La mejor forma de tomar Don Julio 70: guía completa para disfrutarlo
El Don Julio 70 Extra Añejo es uno de los tequilas más exclusivos del mundo, elaborado con agave azul 100% y envejecido durante al menos dos años en barricas de roble. A diferencia de un tequila blanco o reposado, este extra añejo no está diseñado para tomarse de trago corto con sal y limón, sino para sip, es decir, para degustarse despacio, como un buen whisky o un brandy fino. La primera regla de oro es: olvida la sal, el limón y las cañas de cristal. Esos elementos pertenecen a tequilas plateados y solo arruinarían la complejidad aromática que años de barrica han construido en cada molécula. El vaso ideal para tomar Don Julio 70 es una copita de coñac (tipo snifter o tulipán), que permite concentrar los aromas en la parte superior y dirigirlos hacia la nariz al llevar la copa a los labios. Si prefieres algo más sencillo, una copa tipo copita de tequila (de boca ancha y tallo corto) también funciona bien. Lo importante es que el vaso tenga forma de copa, no de shot. El cristal debe estar limpio, sin residuos de jabón, y preferiblemente sin colores que alteren la percepción del líquido dorado-ámbar. En cuanto a la temperatura, el consenso entre catadores es tomarlo a temperatura ambiente (unos 18-22 °C) o ligeramente fresco (14-16 °C). No está frío como una copa de vino, pero tampoco tibio. Si te gusta con hielo, usa un solo cubo grande y transparente de hielo sin burbujas; el hielo picado o en escamas derretiría demasiado rápido y diluiría la bebida antes de que puedas apreciar sus matices. Evita el hielo en cubitos pequeños. La técnica de degustación es sencilla pero transformadora: inclina ligeramente la copa, acerca la nariz a 2-3 cm del borde e inhala suavemente durante tres segundos. Luego da un sorbo pequeño (no lo tragues de golpe), deja que el líquido recorra toda la lengua, espera a que se disipe el alcohol y percibirás las notas de caramelo oscuro, vainilla, madera tostada, frutos secos, naranja confitada y un final largo con ligeros toques ahumados. Exhala por la nariz para captar los aromas retronasales. Un truco que muchos desconocen: añade una nuez de walnut (nuez de nogal) ligeramente tostada en el fondo de la copa antes de servir. La resina natural de la nuez potencia las notas ahumadas y de madera del extra añejo sin aportar dulzor artificial. También puedes acompañarlo con una lámina fina de piel de naranja (solo la parte amarilla, sin el albedo blanco amargo) que realza las notas cítricas ocultas en el barril. Si prefieres tomarlo en formato coctel, el Don Julio 70 brilla en preparaciones clásicas que no lo disfracen: un Old Fashioned con un toque de jarabe de azúcar y un bitter, un Martini de tequila con unas gotas de Dry Vermouth, o incluso un simple margarita elegante con jugo de limón exprimido al momento y triple sec. En coctelería, su dulzor natural de barrica reduce la necesidad de azúcar añadido. Para el maridaje, el Don Julio 70 extra añejo funciona espectacularmente con quesos curados (manchego, parmesano), carnes a la brasa, platos con toque ahumado, chocolate amargo (70% o superior) y postres de caramelo. Evita maridarlo con comidas muy ácidas o picantes que tapen su perfil. Por último, una nota sobre la conservación: una vez abierto, guarda la botella en posición vertical, en un lugar fresco, oscuro y alejado de fuentes de calor. A diferencia del vino, el tequila no se estropea con el tiempo, pero las aromas volátiles se degradan si la botella permanece abierta demasiado tiempo. Tráta de terminarlo en un plazo de 6 a 12 meses tras abrirlo para mantener su plenitud.
El vaso correcto es una copita tipo snifter o tulipán. Olvida la sal, el limón y el vaso de shot: son para tequila blanco, no para un extra añejo de 70 años de agave.
Dato clave