Qué animal muge: la respuesta exacta según la Real Academia Española
La pregunta es sencilla, y la respuesta lo es aún más: el animal que muge es la vaca y el toro. Así de claro. El Diccionario de la lengua española de la Real Academia Española define «mugido» como la voz del toro y de la vaca, sin rodeos, sin ambigüedades, sin letra pequeña. Y esa definición no es una convención moderna ni una costumbre reciente, viene del latín mugītus, lo que significa que desde hace siglos, e incluso milenios, el vínculo entre ese sonido y el ganado vacuno está grabado en la propia lengua.
El verbo mugir aparece en el diccionario académico como la acción de dar o emitir mugidos un animal, especialmente el vacuno. Se conjugaba de forma regular, del paradigma de «dirigir», palabra aguda, bisílaba, separada en sílabas como «mu-gir», con una pronunciación que suena [muˈxiɾ]. Es decir, al pronunciarlo ya imitas el sonido: la boca se abre, el aire sale grave, y sale algo parecido a ese bramido profundo del buey en el campo.
El Wikcionario, ese diccionario libre que mantiene la Fundación Wikimedia, recoge «mugir» como un cultismo tomado directamente del latín mūgīre, infinitivo de «mūgiō». Su primera acepción, la propia y literal, está marcada con una precisión casi quirúrgica: «Dicho de la vaca: dar mugidos». Y el sinónimo que propone es «berrear». Con esa formulación queda meridianamente claro que la vaca es la subject por excelencia, y el toro comparte esa condición porque pertenece al mismo género de animal doméstico.
Las acepciones segunda y tercera del Wikcionario ya son figuradas: «rugir, gritar» y, referido al viento, «producir un gran ruido». Ambas con el sinónimo «bramar». Esto confirma algo importante: el sentido estricto del mugido es vacuno, y cualquier aplicación a otros animales, a las personas o a fenómenos naturales es una extensión metafórica del significado original. No es que el mar muge de verdad, es que el mar suena como una vaca gigante, y eso es literatura, no zoología.
El sitio definiciona.com amplía la definición señalando que el mugido es un sonido característico de la mayoría de los animales y especies correspondientes al ganado vacuno o la familia de los bóvidos, de manera especial a un toro o una vaca. Añade además que el sonido se representa mediante una voz onomatopéyica denominada «mu», esa que todos conocemos desde que aprendemos a hablar, y que esa misma representación puede aplicarse también a las ovejas o carneros en el habla popular.
En su segunda definición, la misma fuente describe «mugidor» como el adjetivo que designa a el que muge, bufa, brama o berrea, que emite un sonido. Eso refuerza la idea de que mugir es un verbo que se aplica a un emisor concreto, el animal vacuno, y que los verbos bufar, bramar y berrear funcionan como equivalentes parciales dentro del mismo campo acústico. No son sinónimos perfectos, pero orbitan alrededor del mismo sonido grave y gutural.
El diccionario de ALEGSA, en definiciones-de.com, desarrolla «mugir» en tres niveles muy claros:
- Nivel propio: Dar o emitir mugidos un animal, especialmente el vacuno. Ejemplos: la vaca mugía atrapada en el pantanal, el toro muge como llamando a sus vacas.
- Nivel por extensión: Emitir mugidos o gritos de ira o dolor una persona. Ejemplos: el conductor mugía de rabia, mugía de dolor, como animal herido.
- Nivel figurado: Producir ruido el mar o el viento. Ejemplo: se escuchaba el mugir del fuerte viento.
La misma fuente, en su segundo diccionario, sintetiza de forma lapidaria: «Dar mugidos la res vacuna». Y en sentido figurado, bramar, manifestar con voces violentas la ira, hacer ruido estrepitosamente el viento, el mar. La etimología se indica como del latín «mugiré», y los sinónimos registrados son aullar, berrear, bramar, bufar, gruñir, rugir y ulular. Los antónimos: callar y silenciar. Una escala sonora completa, de la violencia vocal al silencio absoluto.
Gramaticalia.com ofrece una definición coincidente y compacta: «Sonido natural del toro o la vaca. Su onomatopeya es mu». Y reproduce la definición académica «mugido. (Del lat. mugītus). 1. m. Voz del toro y de la vaca». Entre sus sinónimos figuran berrido, bufido, gañido, gemido, graznido, gruñido, quejido y ronquido, lo que muestra la amplitud del campo de sonidos animales con los que el mugido comparte rasgos de intensidad y gravedad.
La onomatopeya «mu» es la representación escrita del mugido en español, la base de la voz con la que popularmente se imita al animal. Esa representación es tan característica que la palabra que designa el sonido comparte con él su raíz acústica: un bramido profundo, resonante, gutural, parece imitar la vocalización del animal, lo que convierte a la palabra en una formación de tipo imitativo dentro del latín del que procede. Es decir, la palabra suena como lo que describe, y eso no es casualidad, es fonosemántica pura.
“El mugido se extiende por metáfora al mar, al viento y a la voz humana cargada de ira o dolor.”
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