943
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Civiles chinos refugiados en un búnker antiaéreo en Chongqing durante los bombardeos japoneses de 1943

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Contribución china al frente asiático y su impacto global en el conflicto mundial

La guerra china-japonesa de 1937-1945 es a menudo llamada la 'Guerra Olvidada' en la historiografía occidental. Durante décadas, los manuales escolares anglosajones centraron la narrativa en el Pacífico (perlas, Midway, Iwo Jima) y en Europa, relegando a un segundo plano el frente que más tiempo duró y más vidas chinas costó. Solo en las últimas dos décadas, con obras como China's War with Japan de Rana Mitter o The Chinese at War de John K. Fairbank, se ha recuperado la dimensión real de este conflicto.

Es importante matizar que la participación china no fue unidireccional ni sin fricciones. La coordinación entre Kuomintang y comunistas fue tensa, hubo incidentes internos como el Incidente de Xi'an (1936) que casi provoca una guerra civil en plena invasión, y la cooperación militar se deterioró tras 1941. Pese a ello, ambos bandos chinos mantuvieron la presión sobre el ocupante japonés de forma simultánea.

La resistencia popular también jugó un papel clave: sabotajes, guerrillas locales, negación de suministros al enemigo y una guerra de desgaste territorial que hizo inviable la ocupación japonesa de un país con más de 500 millones de habitantes en 1940. Japón, con sus recursos limitados, nunca logró someter a China, algo que su propio alto mando reconocía internamente.

En el plano diplomático, China rompió relaciones con Japón en 1941, se unió formalmente a los Aliados y envió misiones a Washington, Londres y Moscú. La Declaración de El Cairo (26 de diciembre de 1943), firmada por Roosevelt, Churchill e Chiang Kai-shek, estableció que Japón debía devolver todos los territorios chinos ocupados, incluyendo Manchuria, Taiwán y las Islas Pescadoras, sentando las bases del orden posterior a la guerra.

Tras la victoria en agosto de 1945, China enfrentó de inmediato una guerra civil (1946-1949) entre nacionalistas y comunistas que determinó su orientación política por décadas. Chiang Kai-shek se retiró a Taiwán, y la República Popular China, bajo Mao, no se integró plenamente en la arquitectura de posguerra hasta 1971, cuando reemplazó a Taiwán en la ONU.

El legado de este frente sigue vivo: en China, el Día de la Victoria sobre el Agresor Japonés (3 de septiembre) es feriado nacional, y la memoria de Nanjing, de los comfort women y de las unidades 731 se mantiene como símbolo de resistencia. Reconocer el papel chino no es solo una cuestión de justicia histórica, sino de comprensión real de cómo ganó la Alianza su guerra en Asia.

En definitiva, China no fue un espectador pasivo ni un aliado menor: fue el frentista terrestre más prolongado y costoso de toda la Segunda Guerra Mundial, y su sacrificio fue condición necesaria —aunque no suficiente— para la derrota del Imperio del Sol Naciente.

Conclusión:

¿que hicieron los chinos en la segunda guerra mundial?

El papel de China en la Segunda Guerra Mundial fue decisivo, prolongado y enormemente costoso. Atraer y desgastar al ejército japonés en un frente terrestre interminable fue tan estratégico como los bombardeos atómicos o las batallas navales del Pacífico, aunque durante décadas fue invisibilizado en el relato occidental. Reconocer a China como una de las principales potencias aliadas no es una reinterpretación, sino la restitución de un hecho histórico documentado.

Fuentes: Rana Mitter, China's War with Japan 1937-1945; John K. Fairbank, The Chinese at War; Departamento de Estado de EE.UU., Declaración de El Cairo 1943; Archivo Nacional de la República Popular China. —
Redacción: editorial NexusCurioso.com
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