Cómo ahorrar en la compra: el principio 80/20 aplicado a tu carrito
El coste medio de la compra en España supera los 5.500 euros al año por hogar según la OCU, lo que equivale a cerca de 450 euros mensuales que cada familia destina al supermercado. La Encuesta de Presupuestos Familiares del INE confirma que los hogares medios gastan más de 5.000 euros anuales en alimentos y bebidas no alcohólicas, así que cualquier ajuste en los hábitos de compra tiene un impacto directo y relevante sobre la economía doméstica.
La subida generalizada de precios ha hecho que llenar el carro sea cada vez más caro. Los aceites de oliva y de girasol han subido hasta un 50%, y también se han detectado incrementos importantes en plátano, salmón o pasta, consecuencia del encarecimiento de la energía, los combustibles y materias primas como los cereales para piensos. Estas subidas han llegado a suponer hasta 500 euros adicionales en la cesta de un hogar medio, lo que hace imprescindible adoptar estrategias activas de ahorro.
Comer de manera saludable no tiene por qué ser caro, pero exige un esfuerzo adicional de planificación. Los guisos, estofados y cremas permiten pagar menos que las opciones rápidas como un filete o un pescado a la plancha. Tirar de embutido o platos preparados tampoco es barato ni especialmente saludable, de modo que comer mejor gastando menos requiere un cambio de hábitos que merece la pena asumir.
Las tres herramientas que permiten reducir el gasto en más de un tercio son:
- Elegir mejor qué comprar (marcas blancas, productos de temporada, pescado congelado, legumbres)
- Elegir mejor dónde comprar (supermercado económico frente al que aparenta ofertas)
- Planificar lo que se va a comprar (lista detallada, método inverso, listas online)
Con estas tres decisiones se puede gastar aproximadamente un 33% menos cada mes, y son los consejos que mejores resultados ofrecen, muy por encima del resto de trucos habituales.
Abrazar las marcas blancas tiene un premio directo: el ahorro oscila entre el 35% y el 45%, cerca de 2.500 euros al año si la cesta estuviera compuesta íntegramente por productos de marca de distribuidor. No es necesario llegar tan lejos; se puede ahorrar comprando también algunas marcas favoritas. La clave está en el consumo consciente: identificar qué productos realmente importan y donde la marca es un factor diferenciador, y apostar por la marca blanca en el resto. En muchos casos la producen las mismas empresas que elaboran las marcas conocidas, así que conviene ir probando sustituyendo un par de artículos habituales cada semana.
Comprar en el supermercado más barato también tiene premio. La misma cesta en un supermercado económico es unos 1.000 euros más barata de media que en uno caro según la OCU, y esa cifra se dispara hasta los 3.500 euros en determinadas ciudades. Conviene optar por el más barato y no por el que aparenta tener mejores ofertas, porque confundir cazar gangas con ahorrar es uno de los errores más repetidos. Los supermercados con muchas promociones suelen hacer que se gaste más de lo previsto, mientras que hay cadenas entre las más económicas que no destacan precisamente por sus ofertas.
El método de la lista permite ahorrar en torno a un 25% del gasto mensual, cerca de 100 euros al mes. Consiste en elaborar un listado detallado antes de ir y ceñirse a él pase lo que pase, lo que evita las compras compulsivas e inflar el ticket. Una alternativa es crear listas predeterminadas en la web del supermercado más barato: una por semana para perecederos y otra para limpieza, de forma que cada semana basta con seleccionar y darle a comprar. También existe la lista de la compra inversa, elaborada en función de lo que ya hay en casa para aprovecharlo y no desperdiciar alimentos.
La lista no solo ayuda a no olvidar lo previsto: permite identificar artículos que no estaban planificados y decidir de forma consciente si se compran o no. Comprar solo lo planificado reduce el desperdicio de alimentos, lo que también supone ahorro, y ayuda a comer más sano, porque muchas compras por impulso son de los productos menos saludables.
“La lista de la compra reduce el gasto un 25% mensual, unos 100 € menos cada mes sin esfuerzo extra”
Dato clave