El hornero común, animal nacional de Argentina
El hornero común (Furnarius rufus) es, sin discusión, el animal que representa a Argentina. No hablamos de una especie exótica ni de un depredador imponente: es un pájaro pequeño, terrenal, casi doméstico, que anida en los postes del tendido eléctrico y en las paredes de las casas. Y precisamente eso, esa cercanía cotidiana, lo convirtió en el símbolo vivo de todo un país.
La declaración como Ave Nacional Argentina en 1928 no salió de un despacho ministerial. El 22 de marzo de ese año, el diario La Razón lanzó una encuesta entre los niños de escuelas primarias de todo el país. Cada chico recibía un cupón donde escribía su nombre, su localidad y su escuela. La única regla era sencilla: no valían las aves de corral. El resultado fue abrumador, unos cuarenta mil cupones devueltos, y el escrutinio publicado el 25 de junio de 1928 dio al hornero la primera posición con 10.725 votos. La Asociación Ornitológica del Plata avaló la elección, destacando su adaptabilidad a múltiples ecosistemas y su arraigo en el folclore y la literatura nacional.
Lo fascinante es que no se eligió un ave de presa, ni un cóndor majestuoso. Se eligió un pájaro de 16 a 23 centímetros, entre 31 y 65 gramos, sin dimorfismo sexual aparente. Su nombre científico viene del latín furnus, que significa horno, por la forma de su nido, y del epíteto rufus, rojo, en referencia a su plumaje. Philibert Commerson ya lo había descrito en el siglo XVIII, y Johann Friedrich Gmelin lo catalogó formalmente en 1788 como Merops rufus. Con la obra de John Gould en 1841 se consolidó su nombre actual, y en 2003 la Sociedad Española de Ornitología fijó la denominación hornero común.
El aspecto del hornero es inconfundible. Alas de tonos marrón rojizos, espalda parda, garganta blancuzca, pecho marrón pálido, vientre más claro y brillante, cola rufa, frente pardo rojiza, coronilla marrón grisácea, pico y patas gris oscuro, ojos oscuros y prominentes. Se reconocen cinco subespecies:
| Subespecie | Distribución |
|---|---|
| F. r. rufus (nominal) | Sureste de Brasil, Uruguay, centro y este de Argentina |
| F. r. paraguayae | Paraguay y norte de Argentina |
| F. r. albogularis | Brasil |
| F. r. commersoni | Brasil y Bolivia |
| F. r. schuhmacheri | Brasil y Bolivia |
En Argentina se lo llama también casero, caserito, alonsito u hornerillo, según la provincia. Es un ave insectívora de hábitos terrestres: camina o trotea por el suelo entre hojas secas y vegetación escasa, revisa fango y corteza. Come grillos, cucarachas, mariposas, escarabajos, langostas, hormigas, chinches, lombrices, caracoles, gusanos y arañas. Si la presa es grande, la descuartiza. Suele buscar comida solo o en pareja, y a veces se integra a grupos de calandrias.
“Su nido de barro pesa unos 5 kg y tarda entre 4 días y un mes en construirse, a dúo con su pareja”
Dato clave