INICIO
naturaleza · conducta animal
que animal duerme con los ojos abiertos, Delfín durmiendo con un ojo abierto en el océano al atardecer
naturaleza ·#114 ·Lectura 12 min. · Redactor: Marta Garcia

¿Que animal duerme con los ojos abiertos?

Respuesta corta Verificado
Verificada!

Los delfines necesitan mantener un cerebro despierto porque su respiración es voluntaria: si pierden toda consciencia, dejan de subir a respirar.

01

Animales que duermen con los ojos abiertos

Dormir es una necesidad biológica universal, pero la forma en que cada especie lo hace revela adaptaciones extraordinarias. La mayoría de nosotros necesitamos cerrar ambos párpados para sumergirnos en el sueño profundo, sin embargo, existe un grupo amplio de animales capaces de mantener un ojo abierto mientras descansan. Lejos de ser una rareza anecdótica, este fenómeno está respaldado por décadas de investigación neurocientífica y responde a una necesidad evolutiva clara: sobrevivir sin perder la consciencia del entorno.


El mecanismo detrás de esta capacidad se denomina sueño unihemisférico de ondas lentas, conocido por sus siglas en inglés como USWS. Observado por primera vez en 1964, este patrón permite que un hemisferio cerebral entre en reposo mientras el otro permanece completamente activo. Lo fascinante es que ambos lados se turnan de forma alternada, garantizando que las dos mitades del cerebro reciban descanso suficiente sin comprometer la vigilancia. No es un truco visual, es una reorganización neurológica real confirmada mediante electroencefalogramas.


Los delfines mulares (Tursiops truncatus) son probablemente el ejemplo más reconocido. Este mamífero acuático, presente en todas las aguas del planeta excepto las polares, cierra un ojo mientras el hemisferio opuesto al ojo cerrado duerme. A diferencia de la mayoría de peces, los delfines sí poseen párpados funcionales, lo que les permite ese cierre selectivo. Y aquí está la clave que muchos desconocen: su respiración es voluntaria. No es automática como la nuestra. Si perdieran toda consciencia, dejarían de subir a respirar y morirían ahogados. Por eso necesitan un hemisferio despierto permanentemente, que además les permite detectar amenazas, navegar y mantener la cohesión del grupo.


Las belugas (Delphinapterus leucas) y las ballenas emplean exactamente el mismo sistema. Las belugas, con su distintivo color blanco y frente bulbosa, duermen así en las gélidas aguas del Ártico, donde deben vigilar la presencia de osos polares y orcas. Investigaciones han documentado que pueden nadar de forma continua hasta 24 horas en este estado, capacidad vital durante migraciones por aguas cubiertas de hielo donde la inconsciencia total sería fatal.


Las orcas (Orcinus orca) llevan esta adaptación al extremo más dramático. Las crías recién nacidas y sus madres pasan sin dormir por completo el primer mes tras el parto, una estrategia que garantiza que la cría no se separe, que la madre la proteja y que el grupo mantenga su estructura. Después transicionan al sueño unihemisférico, con un ojo abierto que sigue activamente el movimiento incluso mientras la otra mitad cerebral registra ondas de sueño. Investigadores de la Universidad de California han confirmado ese cierre asimétrico en cautividad.


Los manatíes, apodados vacas marinas por su temperamento apacible, duermen en ráfagas cortas de unos 20 minutos, subiendo periódicamente a la superficie para respirar. La Universidad de Florida ha documentado con lecturas de EEG un hemisferio con patrones de sueño y otro alerta. En cautividad, en ambientes seguros, estos animales transicionan gradualmente hacia un sueño más convencional con ambos ojos cerrados, lo que confirma que su patrón unihemisférico es una adaptación de vigilancia y no una exigencia fisiológica estricta.


Los leones marinos del sur (Otaria flavescens) duermen tanto en el agua como en tierra con un ojo abierto. Mientras flotan, pliegan una aleta sobre el cuerpo y extienden la otra, postura conocida como bottle-nosing, y el ojo opuesto a la aleta plegada permanece vigilante. El Instituto Scripps de Oceanografía ha registrado este estado de semi-vigilancia durante horas, especialmente valioso en temporada de cría, cuando los machos defienden territorios frente a rivales.


Las focas de Nueva Zelanda muestran un comportamiento doble muy interesante: en tierra duermen con ambos ojos cerrados, pero en el agua cambian casi exclusivamente al sueño unihemisférico, manteniendo una aleta en movimiento para conservar la posición. La Universidad de Otago ha confirmado con EEG que el hemisferio que controla esa aleta permanece despierto mientras el opuesto duerme.


Las morsas añaden una capa extra de ingenio: inflan bolsas de aire en su cuello que funcionan como flotadores naturales, manteniéndose verticales en la columna de agua con la cabeza por encima de la superficie. En esa postura muestran sueño unihemisférico con un ojo parcialmente abierto buscando osos polares u orcas. El Instituto Noruego de Investigación Polar documenta que, sobre bloques de hielo rodeadas de la manada, duermen con ambos ojos cerrados, pero los centinelas del borde del grupo mantienen un ojo vigilando.


Los caballos completan el bloque de mamíferos terrestres. Duermen de pie, en fases ligeras, con párpados entreabiertos y a menudo apoyándose unos en otros, un instinto heredado de sus ancestros salvajes que debían estar alerta ante depredadores durante todo el descanso.


EspecieMecanismoRazón principal
Delfín mularSueño unihemisférico con párpadosRespiración voluntaria + vigilancia
BelugaUSWS en aguas árticasControl respiratorio + depredadores
OrcaSin sueño primer mes, luego USWSCohesión grupal + termorregulación
ManatíUSWS en ráfagas de 20 minRespiración en superficie
León marino del surUSWS en agua y tierraVigilancia + defensa territorial
Foca de Nueva ZelandaUSWS solo en aguaPosición + aleta activa
MorsaUSWS con flotación por bolsas de aireDepredadores árticos
CaballoSueño ligero de pie, párpados entreabiertosInstinto de alerta ante depredadores

“Las fragatas duermen en pleno vuelo durante solo segundos, y a veces entran en sueño profundo con ambos hemisferios dormidos mientras están en el aire.”

Dato clave
que animal duerme con los ojos abiertos, Grupo de patos reales durmiendo con vigilancia perimetral en un lago
Imagen

Grupo de patos reales durmiendo con vigilancia perimetral en un lago

02

El sueño unihemisférico: descanso y vigilancia a partes iguales

Los cocodrilos de agua salada (Crocodylus porosus), los reptiles más grandes vivos, alcanzan hasta 23 pies de longitud y pesos de cerca de 1100 libras. Lo que en Australia se contaba como leyenda local ha sido confirmado por la ciencia: estos animales duermen realmente con un ojo abierto. Los crocodilianos han perfeccionado el sueño unihemisférico a lo largo de 200 millones de años de historia evolutiva, y les sirve como depredadores de emboscada: parecen dormidos mientras vigilan presas potenciales o amenazas. Un artículo en la revista Journal of Experimental Biology explica que dejan alerta el hemisferio del ojo abierto, sobre todo si hay seres humanos presentes. Investigaciones de la Universidad La Trobe de Australia han confirmado actividad eléctrica cerebral coherente con sueño unihemisférico en entornos amenazantes.


Un dato revelador: los cocodrilos en cautividad, en ambientes seguros, transicionan gradualmente a dormir con ambos ojos cerrados. Esto demuestra que el ojo abierto es una adaptación de vigilancia, no un requisito fisiológico ineludible. Su capacidad de permanecer inmóviles durante horas parcialmente alerta explica por qué se les llama fósiles vivientes con estrategias de caza prácticamente intactas durante milenios.


En el caso de las serpientes, la explicación es puramente anatómica: no poseen párpados. Una membrana transparente cubre y protege sus ojos frente a lesiones y sequedad, de modo que duermen con los ojos literalmente abiertos porque simplemente no pueden cerrarlos. Algo similar ocurre con los tiburones y la mayoría de los peces, que carecen de párpados. Disponen de una membrana que los protege de la luz, permitiéndoles descansar sin que un rayo molesto interrumpa el sueño.


Aquí aparece un límite importante: los peces no acceden a la fase REM del sueño, la más profunda. Durante la fase REM el cerebro se desconecta del cuerpo, y en el mundo marino eso es una sentencia de muerte. Por eso necesitan mover sus aletas lentamente para estabilizarse, mantenerse alerta, y nunca entran en ese sueño profundo. Algunos tiburones descansan nadando con parte del cerebro desactivado; otros descienden al fondo marino y permanecen inmóviles. Ninguno cierra los ojos.


El mundo aviar ofrece una variedad asombrosa de adaptaciones. Los patos reales (Anas platyrhynchos) duermen en grupos donde los individuos de la periferia mantienen el ojo orientado hacia el exterior abierto, vigilando la dirección del peligro. Los del centro, más protegidos, cierran ambos ojos y duermen más profundamente. La revista Current Biology demostró que si reubicas experimentalmente a un pato dormido, este ajusta dinámicamente qué ojo permanece abierto según su nueva posición en el grupo. Es un sistema de vigilancia colectiva extraordinariamente flexible.


Las aves migratorias llevan esto a extremos que parecen sacados de la ciencia ficción. La fragata o frailecillo puede permanecer en el aire hasta dos meses sin aterrizar. La investigación publicada en Nature Communications colocó dispositivos EEG en estas aves y descubrió que duermen mientras vuelan, con breves períodos de sueño de solo segundos, principalmente al planear sobre corrientes ascendentes. Más sorprendente aún: a veces entran en sueño bihemisférico profundo, con ambos hemisferios dormidos simultáneamente, mientras permanecen en el aire, aunque solo durante segundos y exclusivamente cuando montan en corrientes térmicas que requieren control de navegación mínimo.


  • Gansos (Anser anser): duermen sobre el agua, con un ojo abierto. El líder de la formación en V permanece despierto mientras los demás entran en sueño unihemisférico durante el vuelo.
  • Pingüinos emperador (Aptenodytes forsteri): sueño polifásico de 10 horas divididas en incrementos de 4 a 7,5 minutos, durmiendo de pie para minimizar el contacto con el suelo helado.
  • Ostrero americano (Haematopus palliatus): duerme con ojos abiertos en llanuras de lodo y playas, vigilando humanos y perros. Se vuelve menos vigilante cuando se siente seguro.
  • Halcón peregrino (Falco peregrinus): a pesar de volar a más de 180 millas por hora, mantiene un ojo abierto para detectar depredadores más grandes que él.

Un hallazgo reciente merece atención: la especie Epomophorus wahlbergi, un murciélago frugívoro del sur del desierto del Sahara, reconocible por su pelaje marrón con parches blancos en la base de las orejas, puede ser el primer mamífero no marino con evidencia documentada de sueño de un solo ojo, observado durante el verano. La temperatura también influye: cuanto más extremas son las condiciones de calor, menos duermen y más tiempo invierten en enfriarse.


Los dragones barbudos (lagartos) han sido observados durmiendo con un ojo parcialmente abierto en entornos nuevos o amenazantes. El Instituto Max Planck para la Investigación del Cerebro ha identificado patrones de sueño con asimetría hemisférica, coherentes con el sueño unihemisférico, aunque esta línea de investigación está menos desarrollada que en aves y mamíferos marinos.


GrupoEspecies destacadasDato clave
ReptilesCocodrilo de agua salada, lagartos200 millones de años de adaptación evolutiva
Peces y tiburonesMayoría de peces, tiburonesNo tienen párpados; no acceden a fase REM
Aves acuáticasPato real, ganso, ostreroVigilancia colectiva dinámica por posición
Aves marinasFragata, pingüino emperadorSueño en vuelo; polifásico de pie sobre hielo
Aves de presaHalcón peregrinoVigilancia a más de 180 mph de velocidad
MurciélagosEpomophorus wahlbergiPosible primer mamífero no marino con USWS

Para todas estas especies, el equilibrio entre descansar y permanecer atentas es un desafío continuo. La calidad del sueño puede verse afectada por la vigilancia, con implicaciones en salud y comportamiento. Pero a medida que la neurociencia avanza, entendemos mejor un principio profundo: la naturaleza no diseña soluciones perfectas, diseña soluciones suficientes para sobrevivir, y dormir con un ojo abierto es una de las más ingeniosas que existen.

Conclusión:

¿que animal duerme con los ojos abiertos?

Si alguna vez has visto un caballo apoyado en otro, un pato con un ojo fijo en la orilla o un delfín que nunca deja de nadar, ya sabes que detrás de esa escena hay un cerebro dividido al servicio de la supervivencia. No es magia ni leyenda, es ingeniería biológica afinada durante millones de años para resolver el mismo dilema que tú resuelves cada noche: descansar sin morir en el intento.

Fuentes: 1º Wildlifeinformer.com, 2º Animalsaroundtheglobe.com, 3º Urbantecno.com, 4º Lasexta.com
IMAGEN1-AUTOR: Nexuscurioso | Licencia: Todos los derechos reservados | URL: ---
IMAGEN2-AUTOR: Nexuscurioso | Licencia: Todos los derechos reservados | URL: ---

Redacción: Marta Garcia · Actualizado en: 19/10/2026
Valoración para Respuesta Valoración para Respuesta Valoración para Respuesta Valoración para Respuesta Valoración para Respuesta Valoración para Respuesta Valoración para Respuesta Valoración para Respuesta Valoración para Respuesta Valoración para Respuesta
4.6 / 5 · 59 valoraciones Valorar

¿Tienes algo que aportar? Envíanos tu respuesta

Qué animal duerme con un ojo abierto y otro cerrado Qué animal duerme con un ojo abierto y otro cerrado ¿Qué animal nunca duerme? La ciencia responde con matices ¿Qué animal nunca duerme? La ciencia responde con matices
¿Quieres ver más respuestas sobre que animal duerme con los ojos abiertos?
Más preguntas de naturaleza