Qué animal mata las gallinas y se come la cabeza
Si te has encontrado alguna mañana con gallinas muertas sin cabeza, el cuello mordido y el cuerpo completamente intacto dentro del corral, la respuesta más probable es un mustélido. La marta (Martes martes), también conocida como garduña o donicela, es el depredador que los criadores de aves de corral reconocen de inmediato por ese patrón tan específico. A ella se suman especies muy próximas como la comadreja, el hurón y el visón, y por comportamiento similar, el zorro y el tejón.
La marta es un carnívoro de tamaño mayor y más corpulento que la gineta. Su pelaje es denso y oscuro, con una papada clara en el pecho y el cuello, patas ágiles, garras afiladas que le permiten trepar a los árboles, un hocico puntiagudo característico y una cola larga y peluda que le da equilibrio al desplazarse por el bosque. En zonas como Galicia ha sido identificada de forma reiterada como depredador directo de gallinas.
El rasgo que la hace tan reconocible entre los avicultores es su manera de cazar. A diferencia de otros animales que se alimentan de su presa entera, la marta mata a las gallinas sin consumirlas por completo, centrándose en la cabeza y el cuello. Por eso, cuando aparecen aves muertas sin cabeza dentro del gallinero, la primera sospecha de los expertos es que ha actuado una marta.
El zorro muestra una conducta muy parecida. Es un experto cazador, conocido por atacar gallinas en granjas y corrales. Mata a las aves, sí, pero no las consume por completo: suele llevarse solo una parte de la presa, como el cuello o la cabeza, dejando el resto del cuerpo intacto. Esta peculiaridad tiene varias explicaciones. El zorro mata a menudo más presas de las que necesita para alimentarse, caza por instinto y no solo por hambre, e incluso puede atacar por diversión o por el desafío que le supone la caza.
La comadreja (Mustela nivalis) es otro nombre que aparece con frecuencia. Es un pequeño mamífero carnívoro presente en buena parte del mundo que, a pesar de su reducido tamaño, es un depredador formidable capaz de cazar presas mucho más grandes que él. Extremadamente ágil y curiosa, puede matar varias gallinas por puro reflejo sin llegar a comérselas, y junto con el zorro suele morder el cuello y liquidar a varias aves de una sola vez.
El visón comparte ese patrón de matanza sin consumo. Es un pequeño mamífero carnívoro, excelente cazador, que puede acabar con varias gallinas en una sola noche sin mostrar interés por su carne. Destaca por su habilidad para colarse en los gallineros a través de aberturas pequeñas y estrechas. Lo mismo ocurre con las martas, los hurones y las garduñas, que entran por pequeñas aberturas y matan a las gallinas por estrangulamiento, causando estragos especialmente entre los polluelos.
El tejón es otro candidato habitual. Es un mamífero de aspecto similar a un oso pequeño, gran excavador y de dieta variada. No duda en aprovechar la oportunidad de cazar aves de corral: cava bajo el cercado o trepa la cerca para alcanzarlas. En algunos escenarios destrozan literalmente el gallinero para llegar a las aves, por lo que se recomienda enterrar el alambre del perímetro dos o tres pies hacia fuera.
La garduña, mamífero carnívoro de la familia Mustelidae, merece un capítulo propio. Posee un cuerpo alargado y ágil adaptado a la caza, con pelaje grisáceo salpicado de manchas y rayas negras que la camufla en su entorno. Se infiltra en gallineros y corrales aprovechando la oscuridad de la noche, sorprende a sus presas, les causa heridas graves y llega a matarlas. Una vez dentro, puede sembrar el pánico y el desorden entre el resto del grupo, y además roba los huevos, lo que genera pérdidas económicas importantes.
No todos los ataques con cabeza arrancada son obra de mamíferos. Los perros dejan un escenario caótico, con gallinas esparcidas y huellas grandes en el suelo. Los mapaches manipulan las puertas y dejan restos desordenados, como si hubieran explorado el lugar. Cuando solo faltan pollitos o huevos, lo más probable es que sea una serpiente. Y los ataques más limpios suelen ser obra de búhos o halcones, que a veces matan a más de una gallina pero solo se llevan una parte, dejando presas sin consumir cuando se sienten observados o perturbados.
Las aves rapaces constituyen una amenaza constante, sobre todo en áreas rurales con espacios abiertos. Halcones, águilas, azores y gavilanes acechan desde el aire, con una visión excepcional que les permite detectar a las gallinas desde grandes alturas, y una rapidez y agilidad que les permite capturarlas en pleno vuelo, con garras poderosas y afiladas. Sus hábitos diurnos las hacen fáciles de detectar, y atacan aun con el criador cerca, en cualquier descuido.
“La marta (Martes martes) es el depredador más documentado por su hábito de matar gallinas y llevarse solo la cabeza.”
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