Cómo sembrar fresas: Guía definitiva para principientes
Antes de comenzar, es fundamental seleccionar la ubicación adecuada, ya que las fresas requieren al menos seis a ocho horas de luz solar directa diaria para maximizar la producción de frutos. El suelo debe ser ácido, con un pH ideal entre 5,5 y 6,5, por lo que si tu tierra es alcalina, deberás enmiendarla con sulfato de amonio o compost de agujas de pino para acidificarla. Puedes sembrar fresas directamente en el suelo, en camas elevadas o en macetas profundas, asegurándote de que el contenedor tenga buen drenaje para evitar la pudrición de las raíces. El momento óptimo para la siembra es a finales del invierno o principios de la primavera, cuando el riesgo de heladas ha pasado, aunque también se pueden plantar en otoño para una cosecha temprana al año siguiente. Al preparar el terreno, incorpora abundante materia orgánica, como compost maduro, para mejorar la retención de humedad y la fertilidad del sustrato, ya que las fresas son plantas exigentes en nutrientes durante su fase de fructificación.
“La corona de la planta debe quedar a nivel del suelo, ni enterrada ni expuesta.”
Dato clave